Detrás de la puerta, esto

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lunes, 14 de abril de 2008

Ciudad del Este, víctima de los colorados en el poder

En en el mes de febrero de 2003, el artículo adjunto fue publicado en el períodico "La onda digital" de Montevideo, Uruguay, bajo el título de "El contrabando de Ciudad del Este". Por considerarlo actual, reitero el artículo. La capital del Alto Paraná se ha convertido, por perversa decisión de los colorados en el poder, en verdadero nido de corrupción, de miserias y crímenes. Alfredo Stroessner es uno de los principales causantes de esta desgracia social y que sus correligionarios en el poder no se han preocupado jamás en enmedarla. Cuando lo publiqué en el portal uruguayo era presidente de Paraguay, Luís Angel González Macchi, mientras que Nicanor Duarte Frutos dejaba el cargo de ministro de Educación para procurar ser presidente de la República. El artículo de referencia decía:
El contrabando, en cualquiera de sus formas, junto a la falsificación de marcas y productos y el tráfico ilegal de armas y hasta de drogas, sigue siendo la constante de Ciudad del Este, en el territorio denominado Tres Fronteras, donde los ríos Yguazú y Paraná se encargan de marcar tierras paraguayas, argentinas y brasileñas.
Por esta vez centraremos nuestra atención en el contrabando. Desde el puerto montevideano, lo mismo que desde el de Iquique (Chile) y de Paranaguá, Brasil, miles de kilos semanales de productos varios hacen llegar los contrabandistas a Ciudad del Este, apelando a declaraciones falsas y vericuetos engañosos. Esta serie de notas es el producto de pacientes investigaciones en Ciudad del Este, Asunción y Pilar (sur de Paraguay), que permiten revelar conexiones entre importadores, despachantes de aduanas, hombres de gobierno, parientes del Presidente de la República del Paraguay, militares, policías, transportistas, parlamentarios y representantes de la justicia, contra el fisco de la Nación.
Una enorme torta de unos 80 millones a 100 millones de dólares semanales (sólo por el contrabando vía Montevideo) es el que enriquece desvergonzadamente a unos pocos y; empobrece, al país, especialmente a la imagen de Ciudad del Este.
Ciudad del Este acaba de cumplir 46 años de vida y nunca, como ahora está bajo la presión de los marginales del comercio. Cuando faltan apenas seis meses para el relevo del Presidente de la República (el actual es Luís Angel González Macchi) existe - sin dudas - una nefasta anarquía en el poder. Y ese descontrol es el mejor caldo donde se cultiva la marginalidad fiscal para beneficio de unos pocos.
El comercio de la ciudad prácticamente está bajo el control de los contrabandistas y el descontrol oficial, fenómenos que ayudan a bastardearla. Todas las señales venidas de organismos privados y públicos, nacionales y extranjeros para cambiar de conducta no son suficientes para que aquellos entren en razones.
En marzo del 2002, los embajadores de Argentina, Brasil y de EE.UU se reunieron en Ciudad del Este con empresarios privados; ocasión en la que exhortaron a practicar un comercio "formal" y motivar la captación de inversionistas para esta parte del Paraguay. Los empresarios del contrabando, obviamente, no prestaron atención a semejante propuesta.
Ahora el cuadro clínico de Ciudad del Este empeora: termina un gobierno y hay una sensación de "comamos lo que podamos y; después, lo que Dios mande". En Ciudad del Este no hay contrabando sin que sepan las autoridades. O sea, no hay contrabando si las autoridades no obtienen una porción de ventajas. Esto es un secreto a viva voz. Todo el mundo sabe. Por aquí el mundo está al revés: muchos tienen hasta envidia a los que pueden contrabandear o, siquiera, a los cómplices de los contrabandistas. "El que puede, puede", se escucha decir en Ciudad del Este, con toda desfachatez, entre quienes protagonizan la ilegalidad o; entre los que no están y miran, indolentes, la ilegal acción comercial.
En esta capital del departamento del Alto Paraná, los contrabandistas se mezclan sin mayores dificultades con la gente común. Concurren a bares de medio pelo, son propietarios de costosos colegios de enseñanza primaria y secundaria con nombre de santas; se conectan con el candidato a la presidencia de la República (las elecciones se harán el 27 de abril próximo, lo mismo que en la Argentina) por el Partido Colorado, oficialista; recaudan dinero en negro y entregan semanalmente, con rigurosidad, a las autoridades del Ejecutivo, Legislativo y Judicial y se pasean en costosos vehículos cuatro por cuatro, último modelo. ¿Cómo operan los contrabandistas?.
En primer lugar, lo hacen en grupos, por debajo - por llamarlo de algún modo - del Gran Poder (conformado por los principales referentes de los tres poderes del Estado). Son grupos muy cerrados, por permitirnos una obviedad. Un grupo se encarga de, por ejemplo, contrabandear desde el puerto de Montevideo. Otro, desde el puerto chileno de Iquique. Un tercer grupo controla el contrabando venido desde el puerto brasileño de Paranaguá y; un cuarto grupo de marginales fiscales, para toda importación que ingrese a través del aeropuerto local, llamado "Guaraní" y que se encuentra a 25 kilómetros al oeste de la ciudad.
El contrabando que llega a Ciudad del Este desde Montevideo es declarado en la capital uruguaya como producto a ser destinado a un puerto boliviano, al norte de Paraguay, sobre el río del mismo nombre. Sin embargo, la carga nunca llega a Bolivia sino hasta a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad de Pilar (al sur - oeste de Paraguay), un puerto privado que se llama "Mburicá", donde la carga es transferida a convoyes de camiones que marchan, de inmediato, hacia depósitos de Ciudad del Este. Estas embarcaciones llegan semanalmente con productos varios (CDs. Electrónicos, computadoras, tejidos, etc.).
Iquique es otro puerto por donde el contrabando toma cuerpo. Vehículos, electrónicos, computadoras, piezas de computadoras, etc., llegan a Ciudad del Este para ser almacenados en un conglomerado de 300 depósitos denominado "Mercosur", en el cinturón de Ciudad del Este, administrado por Carlos Barreto Sarubbi. El contrabando llega vía puerto Falcón, en la frontera entre Paraguay y Argentina, en las cercanías de Asunción. Desde la capital paraguaya, en convoyes de camiones la carga ilegal (y otro poco declarado como legal) llega los lunes y martes. En esta operación está involucrado, a más de algunos altos referentes del gobierno, uno de los hijos del asesinado vicepresidente de la República, Luís María Argaña.
El Puerto franco de Paranaguá no dejó de ser el eterno botín de quienes están en el poder. Desde esa costa brasileña llegan importantes partidas de mercaderías varias, en "frío", con la complicidad altos representantes del gobierno paraguayo.
El contrabando ingresa a través del puente "De la amistad", sobre el río Paraná. En el aeropuerto "Guaraní", de Ciudad del Este, las mercaderías ingresan - en la generalidad de los casos - legalmente. Sin embargo, los funcionarios designados en ese lugar se encargan de "arreglar" el ingreso de modo que el gran perdedor sea el fisco. Este aeropuerto es otro botín de políticos, administradores del gobierno y advenedizos con suerte (por llamarlos de algún modo).
Tanta informalidad comercial gira en torno a éste aeropuerto que los asaltantes no dejan de golpear a los contrabandistas y cómplices, en las cercanías del aeropuerto, sin que por eso la gente se moleste. "Quién roba a un ladrón, 100 años de perdón", se suele decir por aquí cuando las radios locales dan a conocer novedades de ese calibre.
El contrabando que llega desde el puerto uruguayo mueve, al menos, 80 millones de dólares a la semana de acuerdo a informaciones proveídas por fuentes cercanas al comercio de Ciudad del Este. Uno de los contrabandistas afectados al tráfico ilegal de mercaderías, a quien le llaman "Gustavito", mueve una cuenta corriente de 5.000.000 de dólares y acostumbra regalar autos a sus amantes. Otro regalaba semanalmente cajas de vinos "La Postole" (120 dólares la botella) al Presidente de la República para que contrabando sea más fácil. Son referentes con mucho poder financiero y político aunque de limitado vuelo internacional, tanto en el comercio, en la política y la diplomacia. En poco tiempo juntaron mucho dinero y reparten a manos llenas entre quienes ejercen el poder, por lo que tienen vía libre para operar bajo la misma luz del sol.
En la próxima entrega, mencionaremos detalles del tráfico ilegal desde Montevideo, Iquique, Paranaguá y desde el aeropuerto de Ciudad del Este. Qué traen, quiénes son, donde viven, con quiénes se relacionan, sus agentes comerciales, sus intermediarios; la aceitada rosca capaz de incomodar al fisco nacional hasta el extremo de dejarlo sin medios para pagar sus cuentas internas y externas y; embarrar la imagen de Ciudad del Este como nadie logró en 46 años de vida de la ciudad.

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