miércoles 11 de noviembre de 2009

¿Escuchó el aviso de café "Mayo"?

Esto de asumir responsabilidades personales no es de muchos. No nos quepan dudas. El "¿yo qué tengo que ver?" o "yo no fui" son, no sé si sólo de los paraguayos, sino de todos los irresponsables. Les digo esto por un aviso que vengo escuchando en algunas radios de Asunción.
Se trata de un aviso de Café "Mayo".
Los creativos de la publicidad, con el acuerdo de los dueños supongo de la referida marca, presentaron el siguiente argumento:
La hija dice a la madre que se casará con un hombre recién salido de la prisión de Tacumbú; la madre se opone; la hija insiste enojada. Ambas se levantan la voz. La mamá, entonces, propone que se tranquilicen y que mientras toman un cafecito ("Mayo") la casamentera le cuente quién es el hombre elegido.
La hija la cuenta que el supuesto padre del novio tiene una empresa de transporte aéreo, unos pozos petrolíferos y una fábrica de "championes" en China, bienes que la hace cambiar de opinión a la madre diciendo algo así como que no importa el antecedente y que lo importante es que se quieran.
En este aviso hay de todo: histeria, violencia, intolerancia, desvergüenza, impaciencia, soberbia, menos dignidad, integridad, la moral toda.
El aviso publicitario plantea, sin vergüenza alguna, que no importa cómo se pueda llegar a la riqueza, sino llegar.
Me pregunto si así se podrá vender más café.
No sé, tampoco me importa.
Lo que sé es que con estos mensajes lo que se promueve es exactamente el modelo planteado: dar espacio a los sinvergüenzas, violentos, soberbios y amorales. Si bien el aviso no dice que el ex presidiario haya sido, por ejemplo, un criminal y narcotraficante, bien podía haber sido uno de ellos o peor (eso queda a cargo de la imaginación de los oyentes), pero para el mensaje da igual: no hay problemas "si se quieren".
Luego no nos quejemos porque el país está patas para arriba.
Si yo fuera el guionista del aviso me sentiría también responsable de lo que pasa en nuestra sociedad marcada por los antivalores, porque yo aliento los antivalores.
Desde luego, los ejecutivos de la referida marca también son responsables de que la sociedad esté atravesada como está; y los dueños de medios radiales, igualmente. Que el aviso sea pagado y de única responsabilidad de la empresa responsable no deja sin responsabilidad al dueño de la radio. Entonces, este también es responsable de la violencia que existe en el país.
La libertad no es para usarla en esto. Ya vemos, de tanta mala conducta hoy vivimos enrejados, secuestrados, asaltados. Todo porque todos hemos aportado nuestro grano de mal ejemplo.

martes 10 de noviembre de 2009

Otra tilinguería de bajo vuelo

Hace casi un par de décadas, en medio de un jolgorio político del cual participamos, tirábamos boletines desde una avioneta. Era divertido tanto para nosotros que, desde el avión, hacíamos esta peligrosa travezura, como para la gente que corría detrás de los papelitos que caían sobre los poblados.
Para arrojar los volantes abríamos una pequeña escotilla de vidrio, peleando con el fuerte viento producido por la velocidad de la máquina y su hélice. No era fácil sacar la mano con un puñado de papelitos y soltarlos al vacío.
Para este efecto, el avión debía volar ligeramente bajo para lo cual debía marchar a pleno motor, de lo contrario podía caer ante cualquier "pozo de aire" que pudiera encontrarse en la ruta.
Si no es fácil tirar papelitos mucho más difícil será tirar líquidos desde un avión no preparado para el efecto. ¿Creen que es fácil manipular un balde con líquido hacia el vacio desde una máquina volando? ¿Creen que el líquido venenoso estaba en globitos arrojados alegremente?
Digo esto ante la denuncia que venimos escuchando en estos días desde el Este que dice que desde una avioneta se arrojó agroquímicos sobre un poblado indígena.
No se me ocurre exclamar que estamos todos locos ¿qué nos pasa?, ¿nos parece que eso se hace como si se arrojara un globito de agua desde algún balcón en fiestas carnavaleras?
A quién dijo que un avión, de esos comunes no preparados para fumigar, sobrevoló un pueblo indígena y que desde ese se arrojó agroquímico no es sino poco menos que fantasioso ¿Será tan loco el piloto para arriesgar su vida haciendo semejante disparate? ¿donde está ese suicida?
Se me hace, sí, que muchos andan volando muy bajo con estupideces de la naturaleza planteada. No hay dueño de avión que se arriesgue a semejante locura. Si es difícil tirar un puñado de papeles, ¿nos pueden explicar los denunciantes cómo se puede hacer para arrojar veneno líquido desde el avión?
Cero punto para la ministra Esperanza Martínez por ser tan ligera en sus afirmaciones. Cero punto para los periodistas que dan cabida a cualquier disparate en la prensa y cero punto para la gente que cree todas las tonterías dispersas todos los días.
Particularmente estoy harto de los que quieren burlarse de mi inteligencia y supongo que mucha gente también está harta de lo mismo.

domingo 8 de noviembre de 2009

Ganamos y perdemos reputación

Se atribuye a Angel Peña la frase "en Paraguay no se gana ni se pierde reputación" que lo habría dicho por inicios del siglo XX, al decir de Alfredo Jaegli ("Albino Jara, un varón meteórico"). Sin embargo, Teodosio González escribió en "Infortunios del Paraguay" (publicado en 1931) que "no hay cadáveres políticos, comerciales ni morales. De donde pesa sobre el país el proverbio lapidario de que en el Paraguay no se pierde ni se gana reputación".
Si bien fueron pronunciadas por eminencias me parece injusta semejante sentencia. Paraguay tuvo y tiene ciudadanos que son ilustres por su sabiduría, templanza, austeridad y modestia. Estos ganaron reputación y son lo que son, pese a las habladurías, al vómito verbal al cual algunos se apegan.
En contrapartida, pese a los cargos accidentales que pudieran ocupar algunos contrabandistas, narcotraficantes, violadores o ladrones del dinero público, estos no dejan de ser tales para la gente que conoce sus pasos. El hábito, sin dudas, no hace al monje. Estos , pese a los cargos alcanzados con los recursos a su alcance, tienen la reputación perdida.
Los lenguaraces existieron y existen. Los irresponsables de siempre que siembras ideas a través de sus atrevidas palabras que hoy, en democracia, infectan radios, canales, diarios y revistas, son los detonadores del "dice que ", "o je´e voi ningo", "lo mitâ he´i", "¿quién no le conoce?", para llenar de difamaciones al primer peregrino con rumbo a Jerusalén que se atreva a cruzar ante sus ojos.
Estos insolentes son los padrinos de la famosa frase. Los mismos irrespetuosos que envenenados de egoismo y bellaquería embarran sin ton ni son y en menos que cante un gallo al más respetable de los ciudadanos.
Los irrespetuosos procuran con sus conductas diarias embarrar la cancha y hacer que, tarde o temprano, en nuestra sociedad no se gane ni se pierda reputación. Que esto sea el Cambalache de Santos Discépolo, para que ese irrespetuoso un día, por efecto de los manipuleos políticos, llegue, por ejemplo, a ser un presidente de la república, un juez, el presidente de nuestra comunidad de vecinos, el presidente de la Cámara de Diputados o un periodista.
Pese a decirse que "así nomás luego es en Paraguay" cada uno sabemos qué somos, qué queremos y cómo conducirnos ante nosotros y los demás. Por esa gente decente que es paraguaya y vive en Paraguay en medio, eso sí, del fango, no estoy de acuerdo con la frase estampada por Peña y González, por bien que suene a los oídos populacheros.
Así, no puedo mezclar a un Hermenegildo Roa o un Sinforiano Bogarín con la conducta de Fernando Lugo; Emiliano R. Fernández tiene una reputación ganada con sus excelentes versos, mientras que el autor de "chembo problema che celular" no hace sino despertar hilaridades entre quiénes practican el sentido crítico.
No es igual la postura política de un Fulgencio R. Moreno polemizando en el parlamento que un tal Magdaleno Silva, defendiendo en el mismo lugar a narcotraficantes instalados en el norte. No se puede comparar la conducta de Nicanor Duarte Frutos con la de Eligio Ayala o José P. Guggiari.
No es igual la enseñanza defendida por Rosa Peña de González a la del "Nuevo Curriculum" de los últimos años en el cual se nota la excesiva deficiencia de nuestros maestros. Un gran maestro como Delfín Chamorro no tiene la reputación manchada porque un ex maestro de escuela como Enrique González Quintana nos haya demostrado varias inconductas desde el lugar público que ocupa.
No caben dudas que, si bien ya somos más de 6.000.000 los habitantes de nuestra patria, todavía sabemos quiénes son honrados, decentes, respetuosos y merecedores de nuestra estima. Por esa gente, por nuestra tricolor enseña, procuro no dejarme llevar por los incontinentes locuaces que dicen tonterías que no aportan sino odios, rencores y postergaciones entre quiénes menos saben y merecedores de sinceras y desinteresadas orientaciones. En Paraguay también se gana y se pierde reputación de acuerdo a nuestra particular conducta. Así de sencillo, como una parábola, es el asunto.

miércoles 4 de noviembre de 2009

El tiempo nos ayuda a entender las cosas

Dicen que la entidad que representa la encarnación del mal, el diablo, sabe todas las cosas y; se dice también, que el diablo sabe más por viejo que por diablo. Yo no sé si este inpronunciable debe saber más por el tiempo que está que por lo que es. No sé. Lo que sé es que uno sabe muchas cosas con el tiempo. A esto se llama experiencia.
Digo esto porque a lo largo de mi vida (ya soy un poco más viejo que muchos) varias cosas escuché, vi, sentí, gocé y sufrí. Porque así es el tránsito por la vida. Puedo decir a esta altura de mi vida que me basta, como a todo adulto, una señal para entender de qué se tratan muchas cosas. El tiempo nos ayuda a leer el interior de la realidad de las cosas.
Entonces, uno por experiencia sabe muchas cosas sin necesidad de de que esas cosas terminen por desarrollarse para que las conozcamos plenamente.
Yo decía que el gobierno de Fernando Lugo - como muchos dicen en base al sentido común - es el peor de los últimos 20 años porque, efectivamente, es el peor. Lo digo porque ya viví y sufrí con varios otros gobiernos, incluso con el de Stroessner y Federico Chaves y; además - para bien o para mal - muy de cerca con uno de ellos.
Es decir, tengo cierta vivencia como para para decir con responsabilidad de que este es el peor gobierno de los últimos 20 años. No hace falta esperar otros cuatro años para saber si es bueno o malo. Este gobierno no tiene idea de lo que hace ni de lo que debe hacer ni de lo que no debe hacer.
De vez en vez escuchamos a Humberto Rubín decir que si un animal dice miau y anda sobre el tejado es un gato. Si un animal dice guau, tiene cuatro patas, se llama "Sultán", es carnívoro, es mascota; entonces estamos ante la figura de un perro.
Lugo dice algo contra la riqueza y luego se desdice; acusa a su segundo de golpista, luego dice otra cosa; dice que no se debe desear a la mujer del prójimo pero embaraza a las fieles de su iglesia, habla a favor de los pobres pero se baña en Yacuzzi. Además no tiene una hoja de ruta; no sabe cómo reactivar la economía (eminentemente rural) si se pasa atacando a los empresarios rurales y no tiene con qué responder a la demanda laboral del pueblo paraguayo.
Entonces esa persona no sirve para el Gobierno. No sabe hacer. No hace valer lo bueno que convenga a todos los paraguayos. Así las cosas, en consecuencia, puedo decir que este es el peor de los gobiernos de los últimos 20 años.
Mientras el tiempo nos castiga con algunas arrugas en la piel, nos ayuda a templar el entendimiento y es este entendimiento lo que me hace afirmar que no estamos ante un buen gobierno.
La edad nos hace igual que Manuel Ortíz Guerrero que, al decir de Facundo Recalde, estando enfermo y en cama, recibió una serenata de José Asunción Flores. Aquel, ni bien escuchó las primeros compases se percató que una guitarra desentonaba. "Nde cuarta oi vai", le advirtió el poeta al músico.
El tiempo nos hace captar la densidad discordante de las cuerdas desafinadas.
Lo siento por la gente que confiaba en Lugo. Yo también confié en él. Pero no funciona. No sabe hacer o no quiere hacer, dá igual. Estamos ante un pésimo gobierno. Es eso lo que percibo como muchos paraguayos. Y es lo que digo. Las seis cuerdas de la guitarra de Lugo están desafinadas.

lunes 2 de noviembre de 2009

Siempre hay algo que nos llena de asombro

No entiendo muchas cosas que ocurren entre los paraguayos. Por ejemplo, que el gobierno actual prometa fuentes de empleos cuando los que son capaces de generar empleos tiemblan como una hoja ante la postura anticapitalista del presidente. Yo no sé cómo se hace una fuente de empleo sin dinero y, el dinero es de los inversionistas.
Pero, mientras, Fernando Lugo quiere arreglar el problema de los pobres repartiendo dinero del presupuesto nacional. O sea, otros trabajan para unos cuantos, sin el menor esfuerzo, reciban la plata. Tenemos un presidente de primera.
Fue Fernando Lugo Méndez quién prendió la mecha de la violencia en San Pedro, por donde andaba conspirando en su debido momento, al amparo del poder católico. El resultado final es lo que tenemos como amenaza para todos: el supuesto Ejército Paraguayo del Pueblo (tan paraguayo que sus hombres eligieron para su himno un merengue caribeño).
Con este supuesto ejército no hay inversión que sea posible. Sin inversión, le pregunto al inquilino de Mburuvicha Roga si de qué fuente de empleo nos habla.
La gente de Lugo intenta desviar la atención y nos dice que su gobierno no puede solucionar de buenas a primeras (son 15 meses de estar en el poder) lo que en 60 años se hizo mal, que los corruptos colorados, que la represión, que los militares y los saqueos, etc., etc.
Pero no dan ninguna explicación sobre el Ejército Paraguayo del Pueblo que tiene en su poder, secuestrado, a un paraguayo.
Tampoco abren la boca para explicar el feroz negociado que se venía armando con la venta de la tierra de Texeira.
Nadie explica, ni desde el gobierno ni desde los satélites socialistas, el derroche de dinero de Lugo para sus viajes, varios de placer.
Los ciudadanos no hemos recibido explicación alguna de por qué el tal Pavocá Ledesma hace tanta fuerza a favor de los marginales de su departamento.
Nadie dice esta boca es mía cuando se deba explicar sobre las razones que mueven a Lugo para comprar vehículos super lujosos para cada uno de sus colaboradores socialistas. Los que han votado a este equipo pensaban que como socialistas que son andarían en vehículos utilitarios. En otras palabras, son iguales, en este sentido, a los que se fueron, o peores.
Fui emigrante y me radiqué un par de años en España junto a 150.000 paraguayos que huyeron por la falta de empleo en Paraguay. Fui uno de los que puso la cara por Lugo en Madrid para realizarse una reunión de paraguayos en una iglesia de esa ciudad y que, finalmente, el obispo de Madrid prohibió porque la nuestra era una reunión política.
Yo también creí que con Lugo aquí el trabajo sería fácil; incluso, por contactos personales míos en España, traje una lista de inversionistas interesados (en aquel momento) de trabajar en Paraguay. Ni Lugo, ni sus ministros ni nadie de su gobierno le dió cinco de bolilla a esta oferta. Esos mismos inversionistas ahora no están interesados en venir ni si se les paga. La inseguridad es el buque insignia de este gobierno. No hay cristiano que quiera arrimarse a estas comarcas con semejantes secuestradores disfrazados de militares azotando el norte y amenazando llegar a la capital.
Ahora leo, sorprendido, que la Federación de Asociaciones de Paraguayos Residentes en España defienden a capa y espada al más inútil de los gobiernos de estos últimos 20 años en Paraguay.
Voy a entenderles a los compatriotas en España que defienden a Lugo si, por ejemplo, éste abre compuertas y dice que pueden volver 30.000 paraguayos residentes en ese país, en una primera tanda, porque aquí tienen empleo seguro. Que en una segunda, serán repatriados otros 20.000 y así sucesivamente.
Voy a entenderles mejor si en España tienen empleos seguros todos los paraguayos y eso, seguro estoy, no es así. Los paraguayos en España están atrapados sin salida. Ni tienen futuro ni en España ni en Paraguay. Pero la federación de paraguayos no tuvo ningún empacho para apoyar a Lugo, aunque éste no haya generado un sólo empleo hasta ahora.
Me obligan a pensar que aquí hay gato encerrado.
Pero digo también que muchas cosas no entiendo - al menos no encajan con mi sentido común - de lo que hacen los paraguayos. Ya ven: en España hay una federación de paraguayos que apoya a un gobierno que no tiene la más pálida idea de cómo generar empleos para cada uno de ellos pero lo apoya a tambor batiente. Siempre hay algo que nos llena de asombro, a mí al menos.

sábado 31 de octubre de 2009

La vida de Fidel Zavala

Fidel Zavala Serratti está secuestrado por unos cuantos delincuentes vestidos de militares. Un día de octubre estaba trabajando en su estancia en Concepción cuando vinieron estos tipejos lo secuestraron y lo llevaron. Son los mismos con los que la gente de este gobierno (el de Fernando Lugo) tomaba tereré, escuchaba la misa del ex obispo y que cerraba rutas a más de, claro, invadir la propiedad ajena.
Han pasado más de dos semanas del secuestro. No pensaré que Fidel esté viviendo como un rey en el lugar que estos malditos eligieron para esconderlo. No creo que esté rozagante de salud, ni que esté durmiendo plácidamente todas las noches.
En 15 días de este maltrato ya podemos justificar una preocupación por su salud ¿Aguantará?; eso esperamos y queremos.
Que aguante hasta que se libere, porque todavía muchos tenemos la dignidad de creer que el gobierno (si así se puede llamar a lo que hacen unos rejuntados) logre sacarlo de las manos de los hombres que, todos los paraguayos creemos, que son amigos de los que están en el poder.
¿Y qué pasara si se repite la historia de Cecilia Cubas y de Amin Riquelme? Quién será el responsable principal?
El presidente Fernando Lugo va a tener que ir recapacitando. Y debe estar recapacitando; (tampoco pondremos en dudas su inteligencia). Debe saber que si algo grave llegara a pasar a Fidel Zavala, debe pensar en tomar sus cosas y mandarse a mudar, acaso al exilio, como han hecho unos cuantos patanes e inútiles que pensaron burlarse desde el Palacio de López de los paraguayos.
Si algo le pasa a Fidel, el equipejo de Lugo habrá de poner violines en bolsa porque ya estamos 6.000.000 de paraguayos (menos ellos) prestos no solo a poner cintas blancas a nuestros coches y nuestras casas sino a ganar las calles, el único arma de la civilidad. Seremos seis millones de paraguayos que habremos de exigirles que se vayan del poder y que sean sometidos a la Justicia.
Cuando estoy escribiendo estas líneas, Lugo y su gente está haciendo lo que ellos dicen ser "un día de gobierno" en San Pedro (pareciera que para Lugo, Paraguay es solamente el departamento de San Pedro). En su agenda ¿figura la liberación de Zavala?, el tal Elvio Benitez de esa zona ¿contribuye para la liberación del paraguayo secuestrado?, ¿está exhortando a los secuestradores a liberar al ganadero?
Haga lo que haga, Lugo es el principal responsable de la vida de Zavala. Si algo feo le pasa a este trabajador del campo, el presidente ya debe saber que su gobierno ha terminado y que el pueblo ganó las calles.

martes 27 de octubre de 2009

Defender a los pobres desde el Yacuzzi

El presidente Fernando Lugo se rasgó las vestiduras. Dijo que por causa de los ricos su gobierno no puede hacer lo bueno que querría hacer a favor de los pobres. Lo dijo ante un auditorio de gente pobre que vive en el Bañado Tacumbú de Asunción.
Culpó a los que tienen más de la desgracia de los que tienen menos.
Habló de los ricos, refiriéndose a los que tienen mansiones, se desplazan en autos caros, de los que concurren a clubes exclusivos, comen bien, sus fotos se publican en las páginas de sociales de los diarios, etc., etc.
El diario abc dedicó un editorial al exhabrupto del presidente.
En el artículo le recuerda que su hermana, la Primera Dama, vive en ese mundo de lujos, vistiendo ropas caras y apareciendo también en las vanidosas páginas de sociales.
Particularmente le quiero recordar a don Fernando que también él gusta del lujo. No es mi amigo, nunca me tocó farrear con él, no le chupo la media, jamás nos cruzamos un saludo pero sé que gusta de la abundancia, de las marcas europeas y hasta de los excesos.
Vamos a ver.
¿Recuerdan su foto en el Yacuzzi, en esa donde aparecen dos manos femeninas sirviéndole pastelitos y croquetitas?
¿Recuerdan la mansión que mandó arreglar en Ayolas para sus fines de semanas?
Un día, cuando yo todavía era periodista del diario Crónica, fuimos a la casa de una de sus parejas, Viviana Carrillo, en el barrio San Pablo, luego de saber que la noche antes anduvo por ahí el enemigo de los ricos.
Desde luego, no fuimos atendidos por la dueña de casa, quién para ese momento ya tenía guardia ordenada por el defensor de los pobres.
En la vereda, la canasta de resíduos resultaba pequeña para todas las botellas, restos de comidas, cajas de cervezas, vinos, champan y whiskies consumidos la noche anterior (un sábado). Fernando Lugo, su pareja y sus invitados comieron como presidentes de seccionales y chuparon como cosacos. No sólo eso, al día siguiente (aquel domingo que fuimos a la casa de su mujer) ésta exhibe a los vecinos las marcas de las costosas bebidas importadas, los envases y restos de bocaditos fifi que ni en el Club Centenario se consume. Las huellas del festival gastronómico que sólo los ricos pueden darse estaban en la vereda de la mujer del ex obispo.
Pero Lugo, ni bien se encuentra ante un auditorio de pobres se da una panzada de palabras contra los ricos. Se olvida que come bocaditos en Jacuzzi, que se pasea en helicóptero estatal con algunas de sus amigas, que se junta con imprensentables como Hugo Cháves quién paga 25.000 dólares a una prostituta paraguaya; que no deja de participar en cenas de alto copete donde haya al menos una mujer a quién echarla una mirada.
Debo decirles con toda franqueza que, como a muchos, me harta esta clase de gente. Gente falsa, mentirosa e hipócrita. Hablando contra los ricos cuando él está tirando mantecas al techo. Haz lo que yo digo y no lo que yo hago ¡Vamos, Lugo!, este no es un pueblo de mentecatos.
Lo que él debe hacer es dar un paso al costado, renunciar. Y dejar de jorobarnos la vida con su desorden, su indisciplina mental, sus discursos socialistas de mediopelo, y ahora con esto de que los ricos son los culpables de la miseria de los pobres. ¡Por favor...!