Detrás de la puerta, esto

Detrás de la puerta, esto
Procuro que mi blog sea agradable como lo es un buen vino para quién sepa de cepas; como un buen tabaco para aquellos que, como Hemingway, apreciaban un buen libro, un buen vino, un buen ron y un buen puro. Es todo mi intento para cuando abra esta puerta (Foto: Fotolia.com).

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sábado, 26 de septiembre de 2009

Cómo hice para dejar de ser gordo

Aprendí de los perros a vivir mejor. Y no les engaño. Eso es así. De los perros que tuvimos en casa aprendí que se puede pasar todo un día y dos y tres sin comer. Los perros ayunan por instinto. Los humanos no ayunan no sé por qué, alguien que sabe tendrá la explicación que yo no tengo. Lo único que sé es que ayunar es bueno, que cura, al menos a mi.
De los tantos perros que aprendimos a tener en casa por obra y gracia de Héctor, mi hijo, que cuando pequeño se le ocurrió dar amparo a una perrita callejera, supe que comer como condenados no es síntoma de abundancia, prosperidad y mucho menos de felicidad, sino totalmente lo contrario.
Ya le preguntaré cuando la presión se haga sentir como cuando sus aortas están a punto de estallar, que siente latidos en los brazos, en las piernas, en todo el cuerpo. Todo porque en una fiesta nos excedemos con comidas y bebidas.
Respeto mucho las pastillas, las hierbas, los salvados y el no a los azúcares como medios para frenar las gorduras que aparecen en el organismo, dispuestos a incomodarle hasta en las horas de sueño.
Cuando yo fui un gordo de 90 y pico de kilos (mi estructura ósea no aguanta tanto), a punto de colapsar, bajé la cortina a las pastas, las bebidas, los dulces, las carnes. Me sentía morir. Debía hacer algo y pronto.
No tuve mejor idea que concurrir a un médico de Areguá que me recomendó solo tomar agua por unos cuantos días; bueno, en realidad, 30 días.
fueron días y noches sin comer. A pura agua en los primeros siete días. Al tercer día de dejar de comer le quería matar al médico. Lo llamé y lo obligué que me indicara algo para comer. Estaba a punto de tirar todo por la borda. "No se va a morir", fue lo único que me dijo.
Al cuarto día tuve menos hambre y, al quinto, todo se volvió "normal".
A partir de ahí me sentí mejor, las pulsaciones dejaron de enloquecerse y enloquecerme. Ya dormí profundamente. Sentía que tenía menos peso, mis ropas me quedaban grandes. Podía agacharme sin sentir mareos; me tranquilizaba.
En mi mesita de noche no tenía ni un medicamento. Sólo tomaba agua.
A la semana siguiente mi médico me recomendó unos jugos de frutas alternadas con los de hortalizas. Para cuando volví a alimentarme sentí que mis intestinos estaban tranquilos. No sentía dolores, como los de cuando comía como un cerdo. Ya no tenía gases.
Como al décimo día del tratamiento ya me sentía tranquilo, me daba cuenta que ya no tenía algunas ansiedades, como la de abrir la puerta de la nevera.
A los 20 días, comía algunas verduras frescas o cocidas.
Al cumplir el mes de tratamiento no me apetecía comer un lechón entero como antes, ni las pastas domingueras, ni el asado con vino o cerveza.
A los treinta días me dí cuenta que mi piel era menos grasosa, más tersa, lo mismo que mi cuero cabelludo; en mis ojos ya no había el color amarillo de la gente enferma. Ya no transpiraba como una bestia.
¿Qué hice para bajar de peso y sentirme mejor?; ayuné, como los perros, como todos los animales, que lo aplican por instinto para seguir con vida; porque los animales no saben decir qué les duele, practican la medicina preventiva. Hacen que el estómago, los intestinos, el hígado, los riñones, el páncreas se tomen vacaciones para descansar. Luego a volver a cargar la máquina.
Es todo lo que hice para sentirme mejor. Ni corridas, ni sogas para saltar, ni bicicletas, ni escalar una montaña. Tampoco apelé a la transpiración venida a través de la opulencia de una sesión sexual. Ni tomé adelgazantes. Ni hice yoga, ni prendí una vela siete días a San Expedito.
Solo ayuné como los perros y les puedo garantizar que es santo remedio. ¿Quiere bajar de peso para ser feliz?; le contesto con una palabra: ayune. Y, de acuerdo a mi experiencia, le puedo garantizar que no se va a morir de hambre.
Practico el ayuno, desde entonces, al menos una vez a la semana. ¿Y saben qué?, mediante este régimen todas las noches duermo como un angelito.

(Foto: Fotolia.com)

viernes, 25 de septiembre de 2009

Nuestra colitis nacionalista

Debemos reconocer los paraguayos que fuimos atrapados por una suerte de colitis nacionalista. A la hora de la Albirroja somos paraguayos hasta la muerte; cuando se habla de la producción, pero ni hablemos: somos paraguayos, ¡vencer o morir! Tenemos que producir ropas paraguayas, dicen todos, pero nadie alienta la producción algodonera. Entonces hacemos ropas de telas importadas.
Como ven, nuestro nacionalismo no tiene límites.
Mediante nuestro nacionalismo - ese pendón heroico que, gallarda, flamea en los mástiles de nuestros corazones - hoy tenemos el Club Deportivo de la Producción Paraguaya y el Sport Importación de Ropas Chinas. Cada equipo dice que es el mejor del mundo y por eso juegan un partido so´o de aquello en torno de los cuales están la muchachada fanática
Cuando los importadores traen ropas baratas de Iquique (no es de China, los grandes traficantes de ropas sacan de Asia y van poniendo en los puertos de América) todo el mundo dice que eso está mal, que eso no conviene, que eso es pecado, que si eso se compra es algo así como escupir a la roja ,blanca y azul de la bandera paraguaya.
Los confeccionistas dicen que si se prohibe la importación de ropa ellos de un saque generarán 30.000 puestos para las costureras.
Vamos a suponer que los industriales de la ropa lleguen a conseguir la forma de crear semejante cantidad de puestos laborales. Si es así, en horabuena, a todos nos conviene.
Pero la importación como se venía haciendo también genera empleos y permite a la gente acceder a buen producto a precios más bajos que los que aplican los fabricantes paraguayos.
Y cuando se toca el bolsillo de los paraguayos, estos ya no quieren saber nada de ese nacionalismo a las tontas y a las locas que promueven las pasiones pasajeras y, claro, los intereses creados.
Los paraguayos lo que quieren es trabajar y con lo que gana acceder a las cosas y servicios elementales.
Mal que le pese a los transnochados nacionalistas paraguayos, los importadores de coches, perfumes, remedios, revistas, libros, electrodomésticos, computadoras, ropas chinas, cubiertas, combustibles, zapatos, vinos, cervezas, whiskies, aviones, etc., etc., generan tanto empleo como es capaz de generar la producción nacional.
Generan empleos y hacen sentir felices a los paraguayos.
Los importadores son tan necesarios para dinamizar nuestra economía como los confeccionistas. Los que vivimos en Paraguay, nacionales y no nacionales, necesitamos de los importadores y de los fabricantes de ropas, y de los agricultores, y de los ganaderos, y de los zapateros, albañiles, tractoristas, locutores, músicos, sepultureros, olimpistas, cerristas, nacionalófilos, liberteños, luqueños, hasta de las bailarinas de cabaret. Todos son importantes, todos hacen algo que sirve para alguien.
¿Quiénes se creen los fabricantes de ropas para anular a los importadores de ropas?; tampoco hay derecho para no creer que los confeccionistas no generarán empleos.
Todos tenemos derechos a trabajar en Paraguay, sólo debemos poner en práctica el talento, la audacia, el entusiasmo, sin que se perjudique a nadie.
Nacionalista no es el que grita más fuerte el gol de la albirroja, ni quién canta más fuerte el Himno, ni quien a su atuendo normal añada la faja y el sombrero pirí. Practicar el nacionalismo pasa, por ejemplo, por la solidaridad, el mútuo respeto, el trabajo honrado, el pago de los impuestos, la decencia, la transparencia, etc. Es decir, el que práctica los valores. Más que nacionalista la persona correcta es de fiar y, por tanto, merecedora de nuestro pleno apoyo.
Los fabricantes de ropas pasan a ser hasta antipáticos y detestables porque nos obligan a que les compremos sus ropas a precios mucho más elevados que los de los Chinos, a cuentas de un tácito nacionalismo.
El amor a la patria pasa también por la puesta en práctica de la sensatez. ¿Cómo produciremos camisas auténticamente paraguayas si el mismo gobierno dió la espalda a la producción de algodón? En Paraguay casi ya no se planta algodón. Y si el gobierno se encargó de destruír la materia prima, ¿con qué derecho bloquea la importación de ropas? Es insensato pensar en una producción nacional de ropas cuando se deba importar algodón argentino o tejidos chinos. ¿De qué producción nacional hablamos si tengamos que trabajar la fibra comprada de Resistencia, Formosa o Entre Ríos o de la tela confeccionada en China, Francia o Inglaterra?
Si el gobierno tanto apoya la producción nacional de ropas que se ponga a recuperar primero el Programa Nacional Algodonero que dejó, impecable, el ingeniero Hernando Bertoni. La patria, la bandera paraguaya, la raza guaraní, ¡pamplinas!....
Por eso digo, a cada rato tenemos colitis de nacionalismo.
Nos llenamos la boca con que debemos defender la producción paraguaya, pero ni bien se la defiende, sus productores nos bapulean con precios altos. ¿O ustedes creen que el aceite vegetal paraguayo hubiera bajado a precios razonables si los argentinos no nos acosan con sus marcas a lo largo y ancho de los ríos? Si no alcanza la plata, uno se las ingenia y va a Clorinda, Argentina, a buscarse su litro de aceite y santo remedio.
La verdad de todo es que quiénes hablan de nacionalismos no son sino personas interesas en ganar dinero a cuentas de sentimentalismos patrios. Si sus productos son buenos y baratos no le quepan dudas que tendrán adherentes "patriotas", pero si son caros, ni si les recita de memoria toda la Constitución Nacional 1992, rememore las heroicas batallas de la Guerra del Chaco o reciten todos los poemas de Emiliano R. Fernández.
Hay que parar esta colitis...

martes, 22 de septiembre de 2009

Travolta, extorsionadores y periodistas

Al actor norteamericano John Travolta las cosas le vienen atravezadas este año: primero se le muere un hijo mientras la familia estaba de vacaciones y; ahora, va a tener que enfrentar ante el juez a un médico y a una ex senadora por extorsión, un antiguo mal que afecta a la humanidad.
El caso, a ventilarse en la isla de Gran Bahama, vuelve a poner en las redacciones de los diarios un cáncer que afecta incluso al periodismo.
Las agencias noticiosas dan mucha importancia al caso Travolta, no solo porque él sea un famoso artista de cine, cuya última película está próximo a proyectarse en las pantallas, sino porque a la muerte de su hijo Jett, de 16 años, acaecida en enero último, se sumó la extorsión de un médico técnico de ambulancias, Tarino Lightbourn, y; de la ex parlamentaria Pleasant Bridgewater, quienes le reclaron 25 millones de dólares a cambio de no hacer público un documento firmado por él.
Pasó que estando de vacaciones, el hijo del actor cayó en crisis por lo que intervinieron los servicios médicos de emergencia. Interín, Travolta habría firmado un documento en el cual hacía constar que si el paciente se negaba ser llevado a hospital alguno se liberaba de toda responsabilidad a los encargados de transladar al paciente.
Así las cosas, el culpable del fallecimiento sería el padre.
Sin embargo, se supo después que el menor falleció por un problema cardiaco complicado con su asma. Murió de ataque al corazón sin posibilidad de reanimarlo.
Dos semanas después del suceso, John Travolta denunció que Lightbourn y Bridgewater por intentar venderle el documento, aunque después estos se declararon inocentes.
La prensa es un buen mazo con el cual dar a la cabeza, incluso a los decentes e inocentes. Debido a la vigencia del chantaje por medio del periodismo, éste no es muy creíble y mucho menos apreciado por muchísima gente en el mundo.
En el caso de Travolta, el desprecio a la prensa viene de la mano de terceros, pero en la prensa, debemos reconocer los periodistas, también están los que a la amenaza y al silencio convirtieron en florecientes industrias capaces de generar multimillonarias ganancias.
El propietario de una cadena televisiva de Brasil jamás tuvo empacho para decir que él ganó más dinero con su silencio que con lo que publicaba.
En Paraguay hay periodistas, como Héctor Guerín, que adoptaron el chantaje como una de sus herramientas para llegar al dinero.
A Guerín denunciaron no pocos referentes de Ciudad del Este, como Satvino Urunaga, Ali Saioum, Rubén Careaga, Óscar Schouten y varios otros. Su plan es sencillo: publica todo lo que le viene en ganas contra quiénes no responden a sus exigencias. Chantaje puro.
En Paraguay hay periodistas chantajisas que dejan bastante mal parada a la prensa paraguaya en general. Al chantajismo de estos comunicadores se suma la limitadísima capacidad académica que acrecienta su peligrosidad.
El chantajista aprovechado de la prensa tiene algunas ventajas en manos a las cuales apela cuando las papas queman, como cuando no existen testimonios escritos ni verbales (ilegalidades de este calibre no se documentan).
Así, el periodista que amenaza con hacer público algo contra alguien a fin de obtener de él dinero u otro provecho, sigue campante, planificando y ejecutando nuevos ataques a antiguos o nuevos "clientes". Siempre se declara inocente, hasta que, en algún momento, se lo filme en una de sus operaciones.
Es saludable un contraataque, como el de Travolta, a los chatajistas, así sea a un médico, una ex parlamentaria, o a un periodista; así como también han practicado Saioum, Careaga y Schouten contra Guerín, aún cuando éste crea que no es un extorsionador.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Cuando los perros tenían nombres de perros

Desde luego, todo debe cambiar, porque así es el mundo. Qué aburrida debe ser la vida si siempre, por generaciones y generaciones, no se produzcan las necesarias novedades que sean capaces de generar costumbres en nosotros. Digo esto porque, el otro día, cuando visité a una familia amiga, me encontré con que su perro se llama Pedro. Antes al perro le llamábamos, Bique, Sultán, Oso ...
Si mi abuela escuchaba que un perro se llama como su santo, no habría dudado en pensar que el fin del mundo está a la vuelta de la esquina. Si mi madre sabía que la perrita de una amiga de hoy se llama Marylín, la hubiera enviado una carta en la que le presentaba su más severas quejas porque, para ella, ese nombre fue de una gran actriz norteamericana y que, como si todo fuera poco, fue su ídola.
Pero como todo cambia, hoy las perritas también se pueden llamar como Marylin Monroe y por eso el mundo no se nos viene abajo.
Nuestras mascotas, los perros, van absorbiendo estas modificiaciones de los nombres y otras yerbas. Antes los canes no eran llevados a los veterinarios cuando estaban enfermos. Se curaban solos nomás o con un poco de sulfatiasol en la comida y listo el pollo.
Ahora hay hasta psicólogos para perros y gatos. Dentistas ya hay también. El otro día tuvo que ser llevada a "Cleo", la gata de mi hija, heredada de su cuñada Lisa, a un odontólogo porque estaba de mal humor por los dolores molares de esos días que la ponía de pésimo humor (a la gata, digo).
La perrita de Tere, Steffi (ni las princesas se llaman así), se estresa, según su dueña, los días sábados cuando se queda todo un mediodía al menos en la veterinaria donde se la baña, la peina y recibe los emperifollados respectivos. Tere cree que a su perrita se pone muy nerviosa porque tantos perritos falderos y de esos grandotes que son llevados al mismo sitio para que también sean bañados, la observen, supongo que con las intenciones perrunas, que no son tan discretas como las de los hombres cuando ven hermosas mujeres (estoy pensando, sin embargo, en un amigo mío que cuando ve una mujer linda vuelve a sus lejanos límites ancestrales).
Las mascotas nos hacen hacer cada cosa por las cosas que se generan en su entorno, supongamos que para ganar más dinero por parte de quienes encuentran la oportunidad en nuestros animales de compañía.
Yo creo que el doctor Rodríguez de Francia hubiera mandado a la horca en la plaza pública a los que se querían pasar de veterinarios con su perro "Sultán", que cuando andaba en baja, Francia se ponía a leer en su biblioteca sus libros de medicina para saber cómo sanarlo. Además, nadie podía saber más que él. Para eso era el dictador.
Hablando de él, una tarde, un perro tuvo la osadía de ladrar al caballo al lomo del cual iba el dictador. Por eso ordenó que todos los perros de Asunción sean sacrificados, menos "Sultan". Así de travieso era nuestro jefe de gobierno.
¡Cómo se hubieran entendido Walter Bauer, aquel taumaturgo alemán asentado en San Bernardino, con la escritora Josefina Pla no por esas tonteras que hacen a la literatura ni mucho menos, sino por los gatos que tanto amaban! Un día Bauer se iba a morir, contaba el periodista Sindulfo Martínez, por que uno de sus 13 gatos se había extraviado. Sus conjuros no fallaron y el gato volvió.
No estoy muy seguro de que a Bauer y a doña Josefina se les hubiera ocurrido llamar a sus gatos Juan Carlos, Andrés, Teresa o Estefanía. Los nombres de aquellos tiempos eran "Negro", "Chiquita", "Bella" o el universal "Michi" como; "Pancho", para los loros. Era, al menos.
Antes de terminar no puedo dejar de mencionar a "Héroe" el perro de John Parish Robertson, autor del libro "Letters on Paraguay" y amigo de Francia. Este perro fue traido a Paraguay por su primer dueño, el gobernador Bernardo de Velazco.
En el campo paraguayo los perros de una época prolongada hasta la década de 1980 más o menos, se llamaban generalmente "Bique", parece ser por lo de "Bikers", la marca de una fulminante ametralladora inglesa utilizada por el ejército paraguayo en la Guerra del Chaco de 1932 a 1935. En la polca "Musiqueada che amape", de José Asunción Flores, una voz femenina dice "Bique, Bique, eguatá tereho amo cociname ya hechá" ("Bique, Bique, vamos, vete a la cocina". Bueno, el paraguayo no habla así; diría, sí, "Bique, Bique, andate a la cocina, sigapy").
Añoro aquellos tiempos en que los perros se llamaban como perros....


sábado, 19 de septiembre de 2009

Paraguay en el diccionario Larousse (V)

El presente trabajo sobre palabras referidas a Paraguay y publicadas en los diccionarios Larousse, ediciones 1991 (indicadas con *) y; 2006 (**) lo elaboré en el año 2006 para que lo aproveche, especialmente, la editora francesa. Ahora pongo a consideración de la gente que lee mi blog. Las palabras en mayúsculas van precedidas por un asterisco (indica que fueron publicadas en el diccionario de 1991) o, por dos asteriscos (publicadas en 2006). Si los dos asteriscos preceden a la palabra “eliminada”, indica que ya no se publicó en el diccionario del 2006. En letras mayúsculas cursivas se indican aquellas palabras que se publican en las dos respectivas ediciones. En el compendio de 1991 encontramos 286 referencias y; en el de 2006, 149. También añadimos debajo de las respectivas palabras en mayúsculas y negras (que son traducciones literales de lo que se han publicado) los correcciones necesarias en mayúsculas y blancas. Este trabajo lo iremos entregando por partes.
D
  • *DESMOCHADOS, pobl. de Paraguay (Ñeembucú).
  • **Eliminada.
  • *DOCTOR PEDRO P. PEÑA, c. del Paraguay, cap. del dep. de Boquerón.
  • **Eliminada.
  • *DOMINGO MARTÍNEZ DE IRALA, pobl. del Paraguay (Caazapá).
  • **DOMINGO M. DE IRALA, dist de Paraguay (Alto Paraná); 26.032 hab. Explotación forestal.
  • *DOMÍNGUEZ (Manuel), historiador paraguayo (1896 – 1935), autor de El alma de la raza.
  • **Eliminada.
  • **DUARTE (Nicanor), Coronel Oviedo 1956, político paraguayo. Miembro del Partido Colorado, fue ministro de educación y cultura (1993 – 1997 y 1999 – 2001). En 2003 fue elegido Presidente de la República.

Nombres de caballos famosos (II)

De vez en vez miro el registro de visitas a mi blog y veo que mucha gente está interesada en saber sobre los caballos famosos. Ya en una ocasión preparé y puse en este blog un material sobre el tema y ahora lo amplío en homenaje al interés de los visitantes. De a poco, desde el 2005 vengo recopilando estas y otras referencias que hacen al caballo y a los carros en el deseo de publicarlo en un libro próximo. Estos nombres son de caballos que han existido, otros son de la mitología y un tercer grupo está conformado por los que fueron de historias imaginarias. Algunos de los nombres publicados en la primera entrega vuelven a aparecer aquí.
  1. ARRIERO: Nombre del caballo del español Hernán Cortés, conquistador de México.
  2. BABIECA: (Arriba) Caballo de Rodrigo Díaz de Vivar (el Cid Campeador) y cuya célebre espada se llamaba Tizona.
  3. BELLOTA: del montado de Castorcito, compañero de Red Rider, personajes de historietas ilustradas.
  4. BUCÉFALO: Uno de los caballos de Alejandro Magno, al cual montó durante 20 años.
  5. BURAK: Uno de los caballos de Mahoma.
  6. CORDOBÉS: Uno de los caballos del español Hernán Cortés, conquistador de México.
  7. ESCOTO (o Scoto): Jaca de Francisco de Quevedo, escritor español. "Iba en Escoto, mi haca, / a quién tal nombre se puso / porque se parece al mismo / en lo sutil y lo agudo". Llamó a su jaca Escoto por Duns Escoto, filósofo que mereció por su inteligencia el apodo de doctor subtilis.
  8. ESPARTA: Del caballo de José Gill, caudillo de la Asociación Nacional Republicana, Partido Colorado de Paraguay.
  9. GADHEER: Nombre del caballo Pura Sangre Inglés, criado en Bagé, Río Grande del Sur, Brasil, y cotizado en 1997, con 18 años de edad, en 2.000.000 de dólares norteamericanos. Para esa época, el reproductor ya rindió 8,5 millones de dólares en concepto de cobertura de yeguas, cotizada en 10.000 cada una.
  10. GATEADO CARDAL: Padrillo de la raza criolla comprada en 1926´por la Sociéte Fonciére du Paraguay, a la cabaña "El Cardal" para reforzar la caballada importada al Paraguay de Argentina.
  11. GATO: (Arriba, con "Mancha") Uno de los dos caballos de Félix Aimé Tschiffely con los que unió las ciudades de Buenos Aires (Argentina) y Washington D.C. (Estados Unidos) en 1928, luego de tres años de viaje. Nació en la Patagonia argentina. Era de la raza Criolla. Murió el 17 de febrero de 1944 a los 36 años de edad.
  12. GENITOR: (Creador, padre, reproductor) Caballo de Julio César, quien le puso ese nombre en recuerdo de su padre muerto, cuando él tenía apenas catorce o quince años de edad. Al lomo de este animal pasó el Rubicón el 12 de enero del año 50 (a. de C.) del calendario "Juliano".
  13. INCITATUS: Nombre (que significa impetuoso) de uno de los caballos de Cayo César, Calígula, emperador romano desde el año 37 hasta el 41 (d. J. C.). No hay certeza sobre si, efectivamente, nombró cónsul a dicho caballo. Al parecer fue de origen hispano. Se cuenta que Calígula lo mandó construir una caballeriza de mármol y un pesebre de marfil. La leyenda asegura que el joven emperador comía y dormía en los establos, junto al caballo, los días de carreras...y para que nada ni nadie turbase al equino, ya desde la víspera decretaba "el silencio general" de toda la ciudad bajo pena de muerte a quien no le respetase.
  14. JANTO: Uno de los caballos de Aquiles. Junto con "Balio" formaban la pareja de "caballos inmortales" que Peleo recibió al casarse con la nereida Tetis, de cuya unión nació Aquiles. La yegua que los parió se llama "Podarga". Se asegura de "Janto" que, aunque de origen divino e inmortal, era un caballo negro y de pura sangre persa, que tenía tres años y estaba dotado de patas especialmente vigorosas que le capacitaban para correr a mayor velocidad que la mayor parte de sus congéneres. Por su parte "Ballo" era de color blanco e igualmente rápido. Esta rapidez de ambos era lo que impedía que Aquiles pudiera uncir a su carro otros dos caballos que eran lo habitual entre los griegos.
  15. KANTHAKA: Caballo de Buda, al lomo del cual se alejó, a los 29 años de edad, de su casa dejando a su mujer e hijo. El caballo retornó a la casa (caballo volvedor) y murió de tristeza.
  16. LAZLO: Primer caballo real que tuvo Mahoma. Con este animal hizo su primera peregrinación a La Meca, aunque sin abandonar todavía su camello favorito ("Al Qaswa"). Se dice que fue este esplendido animal el que inspiró a Mahoma su gran pasión y amor por los caballos y, especialmente, por las yeguas y el que lo movió a escribir y proclamar que "El diablo nunca osará entrar en la tienda habitada por un caballo árabe". Más tarde, y preocupado por la supervivencia "pura" de la raza equina, escribiría en el mismísimo Corán esta máxima: "Cuantos más granos de cebada proporciones a tu caballo, más pecados te serán perdonados", lo cual justifica con creces la relación hombre - caballo, que duró trece siglos, y la grandeza del caballo de la raza Árabe.
  17. LUNAREJO CARDAL: Caballo criollo que en 1925 recorrió, en 16 días y medio, 1.380 kilómetros, desde Buenos Aires a Mendoza, montándolo Abelardo Piovano, con un peso de apero y jinete de 95 kilos, venciendo posteriormente a los 17 días en el concurso de adiestramiento de una exposición rural (Revista "Criollos", anuario número 2, 1993, Asunción, p. 9).
  18. MANCHA: Uno de los dos caballos de Félix Aimé Tschiffely que unió Buenos Aires con Washington D.C. en 1928 luego de tres años de viaje. Era de la raza Criolla nacido en la Patagonia, Argentina; murió en 1947 a la edad de 40 años.
  19. MANDYJU: (Arriba) Uno de los caballos del Mariscal Francisco Solano López. Pudo haber sido su montado favorito desde antes de la Guerra contra la Triple alianza o "Guerra del Paraguay", hasta la retirada de las del sur (Foto de Javier Yubi).
  20. MISTER ED: Primer caballo parlante de la televisión; durante cuatro años fue emitido su show en los Estados Unidos. Este animal murió en 1979 a la edad de 33 años.
  21. MONARCA Padrillo que dio origen a la raza Campolina. Murió a la edad de 25 años en el Brasil, país de su origen.
  22. MONTEVIDEO: Nombre del caballo de la raza criolla, pelo tostado, de Napoleón Bonaparte; nacido en Uruguay. Era uno de los 30 que tenía para su uso personal durante sus campañas y; uno de los ocho caballos que le siguió en su destierro. Otros caballos de Napoleón fueron "Marengo", "Vicir", "Blanco".
  23. MOTILLA: Uno de los caballos del español Hernán Cortés, conquistador de México.
  24. PALOMO Caballo de Simón Bolívar, libertador de varias naciones americanas. Era un caballo blanco obsequiado por el congreso colombiano, de gran altura y con una cola que le caía casi hasta el suelo.
  25. PAMPERO: Caballo de Patoruzú, personaje de historietas ilustradas.
  26. PHAR LAP: Uno de los caballos más veloces de Australia. En menos de tres años hizo ganar a su dueño más dinero en apuestas que cualquier otro caballo en aquel país o en Nueva Zelanda donde nació en 1929. Era un alazán, grande, desproporcionado, desgarbado, sin ninguna de las tradicionales línea de un pura sangre. El origen de su nombre es incierto. Parece que su nombre lo puso Harry Telford, el que lo compró en una feria de potros en Nueva Zelanda, tomándolo de una palabra tailandesa que significa relámpago. Murió repentinamente en abril de 1932 en California, Estados Unidos. Su esqueleto se exhibe en el Dominion Museum, de Wellington; su corazón, en el Instituto Australiano de Anatomía de Camberra y; su cuerpo disecado, en el Museo Nacional de Victoria, en Melbourne.
  27. PEGASO: Mit. Caballo alado nacido de la sangre derramada por Medusa al ser decapitada por Perseo. Belerofante lo montó para combatir a la Quimera.
  28. PICAZO LUCERO: Zaino del general José Gervacio Artígas a cuyo lomo llegó al Paraguay en 1820 en calidad de exiliado; antes lo acompañó en sus campañas. El picazo lo acompañó hasta su muerte.
  29. PINTO: Caballo de "Toro", compañero de "El Llanero Solitario", personajes de historietas ilustradas.
  30. PLATA: ((arriba, también conocido como "Silver") Caballo blanco de "El Llanero Solitario", personaje de historietas ilustradas. Comenzó a aparecer en la televisión norteamericana en 1949.
  31. ROCINANTE: El caballo de Don Quijote de la Mancha. "Nombre, a su parecer, alto, sonoro y significativo de lo que había sido cuando fue rocín, antes de lo que ahora era, que era antes y primero de todos los rocines del mundo" (Primera parte del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, 1605, capitulo primero, la elección de los nombres).
  32. ROMO: (Arriba) Uno de los caballos del español Hernán Cortés, conquistador de México. El animal era de pelaje oscuro.
  33. SALINILLAS: Uno de los caballos prestados por el capital Garcilaso de la Vega a Gonzálo Pizarro, para huír de la batalla de Guarinas, en México.
  34. STRATEGOS: Uno de los caballos de Anibal (247 - 183 a.C.). Con este equino culminó la azaña del gran ejércitos y los elefantes. Era un caballo de gran alzada y de color negro azabache, inquieto, agresivo en la carrera y fácilmente manejable en el combate (los cartagineses montaban sus caballos sin freno, sin bocado y, muchas veces, sin bridas).
  35. TAURIS: (Arriba) Caballo de raza persa, de crines blancas, de Napoleón Bonaparte.
  36. TRAVELLER: Montado del general norteamericano Roberto Eduardo Lee (1807 - 1870), jefe de los ejércitos del sur, durante la guerra de Secesión.
  37. VILLANO: Uno de los caballos del conquistador español Gonzalo Pizarro.
  38. YEGUA ARPA: Un montado de Carlos Antonio López, antes de ser presidente de la República del Paraguay.
  39. ZAB EL RAKEB: Caballo árabe regalado por el rey Salomón a algunos árabes de la tribu de Azed. Este equino fue el padre que dio origen a la raza Árabe.
  40. ZAINILLO: Uno de los caballos del conquistador español Gonzálo Pizarro.

viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Quiere saber qué pasa en Paraguay?, lea diarios extranjeros

¿Ustedes me creerían que en Paraguay hay gente que para saber qué pasa en Paraguay recurre a los medios periodísticos del exterior? Y me dirán que sí, que puede haber porque Internet, los teléfonos celulares, el servicio satelital todo, así lo permiten. Pero, no es por eso.
Hoy fui a mi médico, un osteópata francés. Tras la atención médica nos dimos el gusto de charlar unos minutos sobre el periodismo paraguayo; todo, porque él estaba escuchando una preciosa música clásica. "Yo no escucho las noticias por la radio ni leo los diarios", me dijo, para añadir algo que me resultó nuevo, hasta insólito: que para saber sobre Paraguay (está radicado aquí desde hace más de 20 años) entra en Internet y lee los diarios extranjeros, como "El Mercurio" de Chile, por ejemplo.
Y justificó:
En el periodismo paraguayo hay demasiada maldad, mucha rabia. "Nunca vi una prensa tan destructiva y manipuladora".
Conociendo el manejo de la comunicación por parte de los dueños de medios y de los periodistas, el médico decidió cortar por lo sano: no lee diarios paraguayos, no escucha radios paraguayas ni ve televisión nacional. Escucha buena música clásica y recurre a los diarios extranjeros para ver qué pasa en nuestro país.
"Yo no creo nada de lo que dicen los periodistas paraguayos; en el mejor de los casos creo hasta la mitad, porque manipula mucho la noticia. Nos cuentan como quieren", se quejó, sabiendo que yo soy periodista.
¿Importa esta reacción al dueño de un poderoso diario, al de la radio más escuchada o a los propietarios del canal con mayor audiencia la decisión de esta persona? Han pasado 20 años del derrocamiento del dictador Stroessner. Ya no podemos decir los periodistas y dueños de medios que la prensa no puede ser mejor porque hay una férrea intervención estatal en el periodismo nacional.
No.
Los comunicadores fuimos llevados contra las cuerdas por el público porque a 20 años de libertad de prensa los hicimos papa, los fumamos en pipa. Pero no sólo los periodistas, también Humberto Rubín, Aldo Zuccolillo, Los Vierci, los mejicanos dueños de Canal 9.
No estoy en plan de francotirador.
Debemos reconocer nuestra chambonada para que el público nos retire, en masa, su confianza. No creen en lo que hacemos desde la prensa. Y esto es un problema excesivamente grave que debemos revertir.
Son contados con los dedos de las manos los verdaderos periodistas; me refiero a los que se preocupan en saber donde queda la provincia de Andalucia, España, donde están radicados al menos 30.000 paraguayos; el que hable y lea inglés; a los que saben las verdaderas causas de nuestra independencia política de Paraguay; los que pueden explicar por qué se dejó de producir algodón en el país; los que leyeron y entendieron "La República" de Platón y; los que se llevan bien con el sujeto, el verbo y el predicado.
La mayoría de los periodistas paraguayos somos muy ignorantes.
Cuando todos los de esta profesión debíamos de haber leído y releído de cabo a rabo las obras completas de Roa Bastos; "El Quijote", de Cervantes; a los pocos historiadores que escribieron un poco de la historia paraguaya; algunos textos sobre castellano y gramática; la Biblia (somos un país cristiano); algunas obras universales como "La Celestina" de Fernando de Rojas; "La vida es sueño" de Pedro Calderón de la Barca; "El Principito", de Antoine de Saint-Exupéry, por mencionar unas pocas obras elementales, no son sino poquísimos los que los tienen en sus bibliotecas después de leerlos detenidamente.
Leerlos para tener entendimiento, cuando, en realidad, la prensa necesita no sólo del que entiende sino del que sabe y porque sabe orienta. Nuestro país necesita de la gente que sabe, necesita de líderes pero, así las cosas, seguirá conformándose con caudillejos de medio pelo y del color que fueren.
La limitación académica de la mayoría de los periodistas es una falta grave para el periodismo paraguayo y esta deficiencia no se compadece para nada con la libertad de prensa que existe desde que se fue el dictador.
Entonces, por manipulación y por ignorancia (aquella por causa de esta) la gente comienza a dejarnos solos. Y una prensa muere cuando no hay quién lea, escuche o vea el servicio que hacemos. La mayoría de quiénes estamos en el oficio de comunicar hemos hecho muy mal nuestros deberes después de la censura stronista. Una consecuencia de esa falta de rigor es que, por ejemplo, alguien, en Paraguay, lea los diarios extranjeros cada vez que quiera saber qué pasa en Paraguay.