Detrás de la puerta, esto

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Procuro que mi blog sea agradable como lo es un buen vino para quién sepa de cepas; como un buen tabaco para aquellos que, como Hemingway, apreciaban un buen libro, un buen vino, un buen ron y un buen puro. Es todo mi intento para cuando abra esta puerta (Foto: Fotolia.com).

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viernes, 1 de enero de 2010

El sexo como consecuencia en la relación de pareja

Cuando digo a los jóvenes que el sexo debe ser la consecuencia de una excelente relación, creo que muy pocos me entienden. Porque muchos toman al sexo como la causa provocadora de una relación es que muy pronto las partes de aburren.
Y cuando les digo que se debe disfrutar del antes y del después del sexo a más de uno se le ocurrirá que estoy chiflado por decir cosas que les parecen tontas.
Los jóvenes dicen que se enamoran, pero en realidad y generalmente están necesitados de sexo, necesitan liberar hormonas. Eso es deseo sexual, leña con el que se mantiene la atracción y que inspiran actitudes galantes y palabras de amor que se desnaturalizan a medida que la pareja deja de ser de su interés sexual.
Con el tiempo, acaso cuando la vida empieza a arrebolarse, cuando el sexo ya no es la primera necesidad, comprendámos naturalmente que la unión de la pareja en la cama es tan importante como el después de la cama.
En ese después cabe todo el tiempo de estar juntos. Y estar juntos demanda aplicar virtudes aprendidas en la vida: respeto, tolerancia, gratitud, templanza, prudencia, humildad, lealtad, confianza, alegría, solidaridad, etc.
Hablo del mutuo entendimiento construido sobre lo que debe ser lo más importante: el respeto y la admiración hacia la pareja.
Entendiendo de este modo la relación de una pareja capaz que se pueda experimentar otras sensaciones de gozo que estarían más allá de nuestras personales dimensiones.
No digo que los amores juveniles no practiquen este tipo de relación; sí, digo que cuando joven la mecha que prende la relación es el interés sexual, sobre todo del varón. Mientras tenga ganas sexuales todo promete, todo da. Cuando se apagó el deseo sexual se marchó.
Así no funciona un plan que apunte hacia el amor duradero.
Amar antes, durante y - sobre todo - después de la relación sexual es una experiencia misteriosa, diría casi mística. Se me hace que es algo parecido al estado de paz que es imposible conseguir si el objetivo de la pareja sea sólo el sexo porque si fuera así seremos víctimas de infidelidades, intolerancias, imprudencias, soberbias, desconfianzas, tristezas.
El orgasmo no es el causal del amor duradero, insisto, debe ser su consecuencia.
Si no lo entendemos así no es posible experimentar el estado de paz que promueva en nosotros la gratitud permanente. Decía Honoré de Balzac que el benefactor crea derechos en el agradecido. Creo aplicable en la relación de pareja comentada.


lunes, 28 de diciembre de 2009

Un patriarca del periodismo paraguayo, Juan Rómulo Gauto

En el periodismo paraguayo, Juan Rómulo Gauto (73) es hoy uno de los patriarcas. Humilde, franco y firme como persona, hacen de él un respetado referente de la prensa y un maestro admirado por las generaciones posteriores de comunicadores. En entrevista exclusiva rememora los tiempos de tertulias de periodistas y escritores, a importantes referentes contemporáneos de los diarios asuncenos, el diario digital y el de papel, la extorsión desde la prensa y algunas anécdotas. Dése el gusto de leer este reportaje a un gran periodista, un hombre decente.
Con sus años, Gauto mantiene la fortalece del jovenzuelo practicante de redactor. En el bar de la esquina de Estrella y 15 de Agosto, en esta tarde de sofocante calor asunceno, habla con entusiasmo sobre la prensa y los periodistas de Paraguay y, desde luego, recuerda sus inicios en el oficio.
"En la época en que nosotros empezamos a hacer periodismo - arrancó - a finales de la década de 1960, las coberturas teníamos que hacer caminando. no habían móviles, ni grabadoras, si celulares. Nuestros elementos de trabajo eran el bolígrafo y el cuaderno. cubríamos tres o cuatro instituciones por día. En las oficinas de prensa de los ministerios nos daban algunos boletines que nunca servían para publicarlos sino para tenerlos como referencia para indagar un poco más. La información oficial nunca fue la información que satisface al periodista. Con los datos del boletín buscábamos a nuestros respectivos contactos para que nos informen qué pasó, qué pasará o cómo va a pasar. Las oficinas de prensa de aquel tiempo no eran proveedoras de informaciones sino reguladoras y encargadas de ocultar la información. El periodista que no tenía un contacto personal en los ministerios no tenía información".
¿En qué diario comenzó usted?
En el diario "La Mañana", de efímera existencia. Tras esta experiencia emigré a Argentina y tras volver un amigo, Miguel Angel Curiel, me pasó la mano y formé parte del equipo de redactores de Abc. La infraestructura de una redacción de aquel tiempo era inferior a la de hoy.
¿Eran mejores los periodistas de antes?
Diferencias siempre hay entre una y otra generación. Creo que por aquel entonces teníamos periodistas con formación cultural ámplia; probablemente la lectura general (litaratura, historia, ciencia, etc.) nos ayudó mucho para acceder a una mejor visión de las cosas. Teníamos además más conocimiento de lo que era nuestro país, a pesar de que había menos rutas y radios y la televisión apenas nacía. El que se metía a trabajar de periodista era el que tenía el contenido cultural personal, energía suficiente para cumplir con la profesión.
¿cómo aprendían las técnicas del periodismo?
En la redacción, sobre la marcha. Antiguos secretarios o jefes de edacción, suficientemente hábiles, eran los maestros que dirigían y orientaban, los que coregían. El periodista recién llegado tenía suficiente conocimiento y, la técnica que desconocía, aprendía en la misma redacción, como la "pirámide invertida". El comunicador de entonces casi no se equivocaba por los conocimientos generales que tenía.
¿Quién era un periodista de excelente formación en aquellos tiempos?
Teníamos en Abc a un secretario de redacción llamado Nélson Rojas, un hombre inteligente, sagaz. Le bastaba ser periodista para desenvolverse en cualquier medio. Fue un maestro, reconocido como tal por muchos de los que quemos trabajado con él. Otro gran periodista fue Alejandro Escobar, el jefe de Noticias de Abc. Tenía a tiro de teléfono a todo el mundo.
¿Todavía hay periodistas de esa categoría en nuestro medio?
Creo que sí. Ahora todo es más fácil mediante los modernos medios de comunicación a nuestro alcance. Antes, una persona que salía de una redacción ya era perdida en el espacio; ya no había comunicación con esa hasta que regresa. Antes del teléfono celular aparecieron los "volkie tolkies" que usaban algunos privilegiados. Actualmente es obligatorio e imprescindible para un periodista el teléfono celular.Pero estas tegnologías no son suficientes para ser un buen comunicador. Los de ahora generalmente vienen de las universidades con instrucción para desempeñar una tarea, pero vienen un poco carentes de ese conocimiento que teníamos. Algunos que se dedican, digamos, con fervor a la profesión acompañan, leen, buscan libros, alimentan su intelecto y van siendo buenísimos periodistas. Lo que eso no hacen, quedan en la rutina, repiten años tras año lo que aprendieron en las aulas y ahí se acabó.
Si todos fuéramos como Óscar Paciello...
Bueno, Óscar Paciello era diferente: fue un intelectual de superior nivel. Trabajé con él. Le recordaba cuando estábamos en el diario Hoy, cuando él era el director del medio, que siendo ya muy tarde que aún no teníamos el comentario editorial a lo que preguntaba si qué tema se trenía para edición del día siguiente. Le punteaba los temas principales a lo que respondía "e heja che cargope" (deje a mi cargo). Tenía una máquina eléctrica y en diez minutos me entregaba un papel y me decía: "e lee mi kena mitâ Gauto ani jjavy mba´eti" (lea Gauto, no sea que nos equivoquemos). Jamás ponía una coma demás ni hacía faltar. Rovisa (Rodolfo Víctor Santacrúz) decía: "a los escritos del doctor Paciello sólo le falta la música".
Helio Vera no estaba lejos de ser una suerte de clon de Óscar Paciello.
Helio fue un gran comentarista y columnista, pero también fue cronista. Era un hombre tremendamente talentoso. No necesitaba estar en el lugar de los hechos para escribir una crónica. Hemos coincidido en algunas ocasiones en la cobertura de la Cámara de Diputados. Allí nos sentábamos y escuchábamos los discursos, a veces enojosos, a veces tediosos, a lo que Helio proponía "jahapa, ja jerejana ko ava buche güi" (vamos todos, dejémonos de estos buches). Después llamaba por teléfono y conseguía datos sobre lo resuelto. cuando yo llegué a Abc él ya era redactor de este medio, después pasó a La Tribuna.
¿A quién más recuerda?
Un talentoso fue Chiqui Ávalos, otra gran periodista fue Sonia Paredes Cabral, de sólida formación; estudió en Pamplona, España. Al volver trabajó de correctora, archivera. No fue redactora desde el principio porque no se la dió oportunidad.
¿Terminarán los diarios en papel para ser solamente digitales?
No creo. Podrá cambiar de formato pero de que desaparezcan, no creo.
Sería incompleta nuestra charla si no incluyéramos la extorsión periodística de la que se quejan algunos sectores.
Toda acción que escapae de los límites éticos no es correcta. En todos los tiempos creo que tuvimos periodistas venales, condenables siempre. En otras épocas hubo periodistas que han defendido una causa sin compartir necesariamente esa causa. He aquí la parte desagradable de la profesión. Me decía un amigo médico que uno puede ser doctor para cobrar o para ganar dinero y, para el efecto, hay dos oportunidades: si es bueno e influenciado por el ideal hipocrático cobra lo justo por el trabajo pero; si es de la otra clase de médicos, sin ideales, más cobra que curar. Entonces hay una degradación de la profesión por el lado de la ética. Pasa igual en el periodismo; lamentablemente hay periodistas venales.
Hay periodistas de raza que han legado enseñanzas de trabajo y honradez en Paraguay, ¿a quiénes recuerda?
Uno de ellos fue Alejandro Islas, quién falleció muy anciano, haciendo periodismo. Un buen periodista a quién conozco y porque trabajó conmigo es Roque González Vera, que es un mozo que tiene arranques y virtudes de periodista. No sé si todo lo que escribe responde absolutamente a una verdad o hay, de repente, algún agregado de, ¿cómo diría? ... tendencia personal hacia cierta ideología o simpatía. Es un excelente periodista.
¿Qué pasará después de Aldo Zuccolillo?
Don Aldo, director de Abc, ya debe tener su edad, supongo que debe ir promoviendo algún delfín que le suceda para que continúe ese diario que es muy grande y rentable. Puede que, después de él, otra persona tan capaz que cambie la imagen de Abc y lo mantenga con mucho éxito.
¿Cuál es el mejor canal de televisión paraguayo a su criterio?
Creo que el 9 sigue marcando pautas, seguido por el 4.
¿Y la mejor emisora radial?
Escucho poca radio. lo tengo en cuenta como accesorio de relax. Me agradan las músicas que pone Cardinal FM.
¿Cómo era el periodismo en la dictadura y cómo ve ahora?
Antes, por más documentado que el periodista esté y publicaba algo, capaz que por eso termine leyendo su artículo en un calabozo. Ahora, se puede publicar lo que se quiera; eso sí, uno corre el riesgo en democracia de terminar siendo enjuiciado si el artículo falta a la verdad. Hoy no hay lo que se llamaba delito de prensa sino delitos comunes.

perfil

Juan Rómulo Gauto fue cronista del diario La Mañana y Abc; secretario de Redacción del diario Hoy; asesor de la oficina de prensa del Palacio de gobierno (1989 - 1993), asesor en comunicaciones del Poder Ejecutivo (1993 - 1998) y jefe de prensa de la Dirección General de Turismo. Es casado, tiene cuatro hijos.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Natalicio González decía que la Ande no puede perder

La historia de la iluminación eléctrica en Paraguay arrancó con la electrificación del servicio tranviario, que por casi 20 años de desplazaban a fuerza de caballos y mulas. También ella trae aparejada una revolución armada y un levantamiento sindical que obligó la adopción del nuevo nombre: Administración Nacional de electricidad (ANDE). Entonces, 1948, el presidente Natalicio González escribió que la industria de la electricidad “es de las pocas en que es imposible perder”.

De las 1.500 velas por noche (1) necesarias para iluminar la plaza, casa de gobierno, cuarteles y cárceles, en 1910, la municipalidad de la capital se vio en la necesidad de adquirir, a precio preferencial, la energía eléctrica producida por la usina del argentino Juan Carosio (2). En 1948 esa, la Compañía Americana de Luz y Tracción (CALT), se convierte en ANDE.
Constan recibos de gastos en el Archivo Nacional de Asunción por compras de velas de cebo para el alumbrado público de Asunción en 1831, año en que la administración de Francia gastó 11.500 pesos (3).
En la década de 1890 se incorporó el servicio de tranvías tirados por mulas en la capital paraguaya, hasta que en 1910, Carosio tomó la posta en los primeros años del siglo XX para incorporar los tranvías eléctricos, para lo que se comprometió a montar una usina generadora de electricidad para proveer, al mismo tiempo, de energía a Asunción y Luque.
Pero ni bien el tranvía eléctrico fue realidad, un tal Manuel Rodríguez, empresario portugués, propone al político Eduardo Schaerer financiarle una revolución en pos de convertirlo en presidente a cambio de ser el concesionario de los tranvías eléctricos y del servicio de energía eléctrica (4). Así ocurrió.
La revolución armada financiada por el portugués demandó el pago de 1.007.000 pesos oro sellado, mediante un decreto reservado (no publicado) (5). Durante el gobierno de Schaerer se inauguraron el alumbrado y el tranvía eléctricos.
En 1947, la CALT a más de desatender los servicios crecientes de Asunción y alrededores remitía fuertes cantidades de divisas al exterior por lo que un conflicto sindical con los obreros de la usina hizo que el gobierno de Higinio Morínigo interviniera, estatizándose la empresa de origen argentino (6)
Fue el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Víctor Morínigo quién sugirió que la CALT pasara a denominarse Administración Nacional de Electricidad , luego de haber pagado el Estado la suma de 31.175.902 guaraníes a la compañía argentina.
El ex presidente de la República, Natalicio González, escribió que “El Estado podía recuperar su inversión en menos de ocho años. Pues, la industria eléctrica es excepcional en todo: es de las pocas en que es imposible perder. Todos sus usuarios pagan indefectiblemente, para no verse privados del suministro de energía” (7).
Desde 1948 la ANDE se comprometió a proveer del servicio a todo el país. González ya apuntaba a utilizar la electricidad en el ferrocarril paraguayo (8).

El encarrilamiento de las revoluciones

“El sindicato norteamericano Farduhar empezó a penetrar profundamente en Paraguay entre 1911 y 1912, luego de haber realizado inversiones considerables en Brasil y Argentina. Con la compra del paquete mayoritario de la industria paraguaya, el del “Paraguay Central Railway company” (…) el sindicato Farduhar financió a su vez en gran parte la revuelta radical de 1911, que impuso a Eduardo Schaerer como presidente de Paraguay en 1912” (Economic Survey of Paraguay, Borad of trade, Londres 1923, mencionado por Juan Carlos Herken Krauer, “Gran Bretaña y la guerra de la Triple Alianza”, Ed. Arte Nuevo, Asunción, p. 50).



FUENTES:

1- MORENO, Fulgencio R., “La Ciudad de Asunción”, Editorial Paraguaya, Asunción, s/a/i. p. 233.
2- GONZÁLEZ, Juan Natalicio, “Vida y pasión de una ideología”, Napa, Asunción, 1982.
3- MORENO, id.
4- JAEGLI, Alfredo, “Albino Jara, un varón meteórico”, Napa, Asunción, 1983, p. 201.
5- ABC Color, “El siglo XX, la revolución de 1904 y el periodo liberal, colección “Las historias del Paraguay” fascículo 59, p. 465.
6- GONZÁLEZ, Id., p. 103.
7- ARANDA, Ignacio N., “El nacimiento de la ANDE”, RP Ediciones, Asunción, 1988.
8- GONZÁLEZ, id, p. 107.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Siempre hay un Feliciano Martínez

A menos de un año de las elecciones, los candidatos a intendentes se movilizan en sus respectivos territorios. Todos apuntan a las internas de sus partidos, todo un escollo para los aspirantes y un gran compromiso para los afiliados.
Ya vamos por 21 años de democracia y todavía muchos no aprendieron a elegir al mejor candidato. Todavía los paraguayos somos de votar al partido y no al más capaz. Por eso los intendentables se lanzan a cazar el respando de los dos partidos más importantes de Paraguay: Colorado y Liberal, porque todavía creen que esa es la varita mágica para llegar al poder.
Veo que en Ciudad del Este, la cúpula liberal mandó al frente a su delfín: Gustavo Cardozo, un ex presentador de televisión y que como gobernador del Alto Paraná no dejó buenos recuerdos.
Los capaces no dependen de los colores partidarios.
Feliciano Martínez, aquel intendente de Atyrá, fue uno de los que no defraudó a sus electores. Fue un hombre trabajador, inquieto, decente. Por detrás de él no funcionaron los aparatajes políticos ni los grandes líderes del momento.
Don Feliciano fue ganando la confianza del elector no porque repartiera dinero, ni porque se escuchara que él era "caballo del comisario", ni porque recorriera su zona en poderosas camionetas todo terreno.
La confianza hacia el elegido no viene por las bendiciones de la cúpula política del aspirante al cargo, viene por saber batallar cada voto, por sentirse igual que el votante, por tener claro su plan de trabajo, por comprender íntimamente la necesidad de hacer bien la tarea pública.
A la luz de esta reflexión, Cardozo de Ciudad del Este no tiene mucho por aspirar: cuando tuvo la oportunidad de gobernar el décimo departamento se pasó como en profundo sueño habiendo tenido de nuevo la oportunidad de liderar su partido, pero sin que se sepa qué pasó, de un día para otro dejó el cargo. Se me hace que es un blandengue en las cosas públicas y políticas, con todo el respeto que se merece como persona.
Toda la "pesada" liberal asistió al lanzamiento de Cardozo como pre candidato liberal para la intendencia. Vamos a ver si gana el caballo del comisario. Hay otros en Ciudad del Este, de su mismo partido que sin ser delfines de nadie, capaz que den batacazos electorales. Siempre hay un Feliciano Martínez que espera su oportunidad.
Ciudad del Este no es para autoridades pusilánimes. Los liberales deben entender que allí hay demasiados inteses como para volver a repetir la anémica gestión de Cardozo al frente de la gobernación.
Y eso sabe el elector liberal de esa urbe. El liberal que votará en sus internas próximas sabe quién es el pre candidato más trabajador que el ex comunicador de Canal 8, aunque no tenga el respando de la cúpula asuncena, ni de los parlamentarios del liberalismo oficialista.
Una tercera oportunidad para garantizar trabajo acaso ya no tenga el ex gobernador. Ya quemó todas sus naves. Si era un verdadero gerente de las cosas públicas lo hubiera demostrado cuando tuvo oportunidad. Ahora es demasiado tarde para convencer al electorado.

domingo, 20 de diciembre de 2009

El "borracho de la arbolada" se hizo entender y habló como paraguayo

Diego Pérez, la víctima de un curioso y promocionado accidente de moto en abril último, despertó la hilaridad de miles de personas tras ser escuchado por uno de los canales de televisión relatar los prolegómenos del caso. En una de esas dijo "volé de él pero acá, por la arbolada", entrando en detalles del incidente.
La primera algaraza pública vino por haber dicho "arbolada".
La palabra arbolada está registrada en el diccionario de la Real Academia Española (RAE) como adjetivo: "dicho de un sitio: poblado de árboles" y; como conjunto de árboles. La música litoraleña "Acuarela del Río" de Abel Montes, dice una parte: "que arbolada de sauces nos invita a soñar".
Wikipedia dice que "línea arbolada" es una línea arbórea "o más frecuentemente línea de árboles".
En Paraguay usamos más "arboleda", lo cual no significa que "arbolada" no sea correcta.
En este sentido, dice Antonio Gala que la lengua es, aparte de transmisora de la historia, de la cultura, de la definición de un pueblo, también un modo de entenderse, no de dejar de hacerlo.
El lenguaje es para entenderse.
Diego Pérez, pues, utilizó bien la palabra, solo que no hubo de parte de quienes administraron el vídeo la debida tolerancia y el interés por buscar la palabra en el diccionario. De todas maneras, el nuevo personaje de You Tube procuró hacerse entender, pese a las dificultades acarreadas por sus horas de fiesta.
También utilizó la palabra trambólico que es la manera de muchos paraguayos de usar la palabra estrambótico (extravagante, irregular y sin orden). Solemos escuchar a la gente de calle decir en guariñol "i trambólico upea" (eso es estrambótico). Lo que queda claro entonces es que Pérez con dicha palabra se hizo entender, que es lo más importante.
Salman Rushdie, entrevistado por el periodista español Juan Ramón Iborra, dijo la frase "El Dakota (donde residía John Lennon en Nueva York) es un edificio estrambótico" ("Confesionario", Iborra, p. 309).
El profesor Juan Aguiar rescató centenares de palabras castellanas creadas por los paraguayos y las publicó en su libro "Diccionario de castellano usual del Paraguay". Algunas de esas palabras son verdaderamente "trambólicas" para hispanohablantes de otros países como, zonceraje, carruaje, zapallear, todito (todito mal), santulario, redoblona, dale, quilombear, etc., que aún no figuran en el diccionario de la RAE pero que son de uso corriente en Paraguay.
Debe admitirse la influencia del idioma guaraní sobre el castellano con la que se crean las nuevas palabras que permiten enriquecen la lengua y, sobre todo, facilitar la comunicación entre los hablantes. El "Trambolico" paraguayo es el "estrambótico" del diccionario de la RAE.
Creo que algunos fueron un poco rácanos con el peluquero Pérez al exigirle puridad en la pronunciación sin necesidad alguna puesto que él se dio a entender de la manera más sencilla posible, a la manera de los paraguayos. Y eso, creo, no es caldo de críticas.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Las galletas de Nicanor en la verdulería de Lugo

Y bueno, así es la vida: finalmente Óscar Nicanor Duarte Frutos encontró "galletas" en la "verdulería" de Fernando Armindo Lugo Méndez. Y no caben dudas que, si bien por detrás de las denuncias había una intención política, Nicanor tuvo razón: Lugo tiene hijos. Pienso que pocos dieron credibilidad a la novedad propuesta por el ex presidente porque su conducta tampoco era de fiar.
Cuando Nicanor andaba denunciando que Lugo tiene 17 hijos, yo estaba en Madrid donde, entusiasmado con el perfil de Lugo, me puse a conversar con todos los paraguayos a mi alcance de modo que desde la Madre Patria alentemos a nuestros parientes a votarlo. Incluso conseguí una iglesia (una iteña de por medio) para reunirnos en uno de sus salones, pero que el obispo de Madrid, enterado del encuentro, suspendió porque olió que era con objetivos políticos.
Ni remotamente se me ocurría pensar en aquellos meses previos (junio de 2007) a las elecciones que Lugo andaba teniendo hijos de aquí para allá. Y tampoco los paraguayos residentes en España se imaginaban semejante barbaridad.
Desde luego, si sabíamos que Fernando Lugo andaba embarazando, siendo obispo inclusive, a cuantas mujeres estaban al alcance de sus pasiones sexuales no le quepan dudas que yo hubiera preferido votarla a Blanca Ovelar o a Pedro Fadul.
En setiembre de 2006 ya hubo un roce entre monseñor Orlando Antonini y Lugo porque aquel había denunciado que éste tenía un hijo (otros dicen que son dos) con una conocida política de Paraguay. Después se sabría que la mencionada mujer es del Partido Liberal Radical Auténtico y que fue parlamentaria y que ahora se llamó a silencio, es decir no le reclama la paternidad de sus hijos.
Si Nicanor no se desgastaba al extremo de perder toda credibilidad, su denuncia hubiera llevado a la derrota electoral a Lugo. Eso es claro. Nadie le creyó; yo, menos. Y así nos fue. Aquí tenemos a un presidente muy desprestigiado por haber engañado a los votantes y, sobre todo, a los que son católicos.
Ahora, por causa de Lugo, la famosa frase "pa´i ma heí", deja de tener curso legal y fuerza cancelatoria entre los católicos paraguayos. En este sentido, la Iglesia Católica perdió por goleada; Lugo la basureó.
El presidente puede hacer la mejor gestión de gobierno que podamos esperar los paraguayos. Pero ya queda la mancha, la gente ya desconfía de él, con su engaño derrotó a los católicos y los que le votaron (entre ellos muchos colorados).
Debe reconocer el ex obispo que se burló de la gente, resultó no ser la persona decente, consecuente con las enseñanzas de la Iglesia, sino un letrado a quién importaba un pito todas esas cosas.
Antes de las elecciones, se recordará, Lugo replicó a la denuncia de Nicanor con que éste "busca galletas en una verdulería" y que, incluso, fanteseaba mucho.
Bueno, parece que el ex presidente tuvo razón: había sido que en la verdulería había galleta y de todo tipo: nueva, vieja, cuartel, con grasa, seca, Clorinda. Una verdadera y gigante panadería. Ahora ya podemos decir que en la verdulería no había ni una lechuga, ni un tomate, ni una hoja de cebolla ...

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿República del Paraguay o de Paraguay?

Nunca supe por qué se dice "República del Paraguay", lo mismo que "República Oriental del Uruguay", "República del Perú" y "República Federativa del Brasil", pero se dice, por ejemplo, "República Argentina", "República de Chile", "República de Colombia".
Supongo que se usa del por lo de país, que es masculino.
Pero si se tratara de nación, debemos decir la Paraguay y no el Paraguay.
Voy a abreviar: me parece más explicable decir "República de Paraguay" que "República del Paraguay"; decir de aquel modo suena bien de tanto repetir; pero decir República de Paraguay tampoco suena cacofónico.
No digo que está mal decir "República del Paraguay", sólo quiero saber por qué se añade la contracción del cuando que se puede decir sólo con la prepoción de.
Pero mis dudas no terminan allí.
Hablando de símbolos patrios tampoco sé por qué hasta ahora no se implementa el artículo respectivo de la Constitución Nacional.
Como se sabe, la bandera paraguaya tiene dos escudos (los demás países tienen sólo uno): la estrella y el león con el gorro frigio. El que se usa con frecuencia es la estrella. El león era inicialmente el escudo del ministerio de Hacienda (que es innecesario, de lo contrario tendríamos que inventar escudos para los otros ministerios y si vamos a ser justos todos deberán estar en la bandera paraguaya).
Espero que cuando se implemente la ley se considere esta redundancia totalmente vana. A propósito, el león de nuestra bandera es el africano y; el gorro frigio, de los campesinos franceses. Con que nos quedemos con la estrella es más que suficiente.
Mis dudas continúan con la palma y el olivo, no tanto por la palma (que puede que sea también nuestro tradicional cocotero) sino por el olivo, que en Paraguay decimos Oliva. La palabra usual es masculino (el olivo).
El olivo es de Oriente y de masiva plantación en Andalucía de donde vinieron los conquistadores españoles. Aquí no tenemos esta oleácea y su aceite comestible casi es desconocido por la mayoría de los paraguayos por su alto precio en el mercado.
Entonces me parece más justo y paraguayo que nuestro escudo tenga la figura de una rama de yerba mate que la de una planta que no crece en nuestra tierra, el olivo.
Como la ley aún no está implementada hay libertades, entre tanto, para pintar la estrella del color que a uno te guste y que tenga cuatro o seis u ocho puntas. Parece una broma pero no es ninguna tomadura de pelo. A nadie se le ocurrió hasta hoy hacer el trabajo respectivo (la implementación de la ley), cosa grave. O yo estoy desinformado, fenómeno absolutamente intrascendente.
Ya que estamos en vísperas de cumplir 200 años de vida independiente, me parece oportuno que alguien se interese por estas cosas que hacen al país. Espero que la gente del ministerio de Educación y Cultura tome la posta y definitivamente nos expliquen por qué se dice "República del Paraguay" e implementen los símbolos nacionales.