Detrás de la puerta, esto

Detrás de la puerta, esto
Procuro que mi blog sea agradable como lo es un buen vino para quién sepa de cepas; como un buen tabaco para aquellos que, como Hemingway, apreciaban un buen libro, un buen vino, un buen ron y un buen puro. Es todo mi intento para cuando abra esta puerta (Foto: Fotolia.com).

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domingo, 20 de abril de 2008

Yo no voté

Ahora son las 17.14 minutos en España, de este día domingo 20 de abril de 2008, un día con lluvia, viento y frio, especial como para destetar hijos mal paridos. Miles de paraguayos en este país estamos prendidos a Internet para escuchar, ver y leer la marcha de las elecciones en Paraguay. Entre todos nos comunicamos, incluso, con algunos compatriotas residentes en Francia; la mayoría pega nerviosas llamadas telefónicas a Paraguay, ya sea para preguntar o para orientar votos de la parentela hacia el candidato que le parece mejor.
De todas manera todo esto ya se sabe. No podía ser de otro modo.
Lo que no sabe es mi temor a la manipulación que pudieran hacer los colorados con mi voto. Leí en el registro de votantes del Tribunal Electoral que yo, Efraín Martínez Cuevas, con CI 426.348, estoy inscripto para depositar mis papeletas en la mesa 16, orden 172, en el local de la escuela Nº 859, “Héroes de la Patria”, en Luque.
Quiero decirles a todos: a los del Tribunal Electoral, a los observadores extranjeros, especialmente a los de la Organización de los Estados americanos (OEA); a los partidos de la oposición, al Partido Colorado, a mis colegas, a mis hijos, a mis parientes y amigos, a las iglesias Católica, Protestante, Anglicana y Mormona del Paraguay; a la “barra brava” de mi club Olimpia; a mis acreedores (que no son pocos), a la banca, la industria y el comercio; a las gloriosas fuerzas armadas de la nación, a los paraguayos residentes en Argentina, España, Estados Unidos y en el resto del mundo, a Nicanor Duarte Frutos y a Blanca Ovelar, a tirios y troyanos, vivos y muertos (capaces estos de votar en este mágico día electoral en Paraguay) que:
Yo no deposité mi voto …
No voté (si votaba tengan por seguro que iba a ser contra los delincuentes colorados en el poder) porque sencillamente vivo en Madrid, España.
Hago esta aclaración para lo que hubiera lugar; léase casos de manipulación de mi voto por parte de los colorados sinvergüenzas. Ya que hasta a los muertos hacen votar, por qué a mi no me harían lo mismo.
Si en la mesa 172 aparece alguien que se hace pasar por mi, no soy yo; porque yo estoy en España, no sé si me explico …

jueves, 17 de abril de 2008

¿Qué te pasó Pepa?

Mi muy querido amigo Luís Romero, de la Presidencia de la República, tuvo el amable gesto de hacerme llegar por mail la copia de un reciente comentario de Pepa Kostianovsky en la que, en pocas palabras, dice la columnista de ABC que si gana Fernando Lugo las elecciones del 20 de abril todavía le irá peor al Paraguay porque el equipo del ex obispo de San Pedro puede ser peor que el de los colorados en el poder desde hace 60 años y que, por tanto, votará a la candidata oficialista.
Decía - yo, no Pepa - en un comentario anterior que cada uno es libre de votar a quién le plazca y que debe ser responsable de la consecuencia de su voto. La colega Pepa está en su derecho de votar a la Blanca Ovelar pero, que le quede claro, ella también como todos los votantes colorados, serán los únicos responsables de lo que siga sufriendo el país en los próximos cinco años, si ganara la candidata colorada.
Dicen que el chancho no es culpable sino el que le de comer; otro dicho popular dice: “dime con quién andas y te diré quién eres”. Pepa cree en la candidata de Nicanor; nosotros, no. Un millón de exiliados económicos no creemos que el Partido Colorado, así su candidato al cargo presidencial sea un ángel bajado del cielo, tenga capacidad de recuperar la credibilidad de los paraguayos. Porque son corruptos por donde se los mire.
Adelante, la columnista y todos los paraguayos que quieran votar a los colorados. Pero así también sepan asumir sus responsabilidades futuras como ciudadanos de los desastres que se puedan añadir a todos los que han generado los colorados en las últimas seis décadas. No se quejen después; no estén lamentando porque siga la corrupción.
No vale eso de “y yo que creía que iba a ser decente”; o que el periodista que compromete su pluma deba buscar salirse de su propio embrollo amenazando con que, en adelante, será implacable con quién había apoyado., pero ya será tarde para los lamentos cuando la puntita está adentro.
Ya poína
A Blanca la sostiene la estructura colorada (la que da de comer al chancho); ella es de madera corrupta colorada (dime con quién andas…). Se sabe a qué jugará desde el poder.
Los residentes en Argentina, España y Estados Unidos, por donde nos refugiamos (nunca mejor utilizada la palabra) porque el partido político al cual votará la columnista de ABC no fue capaz de vencer a los contrabandistas, a los funcionarios ineptos y corruptos, a las mafias del autotráfico, al narcotraficantes, a los militares haraganes, a los periodistas coimeros, no alentaremos el voto de los nuestros en Paraguay a favor de tamaña barbaridad.
Si alguien vota al Partido Colorado sencillamente será por ignorar la dimensión de toda la tragedia acarreada en los últimos 20 años por el coloradismo en el poder; también votará por torpes fanatismos sin sentidos o, porque sencillamente tiene algún interés especial que le conviene defender.
“No nos jodamos más”, decía la colorada Ángela Agüero.
A la colega Pepa, a lo mejor, le pasa lo que me pasó por 1990 cuando yo también creía que sin el coloradismo nos irá muy mal en el Paraguay y por lo que me tiré de buena fe al fango. El tiempo no me dio la razón y desde entonces digo que mis rodillas - de tanto caer y sangrar - saben más que mi cabeza.
Lamento que estas experiencias no le sirvan a la hija del bien recordado Kostia (a quién, tal vez, hubiera gustado ver un gobierno no colorado en Paraguay); va a tener que caerse y ver sangrar sus rodillas y, espero, dentro de 20 años aprenda la lección.
Los paraguayos espantados del Paraguay por la corrupción colorada en el poder se sienten manoseados, ofendidos y humillados por el comentario de la conocida periodista. Me supongo que deberán sentirse igual en Paraguay los parientes y amigos de esos emigrantes.
¿Qué te pasó Pepa?

Ahora Blanca Ovelar se preocupa de los inmigrantes

"Nuestros ciudadanos muchas veces no han tenido un trato justo, ni digno, con decoro. Eso nos ha dolido profundamente", dijo Blanca Ovelar en reportaje al diario ABC de Madrid publicado hoy. En entrevista con Cármen de Carlos, la enviada especial del centenario matutino español a la capital paraguaya, dijo que no temía a sus rivales políticos de cara a las próximas elecciones y que ella cree que Fernando Lugo, si llegara a ganar, no tiene estructura ni sustento político para gobernar.

La candidata colorada dijo a ABC que ella reconoce la corrupción que existe dentro del gobierno colorado de Paraguay pero que "yo soy yo" y que "nunca" estuvo de acuerdo con el gobierno de Alfredo Stroessner. Destacó que el Partido Colorado tiene capacidad de renovarse.

En otro pasaje de la entrevista, la ex ministra de Educación, de 50 años de edad, dijo que "hace mucho que no se discute la legitimidad de los resultados (electorales) en Paraguay. El diario madrileño no se refirió al no reconocimiento de su victoria en las internas últimas de su partido por parte de Luís Castiglioni ni al fraude electoral en las internas coloradas de 1992, cuando Juan Carlos Wasmosy "ganó" a Luís María Argaña.

Sin tener en cuenta que unos 150.000 paraguayos han emigrado de su país a España porque el gobierno colorado, con 60 años en el poder, no ha sido capaz de crear condiciones para la generación de empleos, dijo que los inmigrantes paraguayos en este país europeo "muchas veces no han tenido un trato justo, ni digno, con decoro" y que eso les ha "dolido profundamente". Se refería al trato que recibían de parte de las autoridades españolas de migración. Dejó entrever que los paraguayos sufren en España no por causas atribuídas al gobierno colorado sino a los malos tratos que recibe de parte de las autoridades españolas.

miércoles, 16 de abril de 2008

Ladrones visitaron a "Los 3 Sudamericanos"

Como muy pocas veces practicaban, Alma María y Jhonny Torales, de "Los 3 Sudamericanos", esa noche del viernes 11 de abril fueron temprano a dormir. Un par de horas después unos ladrones se introdujeron al chalet que ocupan en el barrio Aravaca, Madrid, pero no lograron llevar nada.
En conversación con la cantante del famoso trío, supimos en la noche del 16 de abril de 2008 que aquel viernes los ladrones se introdujeron por una de las ventanas de la lujosa residencia y que para "trabajar" tranquilos durmieron a "Yoker", el perro de la casa.
"Se pasearon por toda la casa: por la sala, la cocina, el estudio de grabaciones, el garaje. Encontraron la llave de nuestro auto, un BMW, pero no pudieron llevar porque se les perdió la llave (la encontramos en el jardín). En la cocina miraron todos los cajones, los estantes, los armarios, pero no llevaron nada. Jhonny, que se levantó antes que yo, pensó que yo había dejado desarreglada la cocina la noche antes".
La famosa cantante paraguaya dijo que ambos no escucharon a los ladrones que pudieron entrar a la casa porque, casualmente, los dueños de casa desactivaron el alarma. "Ahora la casa está llena de cámaras, luces, alarmas varias; activamos el que teníamos y añadimos otros", dijo a PUERTA DE EMERGENCIA, al comentar que el cuarto de dormir que ocupan se encuentra en un sitio muy seguro dentro de la residencia.
los paraguayos ocupan la misma casa desde varios años atrás en el aristocrático barrio madrileño.

¡Vaya postre de los pobres!

El paí Torrijos era un incansable gestor del cooperativismo en Canindeyú, Paraguay; se debe a su particular tenacidad el surgimiento de aquellos asentamientos que luego serían verdaderos emporios agrícolas: La Paloma, Catueté, Puente Kyhá, donde montó un gigante cooperativo. Este religioso era español. Siempre me acuerdo de él cuando estoy ante un postre también muy español como lo fue él: la torrija.
El cura y el postre nada tienen que ver recíprocamente. Cuando me acuerdo del paí me viene a la memoria el postre,que es de pan, y que, dicen, “es de los pobres”.
Se trata de remojar con leche, - las rodajas de panes del día anterior, no al cura - se las baña en un batido de huevo, se le añade canela y azúcar y se la frita en aceite bien caliente, como a la milanesa.
Se trata de un manjar (foto) saboreado en las casas españolas. Es fácil de hacer y bien vale la pena incorporar a la gastronomía paraguaya. La torrija, así las cosas, sería la prima hermana del budín (pudín, para los españoles) de pan que hacemos en Paraguay.
Torrija es un orgullo de la tradición gastronómica de la Madre Patria; como fue un orgullo de Canindeyú el cura Torrijos de aquellos últimos años de la década de 1970.

lunes, 14 de abril de 2008

Ciudad del Este, víctima de los colorados en el poder

En en el mes de febrero de 2003, el artículo adjunto fue publicado en el períodico "La onda digital" de Montevideo, Uruguay, bajo el título de "El contrabando de Ciudad del Este". Por considerarlo actual, reitero el artículo. La capital del Alto Paraná se ha convertido, por perversa decisión de los colorados en el poder, en verdadero nido de corrupción, de miserias y crímenes. Alfredo Stroessner es uno de los principales causantes de esta desgracia social y que sus correligionarios en el poder no se han preocupado jamás en enmedarla. Cuando lo publiqué en el portal uruguayo era presidente de Paraguay, Luís Angel González Macchi, mientras que Nicanor Duarte Frutos dejaba el cargo de ministro de Educación para procurar ser presidente de la República. El artículo de referencia decía:
El contrabando, en cualquiera de sus formas, junto a la falsificación de marcas y productos y el tráfico ilegal de armas y hasta de drogas, sigue siendo la constante de Ciudad del Este, en el territorio denominado Tres Fronteras, donde los ríos Yguazú y Paraná se encargan de marcar tierras paraguayas, argentinas y brasileñas.
Por esta vez centraremos nuestra atención en el contrabando. Desde el puerto montevideano, lo mismo que desde el de Iquique (Chile) y de Paranaguá, Brasil, miles de kilos semanales de productos varios hacen llegar los contrabandistas a Ciudad del Este, apelando a declaraciones falsas y vericuetos engañosos. Esta serie de notas es el producto de pacientes investigaciones en Ciudad del Este, Asunción y Pilar (sur de Paraguay), que permiten revelar conexiones entre importadores, despachantes de aduanas, hombres de gobierno, parientes del Presidente de la República del Paraguay, militares, policías, transportistas, parlamentarios y representantes de la justicia, contra el fisco de la Nación.
Una enorme torta de unos 80 millones a 100 millones de dólares semanales (sólo por el contrabando vía Montevideo) es el que enriquece desvergonzadamente a unos pocos y; empobrece, al país, especialmente a la imagen de Ciudad del Este.
Ciudad del Este acaba de cumplir 46 años de vida y nunca, como ahora está bajo la presión de los marginales del comercio. Cuando faltan apenas seis meses para el relevo del Presidente de la República (el actual es Luís Angel González Macchi) existe - sin dudas - una nefasta anarquía en el poder. Y ese descontrol es el mejor caldo donde se cultiva la marginalidad fiscal para beneficio de unos pocos.
El comercio de la ciudad prácticamente está bajo el control de los contrabandistas y el descontrol oficial, fenómenos que ayudan a bastardearla. Todas las señales venidas de organismos privados y públicos, nacionales y extranjeros para cambiar de conducta no son suficientes para que aquellos entren en razones.
En marzo del 2002, los embajadores de Argentina, Brasil y de EE.UU se reunieron en Ciudad del Este con empresarios privados; ocasión en la que exhortaron a practicar un comercio "formal" y motivar la captación de inversionistas para esta parte del Paraguay. Los empresarios del contrabando, obviamente, no prestaron atención a semejante propuesta.
Ahora el cuadro clínico de Ciudad del Este empeora: termina un gobierno y hay una sensación de "comamos lo que podamos y; después, lo que Dios mande". En Ciudad del Este no hay contrabando sin que sepan las autoridades. O sea, no hay contrabando si las autoridades no obtienen una porción de ventajas. Esto es un secreto a viva voz. Todo el mundo sabe. Por aquí el mundo está al revés: muchos tienen hasta envidia a los que pueden contrabandear o, siquiera, a los cómplices de los contrabandistas. "El que puede, puede", se escucha decir en Ciudad del Este, con toda desfachatez, entre quienes protagonizan la ilegalidad o; entre los que no están y miran, indolentes, la ilegal acción comercial.
En esta capital del departamento del Alto Paraná, los contrabandistas se mezclan sin mayores dificultades con la gente común. Concurren a bares de medio pelo, son propietarios de costosos colegios de enseñanza primaria y secundaria con nombre de santas; se conectan con el candidato a la presidencia de la República (las elecciones se harán el 27 de abril próximo, lo mismo que en la Argentina) por el Partido Colorado, oficialista; recaudan dinero en negro y entregan semanalmente, con rigurosidad, a las autoridades del Ejecutivo, Legislativo y Judicial y se pasean en costosos vehículos cuatro por cuatro, último modelo. ¿Cómo operan los contrabandistas?.
En primer lugar, lo hacen en grupos, por debajo - por llamarlo de algún modo - del Gran Poder (conformado por los principales referentes de los tres poderes del Estado). Son grupos muy cerrados, por permitirnos una obviedad. Un grupo se encarga de, por ejemplo, contrabandear desde el puerto de Montevideo. Otro, desde el puerto chileno de Iquique. Un tercer grupo controla el contrabando venido desde el puerto brasileño de Paranaguá y; un cuarto grupo de marginales fiscales, para toda importación que ingrese a través del aeropuerto local, llamado "Guaraní" y que se encuentra a 25 kilómetros al oeste de la ciudad.
El contrabando que llega a Ciudad del Este desde Montevideo es declarado en la capital uruguaya como producto a ser destinado a un puerto boliviano, al norte de Paraguay, sobre el río del mismo nombre. Sin embargo, la carga nunca llega a Bolivia sino hasta a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad de Pilar (al sur - oeste de Paraguay), un puerto privado que se llama "Mburicá", donde la carga es transferida a convoyes de camiones que marchan, de inmediato, hacia depósitos de Ciudad del Este. Estas embarcaciones llegan semanalmente con productos varios (CDs. Electrónicos, computadoras, tejidos, etc.).
Iquique es otro puerto por donde el contrabando toma cuerpo. Vehículos, electrónicos, computadoras, piezas de computadoras, etc., llegan a Ciudad del Este para ser almacenados en un conglomerado de 300 depósitos denominado "Mercosur", en el cinturón de Ciudad del Este, administrado por Carlos Barreto Sarubbi. El contrabando llega vía puerto Falcón, en la frontera entre Paraguay y Argentina, en las cercanías de Asunción. Desde la capital paraguaya, en convoyes de camiones la carga ilegal (y otro poco declarado como legal) llega los lunes y martes. En esta operación está involucrado, a más de algunos altos referentes del gobierno, uno de los hijos del asesinado vicepresidente de la República, Luís María Argaña.
El Puerto franco de Paranaguá no dejó de ser el eterno botín de quienes están en el poder. Desde esa costa brasileña llegan importantes partidas de mercaderías varias, en "frío", con la complicidad altos representantes del gobierno paraguayo.
El contrabando ingresa a través del puente "De la amistad", sobre el río Paraná. En el aeropuerto "Guaraní", de Ciudad del Este, las mercaderías ingresan - en la generalidad de los casos - legalmente. Sin embargo, los funcionarios designados en ese lugar se encargan de "arreglar" el ingreso de modo que el gran perdedor sea el fisco. Este aeropuerto es otro botín de políticos, administradores del gobierno y advenedizos con suerte (por llamarlos de algún modo).
Tanta informalidad comercial gira en torno a éste aeropuerto que los asaltantes no dejan de golpear a los contrabandistas y cómplices, en las cercanías del aeropuerto, sin que por eso la gente se moleste. "Quién roba a un ladrón, 100 años de perdón", se suele decir por aquí cuando las radios locales dan a conocer novedades de ese calibre.
El contrabando que llega desde el puerto uruguayo mueve, al menos, 80 millones de dólares a la semana de acuerdo a informaciones proveídas por fuentes cercanas al comercio de Ciudad del Este. Uno de los contrabandistas afectados al tráfico ilegal de mercaderías, a quien le llaman "Gustavito", mueve una cuenta corriente de 5.000.000 de dólares y acostumbra regalar autos a sus amantes. Otro regalaba semanalmente cajas de vinos "La Postole" (120 dólares la botella) al Presidente de la República para que contrabando sea más fácil. Son referentes con mucho poder financiero y político aunque de limitado vuelo internacional, tanto en el comercio, en la política y la diplomacia. En poco tiempo juntaron mucho dinero y reparten a manos llenas entre quienes ejercen el poder, por lo que tienen vía libre para operar bajo la misma luz del sol.
En la próxima entrega, mencionaremos detalles del tráfico ilegal desde Montevideo, Iquique, Paranaguá y desde el aeropuerto de Ciudad del Este. Qué traen, quiénes son, donde viven, con quiénes se relacionan, sus agentes comerciales, sus intermediarios; la aceitada rosca capaz de incomodar al fisco nacional hasta el extremo de dejarlo sin medios para pagar sus cuentas internas y externas y; embarrar la imagen de Ciudad del Este como nadie logró en 46 años de vida de la ciudad.

domingo, 13 de abril de 2008

Con derechos a vivir

En la edición del diario ABC Color, de Asunción, del 13 de abril de 2008 he leído un reportaje a la señora Librada Arrúa. Ella contó muchas verdades sobre la presencia de los inmigrantes paraguayos en España. Hoy me permito, a propósito, ampliar las ideas planteadas por la referida persona.
Me pregunto qué hubiera pasado de las 100.000 familias que han quedado en Paraguay si los 150.000 compatriotas radicados en España no enviaban dinero. Me gustaría que contesten los descendientes de Alfredo Stroessner y Andrés Rodríguez, de Juan Carlos Wasmosy, Luís Ángel González Macchi, Nicanor Duarte Frutos y Blanca Ovelar, por mencionar a los que se sentaron plácidamente en el sillón de Francisco Solano López y de la mujer que quiere ocupar ese asiento del poder.
La señora Librada tiene razón:
algunas mujeres de Paraguay, madres y esposas en Paraguay, son prostitutas en las calles y burdeles de España. Y esta nefasta, cruel y triste realidad no debiera ser solo para que los hipócritas se distraigan comentando en un shopping café de por medio, en un club de lujo, en el Mercado Cuatro o durante un viaje en el ómnibus sino para que todos los paraguayos reflexionen y actúen de inmediato.
Hay putas paraguayas en España porque los que han estado en el poder de Paraguay son sinvergüenzas e inútiles. Sinverguenzas por se alzaron con todos los bienes de los paraguayos a su alcance e; inútiles, porque antes de motivar la generación de más empleos, espantaron a los que estaban.
El hacinamiento - como recuerda la entrevistada de ABC - de paraguayos en estrechos cuartos de las grandes ciudades españolas no es ni será posible superar de buenas a primeras. Vivir apretados como morcillas en una pequeña pieza donde comparten solteros, amancebados, heterosexuales, homosexuales, casados, jóvenes y adultos, abstemios y bebedores, bien educados y mal educados, no será posible superar en corto plazo porque los inmigrantes paraguayos no tienen con qué pagar un piso como desearían, por el reducido ingreso. Y así como dice la entrevistada de ABC, si se pagara un departamento no sobraría dinero para enviar a Paraguay.
Yo también, como la compatriota que retornó a Asunción en la primera semana de abril de 2008, estoy de acuerdo con que la gente no venga a España buscando trabajo. Pero este no pasa de ser un deseo mío. Lo que no podré detener es la consecuencia de la necesidad en la que se anidó nuestro país.
Así les diga mil veces que no vengan, vendrán. Como se pueda, por donde haya tan siquiera una tenue posibilidad, porque en Paraguay no hay posibilidad de trabajar ni siquiera de jardinero ni de empleada doméstica para los 1.000.000 emigrados en los últimos siete años ni para los que gestionan, ansiosos, sus pasaportes para salir del país.
Y, si logran cruzar los controles de Barajas o de cualquier otro aeropuerto europeo - porque los milagros también existen - vendrán para hacinarse, para que los hombres sin trabajo se busquen una pareja paraguaya (aunque esta en Paraguay sea casada y tenga una familia a quien mantiene desde España) para tener un lugar donde dormir, un bocado qué comer y una mujer que le haga menos difícil la espera de una oportunidad de trabajo.
La necesidad no sabe de razones.
La necesidad de comer, abrigarse y guarecerse bajo un techo es absolutamente intuitiva; por eso las aves emigran, y los elefantes, y las cebras. Y los hombres. Por esa necesidad seguirán saliendo, si no es hacia España hacia cualquier parte del mundo. Por el derecho de comer, abrigarse y guarecerse y por la obligación de dar de comer, abrigar y guarecer a los suyos, así tenga que soportar las consecuencias del violento mundo de las drogas y de la prostitución; a los borrachos e impertinentes del cuarto compartido; al qué dirán en Paraguay.
Y digo que los Stroessner, Rodríguez, Wasmosy, González Macchi, Duarte Frutos y Ovelar son responsables de toda esta calamidad paraguaya pero también cada uno de nosotros.
¿Acaso el periodista que recibe dinero de los mafiosos, de los políticos, de los ministerios, de Itaipú, del presidente de seccional, no son como el aleteo de la mariposa que termina, en el tiempo y en el espacio, en un tornado social?;
¿le parece que la escasa enseñanza en nuestros colegios nada tiene que ver en este tornado?; ¿tiene ganas de explicarme si los coches “mau” que comprábamos desde fines de la década de 1970 nada tiene que ver con que tengamos que tener prostitutas paraguayas en la cosmopolita Gran Vía de Madrid?
Explique usted si la presencia de Anastasio Somoza en Paraguay, de la inseguridad anunciada por el entonces ministro del Interior Walter Bower cuando la Copa América en nuestro país, de la violación de la ley de no fumar en sitios cerrados por parte del senador Juan Carlos Galaverna, de las falsificaciones de marcas, de la invasión a la propiedad privada, de la compra de CD ilegales en la calle, etc., etc., no hayan sido las baldosas sobre los cuales hemos caminado para llegar a este estado de cosas.
¿O le parece que nada tienen que ver con nuestras miserias actuales?
Como la señora Librada, yo también querría que los paraguayos ya no vengan a España; pero eso no es sino ladrar a la Luna. Aún cuando sepan que pueden quedar atrapados en una terminal aérea hasta que sean deportados, se juegan hasta la vida. Porque la conducta humana es así, porque la necesidad es más fuerte que la razón, que la ética, que las buenas costumbres, que la ley … porque hay que comer, porque tienen derecho a vivir. ¿O, como por acto mágico, se generarán a partir de hoy miles de fuentes de empleo para quedarse en sus casas?
Pregunto si no estamos siendo un poco injustos con los que deciden marcharse del país al insistirles con que no salgan a rebuscarse.
¿Con qué derecho, al fin de cuentas?
Ahora que se está a días de las votaciones, bien vale, pues, pensar si se continúa dilapidando votos a favor de los inútiles y sinvergüenzas o, de una vez por todas, asumir nuestros respectivos compromisos de responsabilizarnos cada uno de nuestro país. Y la única forma de hacer sentir nuestra responsabilidad es votando por el mejor que no es la candidata colorada, por esta pertenecer a un sistema perverso, dañino, rapaz e indecente.
La democracia funciona cuando cada uno somos responsables y actuamos en consecuencia.
No pasaremos de una “transición” (que ya tiene 19 años) en tanto y en cuanto sigamos votando por colores, porque estamos comprometidos con un partido a través de la “afiliación” (¡gran cosa!), o porque “de familia luego somos” de tales o cuales partidos. Si somos responsables en la votación nos quejaremos menos por la inmigración y los paraguayos, en fin, no tendremos necesidad de salir despavoridos hacia cualquier lado del planeta para mantener a nuestras castigadas familias.