Detrás de la puerta, esto

Detrás de la puerta, esto
Procuro que mi blog sea agradable como lo es un buen vino para quién sepa de cepas; como un buen tabaco para aquellos que, como Hemingway, apreciaban un buen libro, un buen vino, un buen ron y un buen puro. Es todo mi intento para cuando abra esta puerta (Foto: Fotolia.com).

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viernes, 30 de diciembre de 2011

Los intentos de asesinar a Augusto Roa Bastos

Es de no creer: Nuestro Premio Cervantes, Augusto Roa Bastos (1917-2005) - foto de arriba - sufrió dos intentos de asesinatos mientras estaba residiendo en Toulouse, Francia. El siguiente es fragmento del reportaje que el periodista español Juan Ramón Iborra realizara al escritor el 23 de mayo de 1998 en Asunción y que lo publicara en su libro “Confesionario” segunda parte, junto a los de a otros grandes referentes de la literatura universal. El libro salió a luz en el 2002 en Barcelona. En este pasaje de la entrevista, el escritor paraguayo (fallecido en abril de 2005, el Asunción), declara que en dos ocasiones su mujer, Iris, intentó asesinarle y revela detalles que la prensa no ha publicado hasta el presente.

-JUAN RAMON IBORRA (JRI): Llevamos casi dos horas de conversación y ahora quisiera preguntarle algo íntimo, en relación con su salida de Toulouse. Regresar a Asunción conlleva algo de pérdida personal, porque usted tiene hijos…
-AUGUSTO ROA BASTOS (ARB): Tengo seis hijos.
-JRI: Y los ha tenido, por así decirlo, en edad tardía.
-ARB: Sí, sí, sí.
-JRI: Usted ha reflexionado alguna vez en voz alta sobre ese hecho.
-ARB: Lo que yo pienso es que soy simplemente un agente polinizador, je, je. Ni siquiera tengo una vocación paternal muy definida. Y te das cuenta ya en letras claras, ¿no? Quiero mucho a mis hijos y ahora los extraño tremendamente. Hubo un drama familiar que me separó definitivamente de la última mujer que tuve, irreversible. Y tengo tres hijos preciosos de esa última unión a los que tengo perdidos porque no puedo volver. Ése es el drama.
-JRI: No le entiendo bien. Esos hijos suyos están en Francia…
-ARB: Están en Francia, sí. En Toulouse.
-JRI: Y allí tuvo lugar el drama con su última mujer.
-ARB: Con mi última mujer.
-JRI: Con Iris. ¿Le pasó algo con ella?
-ARB: Sí, algo muy terrible. Dos intentos de eliminación, por ejemplo.
-JRI: De eliminación …¿Quiere decir de suicidio?
-ARB (foto de arriba): Esto es una cosa muy grave que no se puede contar en un reportaje, ¿no?, porque sería acusarla. Pero fue una cosa terrible. Y bueno, consecuentemente, la pérdida de ese hogar y sentirme despojado de todo. Porque allí quedó todo mi material, mi biblioteca de más de dos mil volúmenes, la colección de mis obras publicadas y de lo que se ha publicado sobre mí. Enormes lotes de borradores de obras teatrales que no puedo recuperar, salvo que me meta en un lío de proceso judicial para recuperar eso, que está considerado como elementos de trabajo. Puedo recuperarlos, pero para eso tengo que desarrollar una actividad superior al descubrimiento de América. Las cosas están muy mal.
-JRI: ¿Lo que me está diciendo es que ella le quiso eliminar a usted?
-ARB: Sí, sí. Por estrangulamiento una vez, en sueños. Y otra vez, delante de los hijos y de un sobrino que había venido a buscarme.
-JRI: ¿Tenía su mujer algún problema, sufría algún tipo de desequilibrio…?
-ARB: Desequilibrio, y además es muy celosa. Por ejemplo, yo iba a venir para acá, al Paraguay, y estos viajes hacían detonar crísis. Es una cosa patológica. Yo quise siempre llevarla a un psiquiatra, a un neurólogo o lo que fuera. No a un psicoanalista, por supuesto. Y ella siempre se resistió, porque decía que yo quería hacerla pasar por local. Así que no me fue posible atenderla en ese aspecto. Y bueno, yo no sé ahora cómo será la vida. Por de pronto lo que sé muy bien es que mi salida de allí generó un alivio para mis hijos. Y para ella misma.
-JRI: Su salida de Francia fue un alivio de tensiones.
-ARB: Sí, de tensiones, de problemas. Durante un tiempo, varios meses, inició una ofensiva telefónica aquí, pero feroz. No sólo contra mí, sino contra mis hermanas. Contra una de ellas sobre todo, que es la que esta más al tanto de mis cosas. Realmente, yo no sabía cómo iba a terminar eso. Es de esos dramas que no tienen solución.
-JRI: Existe la solución legal de una separación.
-ARB: Ésta es una separación de hecho que la voy a mantener así hasta que muera, porque no pienso hacer nada que …
-JRI: ¿Mantiene ahora relaciones con sus hijos? ¿Habla con ellos?

-ARB: Sí. Hace unos seis meses más o menos, iban a venir por su propia decisión, sobre todo las dos hijas. Y la madre les prohibió. Yo les había enviado ya los billetes de avión y todo, para vinieran. Y no fue posible. No vinieron. No pudieron llegar.
-JRI: ¿Son menores de edad?
-ARB: Son menores de edad, claro. Pero esa etapa de la profunda tristeza que producen estos dramas, es superable. Y aceptando mi parte de culpabilidad, pienso que la situación ha sido bastante injusta. A partir de ese reconocimiento, yo tengo en este momento la libertad de elegir el camino. Yo no estoy casado con ella, ¿no? Fue también una unión de hecho, ¿no? Pero no legal. Entonces, lo único que cuenta para mí son esos tres hijos.
-JRI: Usted sólo se llegó a casar con su primera mujer.
-ARB: Yo estoy casado con la primera mujer. Un vínculo que no se disolvió nunca. Y yo dejé eso como una especie de defensa.
-JRI: ¿De defensa de qué?
-ARB: ¿Y claro, porque no podían ya exigirme casamiento, je, je, je. “¿Cuándo vas a iniciar el divorcio?” No, yo no tengo ningún interés.Yo le agradezco mucho, pero esto es una garantía de que voy a permanecer libre.
(…)

Fuente: , Juan Ramón: “Confesionario segunda parte”, Domingraf, S.L., Barcelona, 2002, pp. 169 y 170)





jueves, 22 de diciembre de 2011

Decir con responsabilidad

El diario Última Hora agregó en su página web el siguiente mensaje para los lectores que deseen opinar sobre los artículos publicados en dicho medio: "Hemos decidido dar otra opción para que los internautas puedan dejar sus comentarios. Este sistema estará basado en la utilización de una cuenta de la red social Facebook. Creemos esto permitirá una mayor transparencia y responsabilidad en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión".
Es una excelente idea sobre todo para frenar a los irresponsables.
Era necesario, desde hace un buen tiempo, que las opiniones vertidas por parte de los lectores (de cualquiera de los medios) al menos dejen de ser anónimas. Generalmente las páginas digitales de los diarios sufrían ese problema. El mencionado matutino cortó por lo sano: sin acusar a algunos de sus lectores de irresponsables les transfirió el compromiso de sus opiniones pero - he aquí la clave - en sus respectivas cuentas de Facebook.
La libertad de expresión demanda, efectivamente, responsabilidades que a cuentas de la libertad se convirtieron en nuestro medio en mentiras, embustes, falacias, patrañas, calumnias, en todo un deporte nacional. Hay gente que entiende que libertad de expresión engloba el derecho de ensuciar el nombre de personas e instituciones y que el anonimato para tal efecto es legítimo derecho humano. Y la cosa no es así.
Podemos decir de todo pero asumamos sus consecuencias como personas responsables. Usemos nuestro derecho de expresar recordando que dicho privilegio engloba, al mismo tiempo, obligaciones. Si nos equivocamos por lo que decimos, paguemos el justo precio fijado por la ley. Después de 22 años de la caída de la dictadura ya debemos aprender a respetar la ley, a vivir en democracia responsable.

La responsabilidad es personal, de cada uno, de Diego, María, José, mía.
La persona con responsabilidad es madura, confiable, sensata, seria, juiciosa, creíble. Respeta a los demás.
El irresponsable, inflexivo, insensato, imprudente, inconsciente. No respeta ni al Cristo.
Aquella es útil y provechosa a la sociedad; esta, inútil, estéril, baldía, dañina; vulgar embustera, artera, cínica,  "carruaje", como decía mi abuela.
El respeto es de personas educadas; la irreverencia, de los ignorantes.
Las personas educadas dan la cara y manifiestas sus puntos de vista con respeto; las mal educadas, con violencia y generalmente ocultas, en el anonimato.
Los individuos desconsiderados que acceden a herramientas para manifestarse, como las que facilitan las redes y algunas páginas virtuales, sin miramientos impugnan, maltratan, enmugrecen a quién, por desgracia, se les cruce en el camino, acaso sin ninguna necesidad y, a lo mejor, sin ni siquiera haber visto ni escuchado jamás de la persona, institución o cosa de las que se trata. El ñe´e reí en acción.
Hace algunos días, a propósito, a un tema mencionado en Facebook, una persona me respondió que no estaba de acuerdo con mi opinión, a la que respondí que yo no opinaba: no tardó en replicar: "Solo que me adelantaba a los hechos". Tuvo que borrar lo suyo.
El sistema democrático es una cuesta arriba y no una cuesta abajo como muchos creen. El pluralismo no es pasaporte para destripar a quién nos venga en ganas; es el alfiler de punta en la silla de quién quiera ocuparla sin derecho o sin merecerla. En otras palabras, en democracia, cada chancho a su estaca.
La irresponsabilidad a la que nos referimos es tan dañina como la del motociclista que transporta a toda su familia y termina matándo a uno o todos en un accidente. Es como la borrachera, la drogadicción.  Es mugrienta por donde se la mire.
Me parece oportuno y necesario que vayamos asumiendo cada uno la responsabilidad de nuestras opiniones por lo que es bienvenida la decisión del diario asunceno de transferir lo suyo a cada uno de los lectores. Es dura pero sirve para enderezar lo torcido. Ya vendrán quienes chillen por eso y hasta sean capaces de declarar que medidas de ese calibre no hacen sino entorpecer la libertad de expresión. No. No entorpecen la libertad de expresión; sí, los disparates, los anónimos irresponsables. Es un buen paso hacia la consolidación de la democracia entre nosotros. como dice Nito Herken, duele decirlo pero hay que decirlo.

martes, 20 de diciembre de 2011

Así no, señora intendenta Sandra

Corre en las redes un vídeo http://www.youtube.com/watch?v=qVMcrp5qZ80 en el cual se nota una intendenta irascible, exitada, violenta. Claro nos referimos a lo que hoy parece ser el tema del día: el enojo de Sandra Zacarías, intendenta de Ciudad del Este, contra la colocación de un cartel publicitario en el patio de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) en la capital del Alto Paraná.
Por lo que se publicó en el diario Abc, la cuestión empezó del siguiente modo: el canal 48 por cable, de Ciudad del Este, habría difundido un material periodístico que no habría sido del agrado de Javier Zacarías Irúm, precandidato colorado a la presidencia de la República y, marido de la actual intendenta.
En Abc dice que Zacarías (que fue también intendente de CDE hasta el 2006) pidió, planteó, exigió, instó, obligó, rogó (les debo el término exacto) al dueño del cable, Bruno Madelaire, a que cierre dicho canal (el 48) por lo que éste actuó en consecuencia. Esto ocurrió el lunes 19 de diciembre de 2011, al menos la noticia saltó esa fecha.
Para la noche del lunes 19 de diciembre del 2011, la esposa de Javier Zacarías, Sandra Zacarías, actual intendenta de CDE, se hizo presente en el portón de la ANNP, acompañada de otras personas y de algunos miembros de la prensa, a los efectos de sacar un cartel que promociona o al canal 28 o algún programa especial por el dicho canal o a alguna empresa vinculante de la "gentuza" que molestó a Zacarías. Lo cierto y lo concreto es que allí se encontró con el periodista censurado, supuestamente por orden de Zacarías. El periodista defendió lo suyo y dijo a la intendenta que la administración municipal a su cargo nunca quizo recibir el pago de la tasa por promocionar lo suyo.
Tras una breve e intensa discusión entre la intendenta y el dueño del cartel, aquella, ya furiosa, dijo: "¡Yo no tengo porqué escuchar a esta gestuza!, ¡gentuzas son, mal educados!" y que ella se rebaja hablando con ellos "¡mi envestidura no me permite hablar con ustedes!", grito a la gente. Un hombre le respondió que ella no es quién para tratarlos de "gentuza".
Pregunto nomas:
  1. ¿La intendenta no podía haber esperado el día siguiente para ir a las oficinas de la ANNP y conversar con sus responsables sobre el problema que la lleva hasta ahí?.
  2. ¿La señora intendenta por qué no se hizo de una orden judicial previa para ingresar a la noche en el patio de la ANNP?
  3. ¿Qué tan grave era dentro de la comunidad esteña un cartel en el patio de la ANNP para que a la noche, nada más y nada menos que su misma intendenta, vaya a sacarlo del lugar donde estaba plantado?
  4. La autoridad electa tiene derecho a basurear a la gente acusándola de "gentuza" y de "maleducada"?
  5. Qué tan grave fueron las publicaciones del periodista para que la intendenta, furiosa como estuvo, rompiendo con todas las normas del protocolo social, se largue a bramar en el portón ajeno en horas de la noche?
  6. Qué tiene que ver el interés particular de un aspirante al cargo presidencial con la administración municipal para que su misma intendenta intervenga con todos sus enojos a cuesta?
  7. Qué dirá la intendenta cuando con todo el peso de la ley, tarde o temprano, se publique el manejo de las nueve hectáreas expropiadas a Stroessner y Abdo Benitez; de la terminal de ómnibus; de la reinstalación de los mesiteros en las calles San Blas, Monseñor Rodríguez y Adyacencias y el cobro por el servicio de recolección de basuras? Ahí sí hay telas para cortar y, francamente, me llama la atención el silencio de la prensa sobre dichas irregularidades.
Sin embargo, en Ciudad del Este es un secreto a voces las razones que tendrían algunos influyentes periodistas para no dar a conocer las irregularidades que se vienen produciendo en la comuna local desde hace al menos diez años.
Me quedan igualmente las dudas sobre la buena educación de la señora de Zacarías. De acuerdo al vídeo, que para estas horas ya mucha gente tuvo que haber visto, estamos ante otra persona prepotente, de muy mal talante e innecesariamente altanera, que poco le importa la dignidad de nadie sino la suya y la de su marido, un aspirante más a la presidencia de la nación, que por eso trata de "gentuzas" a todas aquellas personas que no estén de acuerdo con su gestión pública al igual que con la de su pareja. Así no, señora intendenta.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Itapé de los milagros

Demoré un poco para volver a visitar la ermita de la Virgen del Paso en Itapé, Guairá. Vuelvo 51 años después. Hoy estuve allí, mezclado con ese gentío mariano que, a lo mejor, es menos ingrato que yo y que, por eso, visita el humilde y apacible sitio en las orillas del río Tebicuary.
Debo confesarles que me hizo mucho bien haber estado allí esta mañana.
Para los que no conocen, la capilla donde está la imagen de la Virgen María en Itapé es apenas una construcción elevada a orillas del río; no tiene la majestuosidad de otras en las que también se venera a la Madre de Jesús. La del Guairá es, quizás, una de las modestas del mundo. Sin pinturas grandilocuentes de famosos artistas, el oratorio atrae a mucha gente en una fecha como hoy.
Sin embargo, no es la cantidad de fieles lo más importante sino el milagro de La Virgen que muchos testimonian entre quienes me incluyo. Y así y todo a Ella no comprendemos como se merece y espera. Dejaré por otra oportunidad extenderme sobre este andarivel. Por de pronto, permítanme contarles, breve nomas, las gratas sensaciones que sentí en este tardío reencuentro.

Me sentí muy cómodo caminar bajo este sol de diciembre hacia la ermita ribereña. Me sentí muy bien viendo rostros buenos, de gente que no desearía mal a nadie, caras de gente de oración. Un mariano no desea mal a nadie. Un mariano ama intensamente, en humildad y en silencio, pienso y les escribo.
Me hizo sentir en paz ver mucha gente que cree sin tapujos en la Virgen María. Gente que se va hasta esa parte de la margen derecha del Tebicuary nada menos que para orar y no para estar en la onda, en la banalidad, por ese inmediatista deseo de estar en el candelero.
Sentí paz al terminar de subir los 13 escalones de la ermita porque, convencido como estuve, Ella estaba en ese elevado (como previsión a las periódicas crecientes) lugar de peregrinación, aunque no la haya visto ni olido algún característico perfume santo, percibí su presencia y percibí también la calma en mi más profunda intimidad.
Así, pues, no puedo decir que hoy, de nuevo, no haya sentido un milagro de La Virgen. Me he encontrado ante otro mensaje suyo y volví a casa en paz, en profundo amor conmigo y los demás. Lo mío no es como para que ingrese en los records de los milagros, tampoco me importa. Lo mío no es para campeonar. Solo les quería contar y nada más. Les quiero decir que María hace muchos milagros y por eso pide nada.
¿Cuántas veces Ella vino a golpearnos la puerta y quizás, previa observación por la mirilla, ni siquiera la atendimos? Y qué paciencia tiene esta Divina Mujer, ¡qué paciencia! No nos abandona, pese a nuestros desplantes; ¡va!, pese a mis desplantes, de nuevo vuelve y ofrece su generoso y milagroso manto.
Hoy la sentí como aquella vez, el 18 de diciembre de 1960, cuando me regaló un gran milagro y me percaté de ello (porque, repito, muchos de sus milagros los pasamos por alto) ¿Cómo no creer en Ella con tanta perseverancia puesta de parte de Ella para que la atendamos?

Itapé no es para disfrutar de sus hoteles lujosos (tiene un par de pensiones de franciscana pobreza); de sus restaurantes de lujo (no pasa de contar con un par de bares y amburgueserías muy modestos); Itapé es para orar a La Madre. Es un lugar para sentirla, un sitio paraguayo donde Tierra y Cielo tiene un virtual cable de conexión: la ermita.
Itapé es un lugar modesto, sencillo, sin viviendas lujosas, de ocupantes que saludan al extraño, un lugar santo, casi olvidado. Un lugar donde frecuenta la Virgen María por eso me gusta llamar al sitio Itapé de los Milagros. Un lugar extrañamente diferente de Paraguay donde el amor se hace sentir de verdad y donde, me consta, los milagros son frecuentes. 

(fotos propias)

jueves, 15 de diciembre de 2011

La azucarera de Villarrica

La Azucarera Friedmann cumplía 50 años aquel 1960 pero los niños descalzos de la época no lo sabíamos ni tampoco nos importaba como cuando pasaban las carretas tiradas por dos yuntas de bueyes a cuyos boyeros repetíamos el quejumbroso "eme´e cheve nde takuare´e mi", hasta que nos arrojaba una o dos cañas...
La sirena de la fábrica de azúcar, allá, al lado de la ajetreada estación del ferrocarril de entonces, marcaba la hora del inicio de la siesta en casa, el cierre del almacén de Don Pichí y de la tienda de los padres de Juancito Elizaúr, cerca de la escuela Paso Pé.
La producción azucarera en la gigantesca fábrica de los descendientes de Jacobo Friedmann era para nosotros, sobre todo para mi amigo Luís Aguilar, mi hermano Marcelo y yo, las carretas arrimando la materia prima desde las lejanías de San Francisco Potrero, las estribaciones del Ybytyruzú, mucho más allá de la temible comisaría de Paso Pé.
Tiempos muy difíciles en la Villarrica de entonces.
Desde mediados de la década de 1950 la cosa se ponía fea y más aún entre 1959 y 1960 porque los guerrilleros de la Columna 14 de mayo que pululaban por San Juan Nepomuceno y que no eran otros sino que los liberales salidos de Paraguay desde 1947 hasta 1959 por cuestiones políticas, amenazaban con atacar Villarrica.
El temible Rojita, colorado hasta los tuétanos, gustaba disparar su revolver 44 sobre las casas de los opositores a cuentas de los guerrilleros. Virgilio Ramón Legal, que ya era funcionario de la delegación de gobierno, andaba armado con un fusíl, mientras Chiripepé, borracho consuetudinario, entregaba sus hurras al partido que fuere a cambio de un vaso de caña.
En medio de aquellas inestabilidades y necesidades, la fábrica no paró en ningún momento ni, por tanto, el tráfico de carretas siguiendo la profunda cambera en la arribada de la calle de la iglesia Santa Librada.
"E me´emina cheve nde takuere´e mi", coreabamos lastimeros los niños del barrio a los picadores, varios insensibles a nuestras primeras súplicas, mientras acompañábamos por un trecho la carreta hasta que, compasivo o fastidiado, nos lanzaba una par de las deliciosas cañas.
El machetillo de don Aguilar, el olero vecino, servía para pelar la caña que luego, mordíamos hasta dejarlo hecho bagazo y que don Aguilar le daba de comer a su albina y enclenque yegua.
Si habré tomado caña dulce reclamada a los administradores de los largos chuzos...
La zafra de 1960 era también el cencerro de las carretas y las interjecciones y onomatopeyas brotadas, viriles, de las gargantas del arriero montado a lo alto de la carga.

Me contaba mi abuelo, en Buena Vista, en las lejanías de Caazapá, que luego de cortar árboles para José Fassardi, también plantó caña dulce para la azucarera de Friedmann. Y me relataba de los inicios de la industria allá por 1910. Don Jacobo como era conocido por los cañeros el dueño de la fábrica, montó su planta industrial pero no dejaba de participar en el quehacer villarriqueño, en todo estamento donde se requería de su concurso.
Cuentan que por 1912 era el encargado de correos y que inscribió su industria recién en 1916 como sociedad en los registros públicos. Claro, por entonces - 1916 - todavía la fábrica de Villarrica abastecía todo lo necesario. Ese año el Estado importó 500 toneladas de azúcar argentina.
Villarrica se agitaba en la nueva modernidad de aquellos años teñidos con la sangre de los revolucionarios. A la par de la inscripción de la fábrica de azúcar, nacía el Porvenir Guaireño, la Cervecería Nacional y el Auto Club Paraguayo.
Las primeras zafras de la azucarera coincidían con las visitas del coronel Albino Jara a don Simón Mussi, caballero sirio dedicado al comercio y la industria en Villarrica. Jara moriría en mayo de 1912 en Paraguarí bajo el peso de su ley montonera y donde también caería un batallón de soldados guaireños adherentes de Jara.
Han pasado cien años desde aquella primera zafra coincidente con el nacimiento de Gumersindo Ayala Aquino; de cuando Efraín Cardozo tenía 6 años de edad; Juan Natalicio González, 13; Manuel Ortíz Guerrero, 16; Juan Boggino y Carlos Talavera, 10; Leopoldo Ramos Giménez, 19. Este, a propósito, sería nombrado por decreto firmado por Eduardo Schaerer y el doctor José P. Montero, como auxiliar de la oficina de correos de Villarrica en octubre de 1912, a los 21 años de edad.
Dos años antes de la habilitación de la azucarera, en 1908, Agustín Pio Barrios actuó en Villarrica con Dionisio Basualdo, ambos formados por el maestro Gustavo Sosa Escalada.

Fui a Villarrica y, después de unos 20 años, vuelvo a la estación del ferrocarril. Está el viejo silo que como gigantes misiles blancos apuntan al cielo, la misma estación pintada de amarillo y marrón, la playa donde paraban los carumbés, sin el tren que pitaba al mediodía su llegada minutos antes o después de la sirena de la azucarera.
Ya no están las tiendas famosas que rodeaban a la estación pero la centenaria industria sigue firme convirtiendo cañas en azúcar. Ya no hay gente vestida con elegancia a la espera de los conocidos y parientes en el viejo andén y, más arriba, hacia la derecha, ya no hay filas de carretas con aromada materia prima, hay camiones de gran capacidad de arrastre y velocidad a cuyos conductores, si hoy yo fuera niño, no pediría su "takuare´e mi" porque dar y recibir para este caso depende de la marcha lenta de las carretas y de la paciencia de los carreteros. Han pasado cincuenta años ....

martes, 13 de diciembre de 2011

Alcance de la palabra GANADERO

En algún momento se discutió sobre qué hay que criar para ser reconocido como ganadero en Paraguay. Algunos dicen que ganadero es aquel que solamente cría vacas. Creo interesante seguir el debate iniciado sobre la ganadería. Yo defiendo la teoría de que las cabras, las ovejas, los cerdos, hasta las abejas son especies contempladas dentro de la denominación general de GANADERIA, al menos en puridad (cualidad de puro) y que, por tanto, el que las cría también están en el rango de ganaderos.
La Real Academia de la Lengua Española (RAE) en su edición XXII del año 2001, otorga tres acepciones a la palabra ganadería:
  1. Conjunto de los ganados de una región o país. //
  2. Conjunto de reses bravas de la misma casta que se conocen con el nombre del propietario (1).//
  3. Crianza, granjería o tráfico de ganados. //
En cuanto a la palabra ganadero, según la máxima autoridad académica mencionada tiene cuatro acepciones:
  1. Perteneciente o relativo al ganado //
  2. Dicho de un animal: que acompaña al ganado. //
  3. Dueños de ganados, que trata en ellos y hace granjería. //
  4. Persona que cuida del ganado.
La RAE aclara además que también se llama ganadero a aquel que tiene mayor número de cabezas (2).
Veamos como define la RAE la palabra ganado:

  1. Dicho de una persona: Que gana (3). //
  2. Dicho de una cosa: Que se gana (4). //
  3. Conjunto de bestias que se apacientan y andan juntas. Ganado ovino, cabrío, vacuno (5). //
  4. Conjunto de abejas que hay en una colmena (6). //
  5. Acción y efecto de ganar (7).
  6. (No viene al caso).
Todo cuadrúpedo es bestia según la RAE. Ovejas, cabras y cerdos son cuadrúpedos,  por tanto, también son bestias las ovejas, las cabras, los cerdos. La segunda acepción de la palabra dice: animal doméstico de carga, por ejemplo el caballo, la mula, el burro, etc.
¿Cómo define la RAE la palabra ovejería?; la primera de las tres acepciones dice: "ganado ovejuno". La oveja, pues, es ganado y se dice ganadero al dueño del ganado, en puridad según la academia española y; en consecuencia, el criador de ovejas es ganadero.

Hasta hace algunos años, la Asociación Rural del Paraguay tenía como asociaciones incorporadas a las de los criadores de cerdos, cabras, ovejas, etc. Se entiende perfectamente que estas son incorporadas a una entidad de ganaderos porque también los criadores de las llamadas "especies menores" son ganaderos.
No deseo pecar de desorbitádamente preciso, sin embargo rescato la cuarta acepción de la palabra ganado que dice: Conjunto de abejas que hay en una colmena. Por tanto, no nos equivocamos si llamáramos ganadero al criador de abejas.
Pero, en Paraguay al criador de abejas se llama apicultor; no por eso deja de calzarle la palabra ganadero a la luz de la definición otorgada por la RAE.
Redundando un poco más diría que en España a la estancia se llama preferentemente ganadería. En España como en Paraguay se dice ganadero al que cría ganado. También aquí llamamos estanciero al que tiene un establecimiento ganadero. En España también se conoce con el nombre de estanciero al que tiene una casa de campo.
En un criadero de cabras de Paraguay al que cuida de ellas se le llama peón y no cabrero como se usa en Argentina, México y España. Cabrero es el pastor de cabras según la RAE.
En Paraguay mucha gente dice "es un bodrio". Bodrio es un caldo mal hecho con sobras (*). También es la sangre del cerdo condimentado para la morcilla. Pocos usarían aquí la palabra bodrio para referirse al contenido de la morcilla, nuestro conocido y apetecible mbusiá.
El desuso o desconocimiento regional de la palabra no anula el sentido puro y universal de la misma.
En Paraguay, la ganadería se divide en dos grandes grupos: 1)- Mayor y; 2)- Menor.
En la primera están los bovinos y los equinos, preferentemente; en el segundo, las cabras, ovejas, cerdos, etc. Los que crían ganado mayor también suelen dedicarse a la de los menores. Los que crían ganado mayor y menor son, esencialmente, ganaderos.
Espero que en otra oportunidad podamos intercambiar ideas y pareceres sobre la trastocación de la palabra, la idea y de los conceptos. Digo esto porque en Paraguay, cuando de lenguaje se trata, existe una peligrosa corriente de alterar lo puro por algún interés (que nada tienen que ver con la gramática, la lexicología, la lingüistica, el castellano propiamente dicho) en este caso proveniente, sobre todo, de sectores sociales que confiesan su enemistad con los criadores de ganado. La palabra ganadero fue vilmente manoseada y nunca defendida no tanto a favor de los criadores sino por el valor y el significado de las palabras.
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 REFERENCIAS:
(1)- Es España, por ejemplo, se dice que tal toro de Lidia, presentado en tales o cuales corridas o faenas, pertenece a, por ejemplo, la "ganadería de Juan Pedro Domeq". Para la Unión de Criadores de Toros de Lidia de España la palabra ganadería es definida como conjunto de "reses vacunas bravas, de todas las edades y sexos, cuya crianza y conservación es común".
(2)- No especifica de qué especie, tampoco se refiere a que sea la especie bovina.
(3)- No viene al caso.
(4)- No viene al caso.
(5)- Viene al caso.
(6)- Viene al caso.
(7)- Apiario.
(*) “A nadie le faltaba el bodrio necesario para ir pasando” (Pío Baroja, “La feria de los discretos”).



Historia de la ganadería paraguaya

T ranscurridos 18 años de la llegada de los primeros españoles a la Bahía de los Carios, el primer plantel bovino llegaba al Fuerte de la Santa María de la Asunción. Dada las excelentes condiciones de los campos de pastoreo de las comarcas guaraníes, fue alentada por los pioneros del reino a importar, con muchas penurias de traslado sin dudas, aquellas primeras cabezas de estos cuadrúpedos que les permitirá seguir,como en España, con la costumbre ganadera. Trece años antes de la llegada de las primeras siete vacas y del primer toro importado de España por los hermanos Scipión y Vicente Goes había llegado la primera manada de caballos mediante Álvar Núñez Cabeza de Vaca.
El historiador español Pedro Antonio Vives Azancot, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, afirma que Paraguay en el siglo XVIII todavía seguía siendo un "lugar extraño, olvidado, de segunda fila" y que Asunción no pasaba de ser "un almacén distante, mal combinado y con un paupérrimo surtido"1/, de modo que pensar en que la ganadería bovina en estas lejanías, tras la incorporación de las vacas tropeadas por un tal N. Gaete y el mismo Juan de Salazar (foto, arriba), desde las costas del Brasil 2/, fue más bien por la bondad de la naturaleza que por un plan político económico de la colonia.
Esta primera hacienda fue llevada hasta las cercanías de los aduares del cacique Maquiracé, en Tapuá (San José de los Campos Limpios de Tapuá desde el 1 de febrero de 1785) que era una planicie libre de bosques, benigna para el cuidado de la nueva hacienda, a la que los nativos, emparentados con Domingo Martínez de Irala (foto de abajo), casado con Yvoty Sa´yju (Leonor), y otros capitanes de este. Las tierras ocupadas actualmente por el campo de exposiciones de la Asociación Rural del Paraguay en Mariano Roque Alonso eran partes de aquellas que contenían los primeros bovinos locales.

Trece años después de la primera importación de bovinos, en 1568, Felipe de Cáceres introducía en Asunción otra partida de vacas y toros traídos desde el Alto Perú. Desde el año siguiente, Cáceres fue autorizado por el rey de España a repartir tierras y ganado a los capitanes.
Esta hacienda, sin dudas, amalgamó aún más la relación hispano con los indígenas y obligó a dar inicio a una planificación de las tareas rurales en base a esta incipiente actividad junto a la milenaria agricultura que se practicaba en la comarca. Muy pronto la ganadería tuvo que practicarse en zonas bien separadas por empalizadas de troncos y ramas de árboles y los cursos hídricos, de modo que los cultivos no se vean dañados. Ya en 1578 Juan de Garay firmó una ordenanza obligando a los vecinos a construir corrales donde meter el ganado para que no destruyan "las rozas" 3/.
Más adelante, por mediados del siglo XVII, comenzaron los enfrentamientos entre los nativos de Tapuá con los guaicurúes y payaguaes atraídos por la hacienda. Por 1680 la zona fue arrasada por estos y sus pobladores migraron hacia el este hasta el valle de Capiatá 4/ donde se formaría luego, con sus descendientes, el pueblo del mismo nombre. Aquella guerra guaraní fue también promovida por la codicia despertada hacia los bovinos. Por 1670, el general Pedro de Orrego y Mendoza tenía una estancia en el valle de Tapuá Guasú con ganado y agricultura 5/.
Un siglo antes, por 1580, Juan de Garay decide repoblar Buenos Aires con nativos guaraníes y criollos trasladados desde Asunción. El contingente también llevó al menos mil caballos, doscientas vacas, quinientas ovejas, yeguas, carretas, bueyes y otras cosas indispensables, respaldado por 39 soldados armados a cargo de Alonso de Vera, sobrino de Pedro de Mendoza, afirmaba el padre Lozano. En 25 años de ganadería vacuna en Asunción y alrededores ya había suficiente como para rehacer la ganadería en el estuario del Río de la Plata, desde los campos próximos al Fuerte de Buenos Aires.
Si bien la idea de que la ganadería bovina fue incorporada a Tapuá por la necesidad alimentaria de los españoles es totalmente descartable, sí se puede afirmar que con su explotación se dio inicio a una serie de modificaciones socio culturales y, como señaláramos más arriba, hasta cruentas y prolongadas guerras entre pueblos indígenas y españoles.
Para finales del siglo XVI, todas las tierras del Río de la Plata, desde Buenos Aires hasta Asunción, estaban invadidos por ganado bovino salvaje cuya cacería estaba permitida para extraerle cuero, cebo y la lengua, la única parte que usaba para alimentarse 6/.

En síntesis: Habiendo suficientes recursos alimenticios en Tapuá y el Fuerte de Santa María de la Asunción, proveida especialmente por los indígenas parientes, los españoles se preocuparon introducir el ganado bovino 18 años después de la fundación del fuerte. En resumen también se puede decir de esta primera parte de la historia ganadera en Paraguay que en menos de 50 años, la especie bovina se multiplicó por miles sin que el hombre pueda controlarla por lo que, incluso, se volvió salvaje, permitiéndose la caza indiscriminada de la especie.
El manejo del negocio ganadero a partir de las misiones jesuíticas primero y, del Estado, después, han permitido el constante sostenimiento, de la exportación de cuero y cebo, interrumpido de vez en vez por medidas políticas de los gobiernos de Buenos Aires. Las diferencias entre la nueva Confederación Argentina y la República del Paraguay del doctor José Gaspar Rodríguez de Francia han obligado a éste a entregar animales (vacas y caballos) criados en las Estancias de la Patria (formadas en base a los bienes de los expulsados jesuitas) con lo que la población paraguaya pudo soportar las necesidades alimentarias por causas del aislamiento en el periodo post independentista.
La hacienda bovina para cuando comenzó la Guerra contra la Triple Alianza superaba las 1.500.000 cabezas, consumida casi en su totalidad, repoblandose los campos con el aporte de los criadores entrerrianos y correntinos, en el sur del país, dándose inicio a la incorporación de las industrias saladeras del norte en 1912 la formación de nuevas empresas pecuarias entre 1912 y 1920 (Saccarello, Spinzi, Núñez, Irigoyen, Richar, Urrutia Ugarte y Compañía, Girard, Storm, Liebig´s, Aceval, Macchi, etc.); la reorganización de la sociedad ganadera inmediatamente después de la guerra contra Bolivia; la importación de animales pura sangre de razas europeas a partir de 1940 y; la importación de ganado cebuíno desde el brasil por los Sarubbi de Caazapá a mediados del siglo XX 7/.