Detrás de la puerta, esto

Detrás de la puerta, esto
Procuro que mi blog sea agradable como lo es un buen vino para quién sepa de cepas; como un buen tabaco para aquellos que, como Hemingway, apreciaban un buen libro, un buen vino, un buen ron y un buen puro. Es todo mi intento para cuando abra esta puerta (Foto: Fotolia.com).

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domingo, 5 de julio de 2009

El mbeju


Las fiestas de San Juan se originaron en antiguas costumbres fenicias y caldeas, en la adoración del dios sol. De los juegos con fuego vigentes en Paraguay de hasta hace pocas décadas, quedaron apenas el cruce del fuego (tata ari je hasa), el toro candil y la pelota tata.
Esta festividad pasó a ser en nuestro país una suerte de propiedad católica y parte de nuestras tradiciones, orientándose en los últimos tiempos hacia la gastronomía, con el consumo de aquellas comidas de carne, maíz y otros derivados.
Una comida antiquísima de los guaraníes es el mbeju.
Hecho de almidón de mandioca (typyraty) con una mezcla de harina de maíz, que cocían en un plato de arcilla con extremos dentados o acordeonados, el ña u pyvu.
La mandioca y el maíz son originarios de estas extensas tierras de los guaraníes. Por la década de 1950 y 1960, recuerdo, todavía en Villarrica se vendían en los almacenes el typyraty a granel y que se compraba por mínimas partidas para la preparación del mbeju vespertino.
Pero el mbeju no forma parte, lamentablemente, de las tradiciones culinarias de las familias paraguayas, como lo fue hasta inicios de la década de 1960, sobre todo en el interior. Esta especie de tortilla guasu fue desplazada por el pan de trigo en sus variedades de galleta, palito, coquito, pan francés, cañoncito, pancito, etc.
Una costumbre guaraní, rememorada por el sabio Moisés Santiago Bertoni Torreani, sobre el consumo del mbeju por los guaranìes, señala que el padre de un recién nacido debía ayunar durante 40 días. En la última parte de su abstinencia se le suministraba un mbejú del cual sólo debía consumir el medio y dejar los bordes (como una rueda) que se cuelga en las casas para consumirlos finalmente en la primera cita de amigos para festejar el nacimiento del niño.
En pocas palabras, el nacimiento se festejaba entre los guaraníes nada menos que con el mbeju.
Concepción Leyes de Chaves en su novela "Tava´i" destaca que el mbeju era consumido incluso por aquellas "buenas" familias, entendidas como las pudientes, vestidas a la alta moda de la época, de levitas - por ejemplo - entre los hombres.
Con el frio de esta época vuelven los deseos, como escapados de la subconciencia, de consumir mbeju con cocido, un verdadero manjar desplazado por la gastronomía foránea como la medialuna o cruasán (del francés croissant) para la hora del desayuno o de la merienda.
Felizmente, algunos sitios de comidas ofertan el mbeju pero se me hace que es una suerte de "propuesta violeta", tímida, solo para audaces para quiénes son capaces de asumir la riqueza de sus orígenes sin temor al qué dirán salpicadas por quiénes ignoran las esencias paraguayas y, sobre todo, por quiénes las critican.
Este plato, en fin, no debiera desenpolvarse solo en las fiestas de San Juan; deben formar parte de nuestra mesa diaria. Es una cuestión de sentido común.

sábado, 4 de julio de 2009

Un año después


Con muchos sueños, hace un año, vinimos a Asunción desde España representando las esperanzas de muchos miles de compatriotas residentes en aquel país. vinimos llenos de enrtusiasmo Irma Pérez, Farah Riquelme, Bernardo Insaurralde y yo, en un vuelo con escala en Buenos Aires (foto) ¡Qué de sueños en las alforjas!
Para llegar a Asunción y defender los intereses de los paraguayos residentes en España hicimos algunos viajes claves a algunas ciudades de aaquel país, como Málaga, Valencia, Barcelona, Bilbao, entre otras para recoger sugerencias, propuestas, posturas claras a favor de los migantes compatriotas de cara al nuevo gobierno paraguayo.
¡Si les contamos todos los detalles de aquel viaje lleno de cosas en nuestras maletas! Las noches sin dormir en Madrid preparando documentos, buscando dinero para nuestros gastos, peleando como gato panza arriba.
Fuimos al congreso de emigrantes paraguayos en el Parlamento donde nos encontramos con un racimo de gente venida de todas partes y vinculadas con los nuevos referentes del gobierno electo, sin que estos entiendan muy bien donde estaban parados.
Irma retornó pronto a Madrid, el resto nos quedamos.
Trajimos propuestas concretas al gobierno para dar ocupación a los paraguayos acorralados por el desempleo en España. Pusimos en manos del nuevo ministro de Industria y Comercio una lista de potenciales inversionistas que nosotros, por cuenta propia e influencia, logramos. Eran propuestas puntuales. El nuevo gobierno, hablando mal y pronto, no nos dió ni la hora. Le importó un pito la ideas de inversión que les trajimos.
Pasó un año y aquí el escenario de nuestra desdicha. Miles de inmigrantes paraguayos en España sin esperanzas de trabajo en Paraguay, su país porque los del nuevo gobierno no tienen la más pálida idea de lo que se debe hacer para generar empleos y traer a los desocupados paraguayos. No. Apenas saben repartir plata del Estado a la gente del campo, al amparo y reparo de un populismo, con disfraz socialista, peligroso y montaraz.
De mi parte debo reconocer que de esta experiencia aprendí mucho. Aprendí que, por ejemplo, no todo era demasiado feo en los 61 años de gobierno colorado. Los socialistas de Lugo nos demuestran que ellos pueden ser iguales o peores que los colorados. Y bien lo demostraron en 10 meses de gestión. Son un verdadero desastre.
A un año de aquella esperanza, mis saludos a Irma, Farah y Bernardo, mis compañeros de infortunios.

Adan Godoy Giménez

Adan Godoy Jiménez fue locutor de radio. Por la década de 1940, en los turbios tiempos de las montoneras revolucionarias, ya andaba por los pasillos del poder, aunque sin más protagonismo que el que tenía desde las radios.
Estudio medicina y terminó recibiéndose para formar parte, luego, del gobierno de Alfredo Stroessner. En 1969 fue nombrado ministro de Salud Pública y Bienestar Social de donde fue desplazado con el golpe militar de febrero de 1989.
Con el derrocamiento de Stroessner cumpliría una breve condena por corrupción. Según Alfredo Boccia, el ex locutor se alzaba mensualmente con el sueldo de 800 funcionarios públicos fantasmas y que era una suerte de campeón de las inauguraciones de hospitales con equipamientos quita y pone.
Fue político por el Partido Colorado. Hombre alto, de bien arreglado bigote estilo Antonio Aguilar, de buena modulación de vos, sonriente y de modales educados, supo seducir a sus correligionarios.
Se hizo de fortuna desde el cargo de ministro de Salud. Al cumplir su condena volvió a reaparecer, esporádicamente, en la política pero sin protagonismo.
A continuación resaltamos algunos decretos archivados en las páginas del Registro Oficial, que revelan su paso por las actividades que demandan el dinero público.

17 de enero de 1946 – Por decreto 11.651 se acepta la renuncia de Simón Nicolás Casola al cargo de locutor de 1ª. de la Sección Radiodifusión de la Oficina de Informaciones de la Presidencia de la República y se nombra en su reemplazo al señor Adán Godoy Jiménez.

13 de enero de 1947 – Por decreto 17.382 se autoriza la entrega de 500 guaraníes a los señores Adán Godoy Giménez y Miguel Angel Duarte Barrios, locutores de Radio del Estado, para solventar los gastos de pasaje y estadía de los mismos en Buenos Aires, “donde irán para realizar estudios de organizaciones radiales y asimismo contribuir al estrechamiento de las relaciones artísticas y culturales que unen a ambos pueblos”.

19 de marzo de 1947 – Por decreto 18.679 se acepta la renuncia de Adán Godoy Jiménez al cargo de locutor de Primera de Radio Nacional.

31 de mayo de 1947 – Por decreto 20.171 Adán Godoy Jiménez, estudiante de medicina, pasa a servir en el Ejército Nacional con el grado de Sub-teniente de Reserva en comisión.

15 de setiembre de 1947 – Por decreto 22.026 se les confiere la efectividad en el grado de sub-teniente médicos a ocho profesionales, entre ellos Carlos Zayas Vallejos y Adán Godoy Jiménez.

20 de noviembre de 1947 – Por decreto 23.421 se desmovilizan del Ejército a varios oficiales de sanidad de reserva, entre quienes se encuentran el médico Alejandro Evreinoff y el médico Adán Godoy Jiménez.

28 de noviembre de 1947 – Por decreto 23.610 se nombra a Adán Godoy Jiménez, director general de Publicidad, Propaganda, Biblioteca y Archivo del Ministerio de Economía.

13 de abril de 1948 – Adán Godoy Giménez renuncia a su cargo de Director General de Publicidad y Propagando, Biblioteca y Archivo del Ministerio de Economía.

viernes, 3 de julio de 2009

¿Primero el sexo en el amor?

Es interesante la seguidilla de respuestas que mis amigos me hacen llegar a mi correo sobre el amor asomado a través de Internet. Yo agradezco a todos la preocupación de hacerme llegar sus respectivas opiniones y comprendo la timidez de la mayoría por la que no me dejan esas respuestas en el mismo blog donde dice "comentario". No importa. Lo importante es la opinión que surge a partir de un artículo que, de todos modos, es un punto de vista.
Víctor, de quién poco he sabido en estos últimos meses, me dice desde Madrid que la vida pasa muy pronto y que casi no hay tiempo para flicteos y, por lo tanto, prefiere el sexo inmediato con la persona con quién se relaciona a cuentas pasionales a través de Internet.
María Teresa, me dice desde Asunción, que prefiere una previa de ablandes para llegar posteriormente al sexo fuerte y duro.
Malena, desde Villarrica ("soy gua´i ñe´e kare, pava lata", se autodefine) opina que ni lo uno ni lo otro sino que, dependiendo de las circunstancias, una relación iniciada demorará un poco más o un poco menos para llegar al sexo.
En fin, agradezco también - de paso - los comentarios de Estefana, desde Málaga y doble agradecimiento a Marisa, desde Barcelona, por haberse animado a poner el suyo en el mismo blog.
No sé si mi opinión, en esta segunda vuelta sobre el mismo tema, deba ser importante. Por si haya quién no leyó el anterior yo repito que en esto de buscarse amores por Internet nos lleva a situaciones en las que muchos quieren el sexo de entrada y de salida, en el génesis y en el apocalípsis, arriba como abajo, sexo y sexo y ya está.
Yo creo que no debe ser así. Creo, reitero, que por los medios que fueren los relacionamientos, el sexo debe ser la consecuencia y no la causa. Debe ser una feliz consecuencia, sobre todo si se busca una relación posterior a la intimidad y que, probablemente, sea la mejor en la pareja.
De lo contrario no es relación de pareja, sino unas canas al aire; una manera de sacarse de encima tantos deseos acumulados. La pareja es otra cosa mucho más placentera que dos horas de sacudidas en la cama, acaso entre dos personas que ni saben donde vive la otra con quién está intimando.
Subrayo esto de la búsqueda de parejas por Internet porque pareciera que peligrosamente los tantos se mezclan; es decir, deseos de una mera y momentánea búsqueda sexual o una verdadera relación de pareja.
Creo que hay casos en que algunos empiezan con el sexo y se llevan muy bien por mucho tiempo, acaso hasta la muerte. Pero, creo igualmente que la mayoría de las relaciones que comienzan en la cama termina por agradecerse haberse conocido y si te he visto no me acuerdo.
Sigan poniendome sus puntos de vista. Esto se pone interesante.

Sabiduría

En 1959 hice mi primer grado en la escuela Santa Librada, de Villarrica. Como todo niño, mi primer día fue un festival de llantos por lo que mi hermana Chingola tuvo que quedarse durante toda la jornada escolar para mi tranquilidad. Desde el segundo día, felizmente, para mí aquello fue un placer; ya no necesitaba que mi hermana mayor me acompañara.
Aquella rápida adaptación a mi maestra, mis compañeritos de clase, a toda la escuela, fue mi primera enseñanza académica. Fue mi primer aprendizaje.
Me fascinaba, al volver de la escuela, escribir en el suelo lo que aprendí. Me sentía lleno de aire fresco al mostrar a mi madre de cómo es el número uno, cómo es la letra a, como se deletrea m a, ma, m á, ma, mamá, todo escrito con un palillo en el suelo, a falta de papeles y por abundancia de pobreza.
Recuerdo que me sentía incómodo al llegar al viernes, porque el sábado y el domingo no me iría a la escuela no sólo para aprender, sino para jugar, estar con los míos del mismo grado. No olvidaré la penumbra del invierno en la que nuestra maestra, cuyo nombre con el tiempo se me escapó, nos enseñaba. Y las rendijas de ventanas y puertas por donde se filtraba el frío que soplaba en nuestros pies descalzos. Y recuerdo las tortillas de harina que hacía la maestra para venderlas y juntar el dinero que siempre falta a la escuela pobre. Aquellas tortillitas eran un manjar, dicho sea de paso.
Aprender en esa maraña de limitaciones me resultaba entretenido. En casa, después de tantos atropellos de revolucionarios hambrientos de sangre, quedó nada. Ni hablar de libros. Aprendimos lo que debíamos aprender de la mano de la maestra y ese acceso al conocimiento me hacía bien, porque también me permitía charlar con Mamuchi, Nene y Yiyo González Agüero, mis amiguitos y vecinos. Lo recuerdo claramente.
Entonces, saber me resultaba una delicia.
Y si es una delicia, no entiendo aún por qué Augusto Roa Bastos dice, dos veces, en “Madama Sui” que la sabiduría es dolor entendiendo que el dolor es una sensación molesta y aflictiva.
Saber produce, creo, la sensación del aire fresco en el rostro, en medio de calenturientas ignorancias, las mismas que nos tienen de esclavos y; las que inspiraron la frase de Jesús: Sólo la verdad os hará libres. La verdad como el conocimiento y; libres, de la ignorancia.
La ignorancia no mata pero maltrata dice una frase en guaraní. Entonces, contrario al pensamiento de Roa Bastos, creo que nuestros dolores están en nuestra ignorancia, aunque para muchos el desconocimiento es un alcahuetero (“ojos que no ven…”) permanente, del cual se esclaviza.
No entiendo muy bien eso de que para acceder a la belleza a la sabiduría tengamos que pasar por la prueba de la desdicha.
Muchos se resisten a conocer convirtiéndose en refractarios a la verdad y, por tanto, en conductores del error y de la injusticia y así, seculá seculorum, por mayoría de votos, rige la sociedad ignorante acostumbrada a las limitaciones, los anti valores, a las decadencias.
Si muchos se resisten a conocer acaso sean más los que se niegan a saber. Recordemos que el conocimiento llega y; la sabiduría, queda. Y esa legión de adormilados hacen la comunidad dormida. Por eso se tiene una administración política como la que se tiene, por eso la buena salud de la mediocridad, nuestras conductas en la casa, con la pareja, con los hijos, con los amigos. Todo, por ignorancia.
Entonces vale reconocer el esfuerzo de la masonería que tiene por principal enemigo al tavycerio de generaciones. Así, el cinismo, uno de los hijos pródigos de la ignorancia, pasa por sabiduría en aquellos círculos agitados, como el nuestro.
Saber no duele, me arriesgo a afirmar sin temor a equívocos frente a lo que sostiene el escritor compatriota. A mi, personalmente, nunca me dolió. Al contrario. Cada día aprendo eso nuevo que hay en las pequeñas cosas del entorno y que me producen un py´a rory (alegría) indescriptible cuya particularidad es el de buscar más sobre las cosas que hacen a esa sabiduría. Provoca una sensación de contemplación constante. Y con semejante sensación sentimos la felicidad, también constante. Saber nos vuelven ingentes; ignorar, liendres.
Para llegar a ese estado, al de la sabiduría, solo falta activar la voluntad de aprender, de atrapar la enseñanza para bien de uno y de los demás. Todo para que seamos felices, para no dejarnos llevar por el egoísmo, la envidia, el rencor, la deslealtad, el desamor. A propósito, el amor es la sabiduría en acción.
Saber no es doloroso ¡Qué esperanza! ¡Vaya placer el de escribir en el suelo de nuestras voluntades lo que hemos aprendido hoy y, si fuera posible, aplicado de inmediato! Si todos nos adaptáramos al deseo de aprender y actuáramos en consecuencia el país sería otro, más benigno, de riqueza pura, de mútuos entendimientos.

jueves, 2 de julio de 2009

Nuestros amores por Internet

Se me hace que, parafraseando a Mafalda, la humanidad está carente de amor por eso esto del chat, el Orkut, el Sónico, el mail, la cámara, son herramientas para encontrar eso que en verdad nos falta o, sencillamente, querríamos experimentar. Me refiero a las relaciones sentimentales.
Supongo que por esto, esas comunidades para encontrar parejas tienen tantos afiliados. Algunos tienen millones de contactos.
Me decía hace unos días una amiga, también internauta, que muchos de sus nuevos referentes masculinos le preguntan si tiene video cámara. Al sí de ella, muchos le piden que se desvista en el acto. Como ella dice: plop.
Y así anda el mundo decía Jorge Gestoso. El mundo nos propone otros modelos de relacionarnos. Las nuevas tecnologías en nuestras manos nos llevan a ser parejas a los apuros, al aquí y ahora, no solo a uno o una sino a varios al mismo tiempo, porque así se puede desde el ordenador de la casa o la oficina.
Creo que mediante Internet, muchas de las agencias de viajes y de las compañías aéreas se hicieron de fortunas, porque la gente empezó a salir atraídas por otras, no importa cuan lejos estén. Desde luego, en esos encuentros se producirían verdaderos milagros pero también decepciones.
Para obtener parejas, hoy es demasiado fácil. Basta con activar el ordenador e ir a las páginas de parejas. ¿Para qué ir tan lejos?, en el mismo correo de uno llegan, de vez en vez, ofertas claras, contundentes, increíbles. Entonces, pienso, la fidelidad está pasando por su peor momento en todo lo que va de la historia romántica de la humanidad.
Soy medio del viejazo porque, si bien esto de enamorarse por Internet es práctico y contiene una buena dósis de seducción, soy de los que piensan que una relación debe empezar de abajo y - tolerancia de estilos - que pueda contener un poco de eso de las visitas periódicas a la pareja, sobre todo del varón a la mujer, aunque eso de ir los martes, jueves, sábados y domingos, medio que dejo para el gusto de cada uno.
Ahora, como que la relación de pareja es sólo sexo. Se empieza por el sexo y se termina al otro día o cuando a una de las partes se le ocurre pronunciar el "si te he visto no me acuerdo" y a otra cosa mariposa.
Soy de la antigua que prefiere que el sexo sea la consecuencia de una causa (la buena relación que va creciendo) aunque "la prueba de amor" viene de las cavernas del tiempo. Creo en la relación duradera, después del sexo, mediante el haberse frecuentado la pareja.
En algún lado leí que amar es un verbo y que sentir amor es la consecuencia del amor. Para mi gusto personal esto vale mucho.
No estoy muy seguro que esa ansiada solidez aporten las nuevas tecnologías en nuestras manos. Desde luego, no es compromiso de Internet nuestras respectivas conductas individuales. Cada uno sabrá qué hacer de su relación con la otra persona, ordenador en manos. Pienso, en un arrebato de optimismo, que se puede enamorar a alguien por Internet y no quedarse sólo con el sexo acordado y terminó la historia.
Por eso digo, depende de nuestra voluntad y esta todavía no está manejada por tecnología alguna como lo es, sí, la relación.
Como en todas las disciplinas de la vida, la causa genera consecuencias. Si se usara equivocadamente los nuevos recursos de la comunicación no darán sino resultados equivocados. A las causas desprolijas consecuencias desprolijas.
Muchos creeerían que, por fin, eso de buscar parejas y acostarse con ella antes que cante un gallo, soluciona nuestros problemas sentimentales. A lo mejor, algunos lo solucionan, pero de la mayoría se me hace que no. El diablo sabe más por viejo que por diablo.
No porque tengamos a Internet en nuestras manos, en fin, convertiremos al mundo en un enorme serrallo.

miércoles, 1 de julio de 2009

Albino Jara

No todos saben que los restos de Albino Jara, un coronel pintón y corajudo, están en un mausoleo, en plena plaza céntrica de Luque. Están allí porque él era luqueño y porque fue un personaje de la historia paraguaya. Empedernido donjuán, conspirador hasta la muerte, elegante como un caballero inglés, audaz como muy pocos.
Fue presidente de la República en un breve periodo en la alborada del siglo XX y se lo mató por Paraguarí, en su ley, resistiendo al gobierno de entonces.
En el fondo, pareciera que a Jara lo que le apasionaba era la riña, el olor a pólvora, la sangre en el filo de la espada y las mujeres bellas. No bebía, solo aquella vez cuando, en Bonete, supo que su adversario Adolfo Riquelme fue asesinado. Si Jara era un hombre común, de la calle, hubiera sido un moquetero cualquiera.
En Santiago de Chile, cuando estudiaba en la Academia Militar, compartía la pieza de la pensión con Eugenio Alejandrino Garay. Jara, un mujeriego; Garay, un bebedor de vinos como pocos, luqueño era de invitar a las mujeres a la modesta habitación de ambos y; Garay, un despatarrado, desparramaba las botellas vacías de la bebida en todo el piso.
Un día Jara le reclamó al compañero que cuidara de no tirar botellas por todo el cuarto. "¿donde se a visto un prostíbulo sin botellas de vino?", le respondió sin asombrarse.
Un 2 de julio de 1908, Jara estaba en lo suyo: derrocaba a Benigno Ferreira de su cargo de Presidente de la República. Pero esto de hacer revoluciones, contaban los abuelos, no era cosa de otro mundo para los paraguayos. Jara siempre andaba bramando como el trueno por algún recóndito paraje al frente de sus leales. "Aipova pa ara tera pa Jara", pronunciaban al santiguarse las viejas cubiertas de mantos negros.
Sus restos están en una urna, juntos a otra con los del general Elizardo Aquino, héroe de la Guerra contra la Triple Alianza. Pero pocos visitan el sitio, ingratitud que acaso provenga del desconocimiento de la mayoría sobre el pasado de nuestros referentes.