Detrás de la puerta, esto

Detrás de la puerta, esto
Procuro que mi blog sea agradable como lo es un buen vino para quién sepa de cepas; como un buen tabaco para aquellos que, como Hemingway, apreciaban un buen libro, un buen vino, un buen ron y un buen puro. Es todo mi intento para cuando abra esta puerta (Foto: Fotolia.com).

Temas disponibles en este blog

lunes, 28 de enero de 2008

Mejor, no vengan

En el espacio del cual participo en radio "Energy" en las mañanas de Madrid, hemos hablado el lunes, 28 de enero, sobre el ingreso de los paraguayos a Europa a través del aeropuerto de Barajas. Estabamos charlando al aire con Andrés Britez (a la Izq. en la foto gentileza del períodico "Mundo Global") y Oscar Bareiro sobre el rechazo masivo de los compatriotas en la mencionada estación aérea.
El día anterior, comentó Andrés, al menos 20 paraguayos tuvieron que volver a Paraguay y, para el día siguiente, corrió como reguero de polvora la versión de que España ya exigirá visa para el ingreso de los paisanos a la Comunidad Económica Europea (CEE). Lo de la visa es el primer paso para cerrar el ingreso de tantos connacionales.
Se me ocurre pensar que si bien hay muchas necesidades laborales en Paraguay bien vale que los anotados para venir recapaciten, lo mismo que sus familiares en España, para no perder un importante dinero invertido, a la pura suerte, para semejante y esperanzador viaje.
Ya van demasiados los paraguayos que "rebotan" del aeropuerto por lo que es viable recomendar que se suspenda la avalancha porque, en verdad, en el aeropuerto (cualquiera de Europa) el control se puso excesivamente riguroso. Y antes de perder, al menos 2.000 euros (porque irremediablemente se pierde) se piense cuánto se puede hacer con ese dinero en Paraguay. Entre tanto, los parientes que están trabajando en España que redoblen esfuerzos para ayudar a los parientes que quedaron.
Este freno al ingreso de paraguayos a España debe ser otra llamada de alerta para el próximo gobierno (porque el de Nicanor no tuvo, no tiene y ni ya tendrá ganas en los pocos meses que le quedan) de organizar el país en base a la generación de empleos.
Como dice mi amigo Pablo Alfredo Herken Krauer, "duele decirlo, pero hay que decirlo": No vengan, hay más posibilidad de que reboten de que entren y, antes de perder esos casi 15.000 millones de guaraníes, es mejor quedar en casa.
Sí, lo sé: muchos se pueden enfadar conmigo por esto que escribo y hasta pueden haber de aquellos que dicen que yo peco de egoísta. Nada más lejos de la verdad. Sólo les digo que la cosa está muy brava en los aeropuertos europeos y que, en consecuencia, pueden volver a casa antes que cante un gallo empeorando lo que ya estaba mal.

miércoles, 23 de enero de 2008

Alfredo Stroessner Matiauda

(BIOGRAFIAS POCO CONOCIDAS)

Es probable que Alfredo Stroessner Matiauda, presidente de la República del Paraguay desde el 15 de agosto de 1954 hasta la madrugada del 3 de febrero de 1989, sea el personaje más importante del Paraguay del siglo XX. Aunque muchos añoran su gobierno fue uno de los dictadores más crueles de América Latina, junto a Augusto Pinochet Ugarte (Chile), Jorge Rafael Videla (Argentina) y Anastasio Somoza Debayle (Nicaragua). Institucionalizó la corrupción en el poder y la contagió a toda la población. Como todo dictador temía a los intelectuales y actuó en consecuencia: su política de instrucción escolar fue la más pobre de toda la historia paraguaya. En la siguiente efemérides constan datos pocos conocidos hasta hoy y que su gobierno supo esconderlo por más de 35 años. La mayor parte de los datos hemos extraído del Registro Oficial de Paraguay.

24 de diciembre de 1904 – Contraen matrimonio el alemán Hugo Stroessner Koetschenreuter y la encarnacena Heriberta Matiauda.
3 de noviembre de 1912 – Nació en Encarnación Alfredo Stroessner Matiauda.
1 de marzo de 1929 – Ingresó a la Escuela Militar, a los 16 años de edad.
1 de octubre de 1932 – Recibe la presilla de Teniente 2º. tras los combates de Boquerón.
31 de marzo de 1934 – Asciende a Tte. 1º.
20 de julio de 1935 – En el grado de teniente 1º empieza a prestar servicios en el Regimiento de Artillería número 1, General Bruguez.
18 de julio de 1936 – En virtud de su adhesión al coronel Rafael Franco, quien asumió el poder el 17 de febrero de 1936, asciende al grado de capitán.
6 de diciembre de 1940 – Por decreto 4.084 se autoriza el pago del viaje de retorno de varios oficiales de las Fuerzas Armadas que viajaron al Brasil por misión de estudios, entre quienes se encuentra el capitán Alfredo "Stroener" (sic.).
11 de diciembre de 1940 – Por decreto 4.131, entre otros, "Stroener" (sic.) asciende al grado de Mayor de Artillería. Por el artículo segundo del decreto 5.460 del 1 de marzo de 1941 queda establecido por el siguiente orden de prelación, conforme a los términos medios absolutos, obtenido por cada uno de ellos: 1)- Martín Cariboni, 2)- Marcial Samaniego, 3)- Alfredo "Stroesner" (sic.), 4)- Basilio Bogado, etc., etc.
10 de febrero de 1941 – Por decreto 5.048 se concede 30 días de permiso para atender asuntos particulares al mayor Stroessner.
21 de febrero de 1941 – Por decreto 5.237 el capitán "Stroener" (sic.) recibió 200 pesos de c/l como viático por el mes de enero de 1941 para su estudio en el Brasil.
21 de noviembre de 1945 – Por decreto 10.927, siendo Mayor, es nombrado comandante interino del Regimiento de Artillería Número Uno "General Bruguéz". .
18 de diciembre de 1945 – Por decreto 11.327 se concede permiso al mayor DEM Stroessner para contraer matrimonio con la señorita Eligia Mora Delgado.
31 de diciembre de 1945 – Asciende a Teniente Coronel.
10 de mayo de 1946 – Por decreto 13.601 se integra la Sub Comisión de Cultura Física de Paraguarí cuya presidencia está a cargo del Comandante del R.A.1, "General Bruguéz", teniente coronel Stroessner.
28 de enero de 1948 – El teniente coronel Stroessner tiene permiso para viajar a Buenos Aires por vacaciones, con un subsidio estatal de 1.140 guaraníes.
30 de octubre de 1948 – Por decreto 898 se declara en situación de disponibilidad a, entre otros, los siguientes jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas de la Nación y que se hallan a disposición de la Justicia Militar: Coronel Alfredo Stroessner, coronel Carlos Montanaro, coronel Marcial Samaniego, mayor Juan E. Aguirre, teniente primero Jaime Livieres Argaña, teniente Silvio Sarubbi Saldivar, sub teniente Gustavo Prieto, teniente de navío Mario López Escobar, teniente de fragata Hugo González, teniente de corbeta César Cortese y capitán de corbeta maquinista Sabino Montanaro.
26 de febrero de 1949 – El coronel Stroessner abandona la vivienda de Atanasio González, en Carapeguá, donde se había escondido luego de volver de su exilio en Argentina.
4 de marzo de 1949 – El coronel Stroessner es restituido a su cargo de comandante del RA 1, General Bruguez. Hasta poco antes estaba escondido en la casa de Atanasio González, en Carapeguá.
15 de agosto de 1949 – Asciende a General de Brigada.
5 de setiembre de 1950 – Por decreto 254 se nombra comandante de la Artillería de Ejército al general de Brigada Stroessner, "sin perjuício de sus actuales funciones".
20 de setiembre de 1950 – Por decreto 669 se reconocen las cuentas de los damnificados durante los acontecimientos militares del 25 de octubre de 1948 y se dispone el pago por cancelaciones de las mismas. Idem, ver decreto 898 (30-10/48). En esta ocasión Stroessner salió escondido en una valijera al fracazar "su" golpe.
31 de mayo de 1951 – Es nombrado comandante interino de las FF. AA. de la Nación.
15 de agosto de 1951 – Asciende a General de División.
26 de mayo de 1953 – Realiza un estratégico viaje a los Estados Unidos de América por invitación del Secretario del Ejército, Robert. T. Stevenson. Los norteamericanos comenzaban a relacionarse con el militar paraguayo.
3 de mayo de 1954 – Fue detenido el mayor Virgilio Candia, comandante del Regimiento de Caballería número 3, sin haberse informado al comandante en jefe, general Stroessner, por lo que este atropelló al presidente Federico Chaves exigiéndole una explicación.
4 de mayo de 1954 – En un ataque del "Batallón 40" a la sede de la Policía de la Capital muere el jefe de Policía, Roberto L. Petit, víctima del ataque. Stroessner derroca a Federico Cháves del cargo de presidente y lo reemplaza el arquitecto Tomás Romero Pereira.
5 de mayo de 1954 – El Paraguay queda sin presidente de la República tras el derrocamiento de Federico Chaves. La acefalía continuará hasta el 8 de mayo de 1954.
17 de mayo de 1954 – La Junta de gobierno del Partido Colorado justifica en un manifiesto el golpe del 4 de mayo de ese año, liderado por Stroessner.
11 de julio de 1954 – Se celebran elecciones presidenciales en el Paraguay. La única candidatura presentada era la de general Alfredo Stroessner, quien ganó.
15 de agosto de 1954 – Asume la presidencia de la República.
4 de setiembre de 1954 - Los clubes Centenario, Unión y Jockey lo declaran socio honorario.
30 de noviembre de 1954 – Inaugura en San Lorenzo una avenida que lleva su nombre.
22 de diciembre de 1955 – Decide ejecutar un plan contra el comandante de la Caballería, mayor Virgilio Candia, tendiente a separar a Epifanio Méndez Fleitas de la presidencia del Banco Central del Paraguay.
23 de diciembre de 1955 – Tras un ardid militar, separa a Epifanio Méndez Fleitas de su cargo como presidente del Banco Central del Paraguay.
23 de julio de 1956 – Mantiene una entrevista privada con el presidente norteamericano Dwight David Eisenhower en la ciudad de Panamá.
2 de agosto de 1956 – Asciende a General de Ejército.
6 de octubre de 1956 – Se encuentra con Juscelino Kubitschek en el lugar donde después se construirá el Puente de la Amistad.
4 de noviembre de 1956 – Un golpe liberal contra su gobierno es frustrado.
6 de setiembre de 1957 – Se entrevista con Kubitschek en Río de Janeiro.
27 de octubre de 1957 – La convención del Partido Colorado lo eligió para candidato oficial colorado para la presidencia de la República.
2 de mayo de 1958 – Visita a Kubitschek, quien en esta oportunidad le muestra la futura ciudad sede del gobierno brasileño, en plena construcción.
1 de agosto de 1958 – El padre Ramón Talavera Goiburú, cuestionador intransigente del gobierno de su gobierno, inició una huelga de hambre en protesta porque monseñor Mena Porta le había ordenado que dejara de manifestarse.
19 de agosto de 1958 – Un informe confidencial de la embajada norteamericana en Asunción destaca que "ante la falta de disciplina de la política paraguaya y su legado de rebelión y violencia" Alfredo Stroessner no completaría su período presidencial iniciada cuatro días atrás.
25 de noviembre de 1958 – El partido colorado organiza un acto de desagravio al general Alfredo Stroessner, ante el permanente ataque de los diarios porteños "La Prensa" y "La Nación". En el acto, Edgar L. Insfrán, ministro del Interior, pronuncia un violento discurso creando malestares en Argentina y Uruguay.
12 de diciembre de 1959 – Comenzó el desembarco de guerrilleros en las costas de Itapúa, provenientes de Argentina para intentar su derrocamiento.
30 de mayo de 1959 – Desmanteló el Congreso porque éste "se atrevió" declarar su repudio a la violencia policial desatada dos días atrás contra un grupo de estudiantes.
24 de diciembre de 1960 – Ocho guerrilleros paraguayos son masacrados en la Nochebuena por militares paraguayos en Paranhos, Brasil, por orden suya. De la tragedia sobrevivieron Remigio Jiménez y Gualberto Arce quienes se radicaron en Foz de Yguazú.
3 de febrero de 1989 - Es derrocado del gobierno por un golpe militar liderado por su consuegro Andrés Rodríguez Pedotti.
16 de agosto de 2006 – Falleció a los 93 años de edad en el hospital Santa Lucía en Brasilia, donde estuvo exiliado tras su derrocamiento, por 17 años y medio.

martes, 22 de enero de 2008

Edgar L. Insfrán

(El siguiente trabajo se publicará en el número 5 de la revista "Tricolor", editada en Madrid y que aparecerá el 30 de enero de 2008)

(BIOGRAFIAS POCO CONOCIDAS)

Desde hoy iniciamos esta sección de biografías breves. Como el titular de arriba dice, efectivamente TRICOLOR procura incorporar aquellos datos que son desconocidos por la mayoría de los lectores y que hemos ido recopilando a lo largo de los últimos años en libros, revistas y consutas personales a quienes conocen el tema abordado. Los personajes son paraguayos y la información será proveída como en las efemérides. Hoy nos referiremos a un político colorado, el doctor Edgar Linneo Insfran Doldán.

9 de diciembre de 1921 – Nació en Asunción.
2 de setiembre de 1944 – Contrae primera nupcia con María Teresa Leonor Rodríguez Alcalá de Lama, de quien enviudó. De esta pareja nació María Teresa Leonor Insfrán Rodríguez Alcalá que, más adelante, sería de Galiano.
9 de mayo de 1945 – Por decreto 8.622 se le concede permiso por el término de 30 días para dejar de asistir a la oficina, donde ocupa el cargo de Secretario General del Ministerio de Hacienda.
31 de agosto de 1945 – Por decreto 10.060 es aceptada su renuncia al cargo de Secretario General del Ministerio de Hacienda.
28 de setiembre de 1945 – Por decreto 10.417 se acepta su renuncia al cargo de Secretario del Consejo de Coordinación Económico – Financiera.
27 de mayo de 1947 – Por decreto 20.041 es nombrados profesor de Derecho Constitucional, de la Escuela Normal de Comercio 1 junto a Hermógenes Rojas Silva (Geografía); Eladio Montanía (Derecho Civil); Temístocles Torreani (Teneduría) y; Edgar Insfrán (Derecho Constitucional).
1 de julio de 1947 – Por decreto 20.708 es nombrado Secretario de Primera Clase de la embajada paraguaya en Francia.
26 de agosto de 1947 – Por decreto 21.678 es designado Secretario General del ministerio del Interior, Justicia y Trabajo.
27 de agosto de 1947 – Por decreto 21.741 se acepta su renuncia presentada al cargo de Secretario de Primera clase de la Legación del Paraguay en Francia.
18 de setiembre de 1947 – Por decreto 22.100 se crea la Junta de Asistencia y Rehabilitación Social. Se nombra como presidente a Crispín Insaurralde; vicepresidente, doctor Manuel Riera; miembros a Insfrán y al doctor Rubén Ramirez Pane.
6 de enero de 1948 – Es nombrado asesor jurídico del Ministerio de Salud Pública y Previsión Social.
22 de enero de 1948 – Se integra como miembro titular del directorio de la Administración de Empresas Fiscales.
2 de junio de 1948 – Es aceptada su renuncia en su carácter de miembro del Directorio de la Administración de Empresas Fiscales.
30 de agosto de 1948 – Se integra a la delegación paraguaya ante la Conferencia de la Unión Interparlamentaria a realizarse en setiembre de 1948 en Italia.
19 de diciembre de 1951 – Contrae segunda nupcia, esta vez con Clara Lofruscio. El matrimonio se llevó a cabo en la ciudad de New Rochell, Estado de Nueva York. De este matrimonio nació Edgar Julián Insfrán Lofruscio.
1 de mayo de 1956 – Asumió como ministro del Interior, en reemplazo de Tomás Romero Pereira.
25 de noviembre de 1958 – El Partido Colorado organiza un acto de desagravio al general Alfredo Stroessner, ante el permanente ataque de los diarios porteños "La Prensa" y "La Nación". En el acto Insfrán, ministro del Interior, pronuncia un violento discurso creando malestares en Argentina y Uruguay.
23 de enero de 1963 – En el garaje del Ministerio del Interior, Montevideo esquina Estrella, estalla una bomba de escaso poder, que da pie al titular de dicha cartera, Insfrán, a iniciar otra redada contra los enemigos del gobierno de Alfredo Strossner.
7 de diciembre de 1974 – De nuevo es arrestado el secretario de Redacción del diario ABC Color, Roberto Thompson Molinas, tras la publicación de un informe que decía que el ex ministro Insfrán había sido demorado por la Policía. El periodista estuvo incomunicado durante tres meses y tras su libertad viajó a los Estados Unidos porque en el Paraguay nadie le quería dar trabajo.
2 de setiembre de 1991 – Murió el ex jefe de Policía y ministro del Interior de los primeros años de gobierno del presidente Alfredo Stroessner.

Directores y compañeros

La gente que me lee me alienta a seguir escribiendo en este blog. Son personas de Paraguay, España, Estados Unidos, Brasil por sus cartas remitidas a mi correo electrónico. Les agradezco los elogios que, les debo confesar, me hacen muy bien. Quiero compatir estos halagos con la gente que manejan desde el silencio estas tecnologías venidas de las entrañas de Internet, a quiénes no tengo el gusto de conocer.
Sí, con esa gente quiero compatir las bonitas cartas que me remiten mis amigos y los que no son. De vez en vez suelo leer en los diarios que este mecanismo mundial de comunicación está manejado desde algunos sitios por personas, generalmente jóvenes. Son los administradores de los blogs, algo así como los jefes, o los gerentes, o los directores nuestros. Sí, me suena bien, directores, porque dirigen. Pero también me parece bien tratarlos de compañeros míos. Compañeros de trabajo.
No tengo idea quién les paga el sueldo. Debe ser Google, me supongo, puesto que estos blogs dependen de Google. Y esto de que mis directores cobren un sueldo para que yo escriba medio que me incomoda porque 1)- Me dan gratis el espacio para poner lo mío y; 2)- Le pagan para que cuiden de mi página.
A esa gente, desconocida para mi, muchas gracias y, por favor, compartan conmigo, directores míos o compañeros míos, las alabanzas que recibo en mi mail por lo que logramos desde "Puerta de emergencia".

lunes, 21 de enero de 2008

¿Y por qué no ahora?

Hoy puse en mi blog un comentario que escribí hace algunos años. Creo que fue por 2005. Es sobre las cartas de amor. En el comentario planteo que antes se usaba mucho las cartas para comunicarnos y que antes eramos más humanistas. Aquellas cartas nos volvían más humanistas, escribí. Y conste que antes costaban más escribir: había que comprar un par de hojas del almacén - sí, del almacén - y el sobre también. Ensayar, incluso, algunas líneas en borrador para, luego, pasarlo en "limpio", es decir en la hoja comprada del almacén y, llevar al correo para despacharlo con caracter "urgente" y "certificada".
Estuve pensando sobre las cartas de antes, no solo en las de amor, entendidas como aquellas que nosotros, los varones, enviamos a nuestras amadas o a las que deseábamos festejar. Pensaba en las cartas con destinatarios generales. Esta noche pienso que hoy debiéramos usar más las cartas como medio de comunicación que antes. Claro. Es que hoy hay más posibilidades, infinitamente más, que hasta hace un par de décadas para escribirnos unos a otros.
Desde luego, estoy pensando en los recursos de Internet.
Debiéramos continuar escribiendo cartas, breves o extensas y enviarlas pronto. Debiéramos volver a la costumbre de enviar cartas a los parientes, amigos, compañeros de estudios y labores, a las autoridades, a las personalidades.
No sólo escribir. Sino escribir lo útil, lo oportuno, lo bien dicho, lo decente, alegre, optimista. Aquí está Internet para servir de medio.
Los blogs debieran usarse más para amar que para odiar; para construir, que para destruir; para alentar que para desalentar. Nuestros blogs, que son nuestras cartas personales para todo el mundo, debieran estar llenos de mensajes de amor, uniones, confianzas, tolerancias, sumas, buenos ejemplos.
En mi país, el Paraguay, hay demasiadas críticas, demasiados odios, excesivos deseos de venganzas, muchas intolerancias. Por esa suma de pensamientos, deseos e intensiones, hoy miles de familias paraguayas están separadas. Muchísimos hemos desembarcado en Europa, lejos, muy lejos, de nuestras casas porque nos alejamos de la idea de amarnos.
Que bueno sería que volvamos, no tanto a las cartas, que son una herramienta para el pensamiento y las intensiones, sino a la buena voluntad de hablar con, en, para y por el amor. Criticando como lo venimos haciendo desde hace tantos años, odiando inclusive, no hacemos sino abrir nuestro organismo al estrés. Y, sabemos, del estrés al infarto o al derrame cerebral no quedan sino unos pasos.
Yo creo que se ama a los demás aprovechando estas herramientas del nuevo tiempo (me refiero al blog, sobre todo). Se ama, digo, diciendo cosas útiles, sencillas, inteligentes, curiosas, humorísticas, sanas.
A mucha gente de mi país no gusta encontrar comentarios como este en Internet. Prefieren otras cosas más violentas. Lo siento por ellos. Yo prefiero estas que, a lo mejor, no atraen lectores, no aumentará el número de visitas, no producirán comentarios. No importa. Lo siento, de nuevo, por ellos. Además, voy a ser muy franco, no me interesan los lectores que sólo saben restar.
A mucha gente le gusta más el amor, que el desamor. Para ellos quiero escribir. Y voy a escribir. Y los que prefieren el amor, las ideas sencillas, prácticas, útiles, vivenciales, sanas, frescas y alegres también tienen ganas de leer estos comentarios que aquellos. Y tengo fe que esta gente habrá de escribirme y sumar sus opiniones a favor de la tolerancia, la amistad franca, del amor sin contaminaciones.
¿Por qué hoy debemos ser menos humanistas que antes? ¿De donde saco semejante pesimismo? En estos precisos momentos miles, millones, de personas estarán pensando igual que yo, deseando encontrar alguien a quien confesar su amor, a dar un abrazo, a regalar una palabra de aliento. Entonces, ¿por qué digo que hoy estamos menos humanistas que antes? Me parece que yo era uno de los que prefieren restar. Cuidaré de mis pensamientos y procuraré poner luz a mis sombras.
Creo que debemos escribirnos y, sobre todo, transmitirnos amor. Hagamos ahora que todo es tan fácil para comunicarnos mediante los chats, los blogs, los mails, Internet todo.
Procuraré. Procuremos.

Los escapados de Lille

En junio de 1998 formamos parte de una frondosa delegación paraguaya trasladada a Lille, Francia, para asistir al partido que protagonizarían los equipos de Paraguay y Francia, por la Copa Mundial de Fútbol, al día siguiente de nuestra llegada.
Viajamos en un Boeing 707 de la Fuerza Aérea Paraguaya, con el presidente de la República, el ingeniero Juan Carlos Wasmosy, a la cabeza. Salimos de Asunción un viernes a la noche, para llegar a la norteña ciudad francesa el sábado, en horas de la tarde. En el aeropuerto nos esperaba el intendente de la ciudad, quien tras los saludos protocolares, invitó a la delegación paraguaya a una cena en el versallesco palacio municipal.
Aquella reunión de connotadísimas personalidades de la cuna del general Charles de Gaulle, con la delegación paraguaya, por demás amena como fraternal, fue una mezcla de franceses elegantemente empilchados y; de paraguayos despatarrados vestidos con bermudas, tenis y camisillas musculosas, prestos a ingresar al primer estadio donde se dispute la pelota. Claro, no hubo tiempo ni siquiera para tomar un baño en el hotel donde, sí, quedaron acomodadas las maletas en las habitaciones de cada uno.
Mientras el presidente de la Cámara de Empresarios de Lille leía su discurso de bienvenida al presidente Wasmosy como a sus colegas paraguayos, un grupo de periodistas y publicistas asuncenos gestaron en una de las elegantes mesas la idea de viajar a la ciudad de Paris esa misma noche, para compartir con los miles de turistas de todo el mundo tan siquiera durante un par de horas.
Tras los aplausos y los brindis de bienvenida, un alto funcionario del gobierno paraguayo, aprestadísimo a participar de la excursión, tuvo la misión de preguntar al intendente de Lille si donde podían alquilar un bus para viajar hasta la capital. "Mire, bus aquí en Lille y a esta hora ya no hay; cualquier reservación de autocar se hace temprano; además Paris queda muy lejos de aquí", recibió por respuesta.
El anfitrión no estaba con ganas de quedar sin invitados a su cena de modo que desalentó cualquier idea que intentara dejarlo plantado con tan copiosa comida.
Ante el feroz fracaso del enviado y; al amparo de aquella frase que dice que no está muerto quien pelea, un periodista fue comisionado a salir de la sala, como dirigiéndose a los lavabos, de modo que en la calle averiguara donde se podía alquilar un bus que les lleve a Paris y vuelva a traer a unas 40 personas para dentro de no más de 15 minutos.
Un taxista llamó a un número telefónico, preguntó cuanto cuesta y de inmediato informaba el precio del viaje: 42 dólares por persona. El autocar fue contratado. Ahora quedaba la parte más delicada: hacer correr la invitación entre los comensales paraguayos, de la manera más prudente de lo que sean capaces gestar los conspiradores. El mensaje saltó de oído a oído. Había lugar para 45 personas. La información secreta llegó al presidente paraguayo a quien se le vio meneando la cabeza, pero cómplice. Obvio, para que el papelón sea completo lo único faltaba solo que Wasmosy plantara al intendente municipal, el mismo que se sentaba a su lado.
En menos de cinco minutos la sala de recepciones registraba 45 ausentes. Para cuando los organizadores de la fiesta empezaron a preocuparse por la demora de tanta gente que supuestamente fue al baño, el ómnibus repleto de divertidos empresarios, ministros, directores de gobierno, gobernadores, periodistas y publicistas, estaba con rumbo a la Torre Eiffel y los Campos Elíseos.
Aquel viaje coincidió con los trigales listos para la cosecha y que, por miles de hectáreas se extendían a ambos lados de la carretera. Tanta promesa de granos espantaba a todos los fantasmas del hambre que pudieran asomar por esas comarcas.
Si viéramos tanto trigo, no fueron menos los viñedos. Interminables parraleras con millones de frutas moradas de las que saldrán los exquisitos vinos franceses. "Si esta noche no degustamos un tintito nacional no sería completa nuestra estadía en Paris", dijo el ministro del Interior, Carlos Podestá.
Una alegre música francesa ejecutada en acordeón sonaba a través del equipo de radio del autobus y; como a medio camino, el conductor introdujo un CD de música patriótica; levantó el volumen y dejó oír un coro de cien voces grabadas entonando el himno "La Marsellesa", a las que se sumaron 45 voces en vivo y en directo dentro del autocar.
En una planicie, los paraguayos se fijaron la velocidad con que un moderno tren eléctrico marchaba en el mismo sentido del bus que los transportaba. Al rato estaba muy por delante. No creo que en América haya un tren más veloz que ese.
Viajamos durante unas cuatro horas. Tal vez más o menos. No sentíamos la distancia, pese al cansancio del viaje directo desde Asunción hasta las orillas del Canal de la Mancha. Nuestro grupo era excelente lo mismo que nuestro bus. El hecho de dirigirnos a Paris para mezclarnos que cientos de miles de turistas venidos de todo el mundo para ver fútbol, como nosotros, nos llenaba de una infantil expectativa (emocionante como la noche antes de la venida de los Reyes Magos). Se trata nada menos que de la ciudad los mejores perfumes, de las comidas sin par, de Charles de Gaulle, Napoleón, de la Notre Dame, del duro y elegante Peugeot, de La Mona Lisa y de toda esa hinchada francesa que al otro día alentaría a su equipo mientras se enfrenta al sudamericano, al nuestro.
Llegamos a la una de la madrugada. ¿Cómo describir una ciudad de hechizante urbanismo, tan grande y bella? La noche parisina, engalanada con los colores de su bandera; estaba espléndida y seductora por abajo del enorme cartel luminoso ubicado en la torre Eiffel que anunciaba los días que faltaban para que comenzara el año 2000. Desde el bus experimentábamos la magia de una ciudad que estuvo en todos los capítulos de la historia europea. Como traviesos escolares en excursión, los pasajeros se movían de una ventanilla a otra para admirar lo que , por torrentadas aparecían en 360 grados.
La avenida Elíseos estaba impresionantemente atestada de turistas dispuestos a amanecer en las veredas, bares, pubs, boites, donde haya un lugar con música. En toda la arteria había orquestas actuando en plena calle, batucadas brasileñas y muchas banderas paraguayas. Miles de compatriotas míos residentes en los lugares más recónditos del mundo estaban esa noche confundida con esa festiva multitud.
Nadie nos creería a nuestro retorno en Asunción que pasamos un par de horas en Paris sin beber bebida alcohólica, en medio de un jolgorio indescriptible Llegamos minutos después de la una de la madrugada, hora a la que ya no se vende ni cerveza, whiskys, ron, vino, ni champaña, ni caipirinha ni nada que tenga alcohol por más carnavalesco que haya sido todo aquello. No lo conseguimos por ningún lado. Bueno, al menos algo sacamos en claro: en Paris se respetan las leyes.
Claro, el bus estacionó en las cercanías de la torre de metal donde todos los rollos de películas (por aquel tiempo todavía las cámaras requerías de películas) no eran suficientes. Habría que sacarse fotos en ese sitio para redescubrirnos como niños.
Presentíamos que esa madrugada sería cruelmente breve por eso los 45 no nos quedamos sino caminamos; nos íbamos hacia donde va o viene la gente; o que formábamos parte de divertidos grupos franceses, brasileños, alemanes, bailando, cantando, saltando, abrazando a gente que jamás hemos visto y que, probablemente, nunca más volveremos a ver.
Tuvimos que volver. Nos vimos en la necesidad de despedirnos de esa Paris de las películas, de las novelas de Moupassant, Dumas, Verne y Balzac; de la excelencia de los Colbert, Vauban y Louvois del reinado de Luís XIV; de donde se trazaban estrategias napoleónicas para las victorias de Austerlitz, Jena, Eylau, Friedland; de esa de las mujeres vestidas de crepé de seda de color café claro con detalles de encaje y bordado en satín, de principios del siglo XIX; de esa ciudad que "bien vale una misa"; de este corazón europeo, en fin, que lo llevamos palpitante, tierna y cálida junto al nuestro.
Cada uno tuvo que haberse propuesto íntimamente volver a esa seducida por Madame Rochas y embrujada por los goles domingueros de Platinic.

-¿Dónde se metieron? – nos preguntó el presidente paraguayo a la hora del desayuno, en el hotel.
-Dimos una vuelta por Paris – respondió el ministro Podestá - loqueamos en la avenida Elíseos, nos tomamos fotos junto a la torre, nos sumamos a las batucadas...
-...Y bebieron hasta morir.
-¡Ah!, esa broma no te aceptamos...no pudimos degustar ni un tintito. ¡Garzón, marche una botella de champaña!

Los caballos de don Carlos

En Villa Dolores había un caballo, el único de aquellas comarcas guaireñas, llamado "Redención" y cuyo dueño, un fraile franciscano llamado Gregorio, había conseguido una pareja con la cual dejar descendientes, porque – pensó – sería a más de insensato, triste, que su hermoso alazán no dejara descendencia.
Por aquellos años de la década de 1830, el cura conoció al dueño de una yegua en un paraje vecino de Asunción, llamado Trinidad, hasta donde había llegado al lomo de "Redención". Se trataba del doctor Carlos Antonio López, quien algunos años después sería el primer presidente constitucional del Paraguay.
Casualmente, López le comentó que andaba en la búsqueda de un buen padrillo para cruzar con su yegua a lo que el cura le contestó que él tenía la respuesta.
Acordaron el servicio de sus respectivos animales. El dueño de casa lo invitó a quedarse en la suya por un par de días para concretar la cruza, puesto que en ese momento la yegua estaba en celo.
Los mejores caballos eran los de Villa Dolores.
El presidente López visitaba el pueblo, que fuera formado por ex funcionarios públicos condenados por el Dictador Perpetuo, Francia, por la década de 1820, para observar a los mejores peones domar los caballos que luego participarían en las carreras cuadreras de Villarrica, Ajos, San Lorenzo del Campo Grande y Caazapá, hasta donde había llegado la fama de sus veloces equinos.
Para los paseos por las calles Estrella, Palma y Oliva de Asunción, las familias ricas mandaban reservar los mejores caballos de Villa Dolores. Los caballos eran enganchados a las limoneras, berlinas, Americanas o a los carros Landó que todas las tardecitas llenaban aquellas ruidosas arterias. Sobre sus ruedas paseaban los apellidos de aquella Asunción de las décadas de 1850 y 1860: López, Decoud, Saguier, Linch, Cuevas, Lezcano, Stewart, Barrios...
La llegada de inmigrantes italianos, franceses y alemanes a Villarrica, por los años 1850, ha sido posible mediante la abundante disponibilidad de excelentes caballos en Villa Dolores, incorporando en dicha ciudad un par de décadas después el primer servicio de transporte de pasajeros en carricoches de dos ruedas tirados por fuertes y veloces caballos proveídos por Villa Dolores.
La yegua "Arpa", que así se llamaba la tordilla del doctor López, tuvo su primera cría, que después sería el montado del flamante presidente paraguayo. Al año de haber nacido dicha potrillo, el fraile recibió de regalo la yegua de parte de aquel y la llevó a Villa Dolores donde comenzó la cría de caballos; primero, a cargo del cura y, poco después, de varios vecinos.
Cuando el dictador Gaspar Rodríguez de Francia quiso convertir el poblado en una estancia del Estado, visto la buena cantidad de caballos criados allí, falleció en 1840.
Los mejores caballos eran los de Villa Dolores. El presidente López visitaba el pueblo, que fuera formado por ex funcionarios públicos condenados por el Dictador Perpetuo, Francia, por la década de 1820, para observar a los mejores peones domar los caballos que luego participarían en las carreras cuadreras de Villarrica, Ajos, San Lorenzo del Campo Grande y Caazapá, hasta donde había llegado la fama de sus veloces equinos.
Rafael Martínez, un poblador de la villa, había conseguido comprar en una estancia de Buenos Aires un padrillo y tres yeguas de la raza Shire y que de mucho sirvieron para mejorar en calidad y cantidad la caballada del pueblo. "Cuando mi caballo relincha, no hay yegua que guarde cincha", se ufanaba el viejo Martínez, un petiso gordo, que en su mocedad era pendenciero, mujeriego y altanero.
Durante muchos años, "Redención" y "Arpa" vivieron para dar crías muy apreciadas por paraguayos y extranjeros. Para cuando comenzó el siglo XX, miles de caballos eran vendidos al año por los criadores de Villa Dolores, donde todos vivían felices y en abundancia mediante la oportuna idea del fraile y la buena voluntad del doctor López quien la acompañó con entusiasmo.