Detrás de la puerta, esto

Detrás de la puerta, esto
Procuro que mi blog sea agradable como lo es un buen vino para quién sepa de cepas; como un buen tabaco para aquellos que, como Hemingway, apreciaban un buen libro, un buen vino, un buen ron y un buen puro. Es todo mi intento para cuando abra esta puerta (Foto: Fotolia.com).

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domingo, 23 de diciembre de 2007

Nuevo diccionario paraguayo

(corregido y aumentado)

¡Haijue lote!: Exclamación. Se usa en conversaciones vanas, comunes o repetidas. Sinónimo: Haijuepete.

¡Ndi sapature!: Exclamación utilizada en ocasiones inesperadas, como en un accidente de tránsito.

Aninati: Termino utilizados en momentos inesperados y difíciles como, por ejemplo, en pleno fútbol cuando el adversario arremete en una jugada peligrosa. Al pronunciarla debe llevarse las manos a la cabeza.

Kapé, kapelu (o kapelú): Persona de nuestro aprecio.

Hendy kavaju resa: Frase utilizada para destacar situaciones difíciles por la que se atraviesa. Su traducción literal sería “centellean los ojos del corcel“.

Vaquita: Dicese del “equipo mil“ para hacer frente a la necesidad de renovar el stock de alcohol agotado inesperadamente en cualquier acontecimiento social.

Javó nde pyre: Utilizado en personas de poco agrado (molestosa) a la que se combina a que desaparezca inmediatamente del lugar.

"En suelto": Compra al menudeo e ínfimas cantidades. Se usa en las despensas.

Heeeeeeeeee: Expresión utilizada al recordar algo.

Yiyi: Persona del sexo opuesto con quien se tiene una relación particular de caracter sentimental.

"¿Vo hacia donde te va?": Frase comúnmente utilizada para aprovechar recursos automovilísticos del interlocutor a fin de evitar el viaje en líneas del transporte público.

"Muy lindo estuvo": Comentario emitido, generalmente por madres, luego de asistir a una fiesta de cumpleaños, donde no faltaron bostezos y un par de borrachitos bailando cachaca.

"A veces quiere ser cabezudo": Eufemismo utilizado generalmente por aquellas esposas que se resignan a sobrellevar la infidelidad del cónyuge debido a su dependencia económica. Sirve para justificar las andanzas del marido, que generalmente es un aduanero y que viste prendas de color blanco (incluso los zapatos) y; camisa,negra.

Banda: Expresión utilizada por algunas madres para referirse a la pareja del hijo y que no es de su agrado.

Arriero haragán: Expresión utilizada por algunas madres para referirse a la pareja de su hija y que no es de su agrado.

Sabía loo: Frase utilizada por los practicantes a profeta.

Nderevi canto: Termino utilizado en los barrios al no aceptar algún precio muy elevado.

Nde tavy: Expresión usada cuando alguien pide alguna contribución monetaria para algo o alguien.

Nderakore: Palabra utilizada cuando nos encontramos en una situación frustrante. Variante: kooore.

¡¡Ndii!!: Exclamación ante un olvido o una sorpresa.

Jabón de olor: Jabón de baño.

Anda por su cabeza: Que hace lo que quiere (traducción literal de oikó iñakare)

Bajear: Bajar a través de una calle.

Arribar: Subir a través de la cuesta de una calle.

Queso de comer: Queso que no es para cocinar.

Feró tembo: Individuo de poco aprecio; persona odiada.

Reunión karape: Circulo donde el alcohol es absolutamente indispensable.

Partidi: Actividad deportiva realizada por individuos de un mismo barrio donde las trampas y las vivezas son indispensables. Variante: Partido soó.

Haala!!!: Expresión que denota victoria, satisfacción, alegría. Suele ir acompañada de “tuti". ¡Haala tuti!"

¿Vo decí?": Se utiliza cuando se tiene dudas sobre algo o se quiere responsabilizar al interlocutor de la respuesta.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Estamos en Paraguay


Poco antes de las navidades del 2007, Fernando Lugo, el presidenciable paraguayo, dijo en una de sus reuniones políticas que no creía que su candidatura sea impugnada aunque admitió que “estamos en Paraguay”, diciendo con esto que pese a que su postulación está respaldada por el Poder Judicial bien puede quedar fuera de las elecciones presidenciales de abril próximo. Y si así ocurriera tampoco los paraguayos se asombrarían demasiado. Veámos:
El “estamos en Paraguay” lisa y llanamente es algo así como “sí, pero”, “usted tiene razón, sin embargo”, “claro, eso dice el papel, pero en la práctica” o “estamos curados de espantos“.
Cuando se menciona aquella frase se pone de manifiesto lo imprevisto, absurdo, ilegal, trágico; como que se ingresa en el mundo de lo informal, humorístico, curioso, tramposo, terrorífico, de lo increíble; en ese espacio donde puede ocurrir cualquier cosa, menos lo que el sentido común esperaba.
La frasecilla es como una licencia a la hora de defender posturas, ideas y objetivos aún siendo estos imposibles, absurdos, reideros o violentos.
Por eso, no nos escandalizamos si escuchamos un “ya tengo una platita, voy a comprarme un maucito”; o “que aproveche si que, para eso es aduanero” …
Porque "estamos en Paraguay" se pueden dar fenómenos, frases, hechos y situaciones varios como los siguientes:

Hora paraguaya: Una cita se fija para tal hora, eso significa religiosamente al menos 20 minutos después. Hora paraguaya es una formidable licencia auto instituida por cada uno de los paraguayos para llegar tarde a la cita; si se llega antes capaz de que se esté ante un curioso caso que merezca la atención no sólo del psiquiatra sino de científicos, tarotistas y chamanes. A tanta llegó la informalidad de los paraguayos con respecto a la hora que un buen día el comandante de un cuartel de aquellos tiempos revolucionarios dijo a sus dormilones soldados que “la hora es la hora, ni cinco minutos antes ni cinco minutos después”. En esto de llegar a hora no somos demasiados expertos que digamos por lo que hasta las guerras podríamos perder y perderlas tampoco nos importaría en exceso si la puntualidad sea la exigencia para ganarla.

Para eso mandamos: Dicen que a un vecino paraguayo, luego de uno de aquellos permanentes golpes cuarteleros de la primera mitad del siglo XX en Paraguay, el nuevo gobierno ofreció el cargo de juez o comisario policial en su pueblo y que quedaba a su cargo elegir el de su gusto. Eligió el de comisario porque, habría pensado, “comisario ningó imboká, ha juez catú oscribinte” (el comisario tiene arma y el juez sólo escribe). En el Paraguay, como se sabe, no se gobierna, dirige ni orienta como lo hace un verdadero líder, un estadista; en Paraguay se manda, como lo haría un caudillo, un comisario o un sargento de compañía. Y se dice que al paraguayo seduce “el que sabe mandar”. El “para eso mandamos” es propio del afiliado al partido en el poder. De la mano de aquella mágica frase se suman otras: “no sabe quién soy yo”, “el país de los amigos”, o el “¿cómo podemos arreglar?” entre el agentes de tránsito y el infractor y que para eso este es "el país de los amigos".

Dejá nomás a mi cargo: Y ni bien el paraguayo está dentro del privilegiado grupo de los “para eso mandamos” aparecen los “dejá nomás a mi cargo”, los que prometen solucionar cualquier dificultad económica, política, judicial, religiosa, deportiva, matrimonial, extra matrimonial, del orden que fuera, más pronto que Merlín con su varita mágica. Con un “dejá nomás a mi cargo” se inaugura el flamante ministro, presidente de seccional, jefe de departamento, presidente de la comisión vecinal, operador político, el albañil, el electricista, el plomero y el carpintero. Todo la expectativa, claro, acarreada por la pomposa frase termina en otras no menos conocidas: “si te he visto no me acuerdo”, “a jhata ayú (voy y vuelvo), “eyú lune” (venga el lunes), "ombobú camisá loma" ("puso pies en polvorosa", porque la traducción literal al español es algo más que ridícula).

Se dice luego: Más importante que la Constitución Nacional, las leyes y los decretos; que los santos escritos de los Antiguos y Nuevos Testamentos; de las mismas sabidurías venidas de las manos de las experiencias. Cuando aparece en la conversación de los paraguayos el “se dice luego” ya está todo dicho, no hay nada por discutir y, mucho menos, por cambiar. Arca de la Alianza y santum santorum al mismo tiempo. “Se dice luego” es terminante, sentencia pura, la ultimísimo palabra, cualquiera sea su variante: “heí los perro”, “ya´éntengo”, “ya´é mintengo”, “dice que” . Cuando se dice luego que fulano le anda poniendo los cuernos a su mujer, de esa ya no le salva nadie.

Hay que hacer: En Paraguay hay una notable conciencia colectiva sobre lo que se debe hacer, especialmente después de la caída de Alfredo Stroessner en febrero de 1989. Todo el mundo opina sobre lo que hay que hacer en bien de: las calles, escuelas, clubes, Presidencia de la República, ministerios, aduanas (bueno, allí con que se robe menos ya se hace mucho), restaurantes, micros, cines, shoppings, plazas, parques, vecinos, pancheros y reservados; la conducta de los funcionarios públicos, maestras, jueces, abogados, fiscales, periodistas, cronistas, fotógrafos, componedores, diagramadores; futbolistas, réferes, directores técnicos, dirigentes deportivos; obispos, sacerdotes, monjas, laicos, sacristanes, monaguillos; generales, coroneles, mayores, capitanes, tenientes, sargentos y tropa. En todo y para todos, todos dicen “hay que hacer” pero nadie hace nada y , mucho menos, el que dice. Y cuando todo sigue sin hacerse se arregla el asunto con un “así nomás luego es” y a otra cosa mariposa.

Por eso, y mucho más, se dice "Estamos en Paraguay”…

jueves, 20 de diciembre de 2007

Sí, señor Presidente

* "Vamos a recuperar la confianza en el país con un gobierno serio".
* "Queremos un país previsible, un estado de derecho que ofrezca garantías a la inversión".
* "El gran desafío es reactivar la economía y eso pasa por una palabra clave: confianza".
* "Queremos cambiar la historia"
* "Vamos a sanear las aduanas"
* "Se acabaron los días en que ser miembro del Partido Colorado servían para servirse del Estado"

Estas pomposas frases no son de otro sino de Óscar Nicanor Duarte Frutos, abogado y periodista, nacido en Coronel Oviedo el 11 de octubre de 1956 y que en 2003 fue electo por el 37,1 % de los votos como legítimo Presidente Constitucional de la República del Paraguay.
Son frases registradas por BBC Mundo.com y que se puede leer en Internet. Son frases que dijo a la corresponsal de la BBC en Paraguay, Andrea Machaín, ni bien fue electo presidente de la nación.
Al acceder al poder había prometido acabar con toda la pobreza en la República del Paraguay lo mismo que con la corrupción reconocidas por el ex periodista del diario Ultima Hora como "alarmantes".
En el ñeé cuaá criollo del ex colega nadie le gana. Pico de oro por donde se lo mire. Pero eso nomás. Apenas eso. Un ñeé cuaá esperanzador de aquel comienzo convertido en un despreciable ñeé reí en este catastrófico final de su gobierno.
El "gobierno serio" que prometió antes de asumir la presidencia ligó en el 2007 un 37,7 % de desprecio de la población paraguaya que consideró el suyo como el gobierno "más corrupto de la historia del país", de acuerdo a los incuestionables datos de Transparencia Internacional (capítulo Paraguay).
Acaso aquello de "queremos cambiar la historia" que pregonaba antes del 15 de agosto de 2003 pudo cristalizar para desgracia del país. Efectivamente, cambió la historia paraguaya, pulverizando las familias, dejando sin trabajo a miles y miles de compatriotas, burlándose de los inmigrantes paraguayos a España, llenando de contrabandistas y narcotraficantes el país, encareciendo el costo de vida, espantando a los paraguayos hacia el exterior.
Sí, logró su objetivo: cambió la historia paraguaya.
En cinco años de su gobierno los únicos que han contado con garantías de "inversión" fueron los "empresarios" de fronteras. El resto desmontó sus empresas y se marchó hacia cualquier parte, incluso a España, si todavía les quedaba restos porque durante su gobierno muchos se fundieron.
La "confianza" que prometía su gobierno no pasó de ser la pompa de jabón propia de él, apenas la consecuencia de su ñeé reí irremediable.
Lo de sanear la Aduana no pasó de ser sino una humorada suya contra quienes le han votado, al santo botón. Lo único sano de las Aduanas bajo su administración es el bolsillo de los aduaneros. Mucho más que sano: rosagante, fuerte y feliz.
Todavía no asumía el poder cuando hizo fuegos de artificios: "se acabaron los días en que ser miembro del Partido Colorado servían para servirse del Estado". A lo mejor la mayoría de los colorados, no; pero sí para sus cómplices y encubridores.
Y para él, claro.
A ver: sus estancias, sus aviones, sus cuentas corrientes en el extranjero, sus lujosas residencias en Asunción, Coronel Oviedo, en el interior del país, en el extranjero.
Cuando era periodista comía fiado empanada en la calle, frente al diario, y cuando fue viceministro de Culto vivía en una casa alquilada y se movía en una camioneta japonesa con chapa del Estado.
¡Ah!, y tenía un ordenador portátil, también prestado.
Sí, Nicanor.
Se acabaron los días en que ser miembro del Partido Colorado servían para servirse del Estado.
Y que esperaremos otros cinco años para que tengamos, con suerte y viento a favor, un gobierno serio que no llegó de la mano de su administración.
Que ya termina su gobierno y que lo del "país previsible" prometido se busque en algún libro de cuentos de Wald Disney, menos en el de la famosa historia del Paraguay anunciada con bombos, platillos, maracas, flautas, arpas, pífanos, timbales y trompetas por el avivado ovetense.
Sí, Nicanor, el Paraguay del 2007 tiene la historia cambiada: su población perdió la confianza en sus gobernantes. Se le robó el derecho a confiar. Muchos paraguayos de hoy, frente a los del 2003, ya no tienen ni qué comer.
No caben dudas: En cinco años, cambió la historia.
Sí, señor Presidente...

Paraguaya desesperada

El título de este artículo está lejos de nuestra creatividad periodística. Se trata del título utilizado por una compatriota desde el Paraguay para llamar la atención de la colectividad paraguaya en España. Lo encontramos en Orkut, ese nuevo recurso administrado por Google y que millones de usuarios usan para comunicarse a diario.
La paraguaya desesperada apeló a los miembros de la comunidad "orkutiana" Paraguayos en España!! porque ella está dispuesta a venir a España próximamente cueste lo que cueste. Ella quiere llegar a Barcelona y no tiene ni amigos, ni mucho menos familiares que la reciba. Pregunta a los paraguayos en España si "alguien me puede dar asilo en su casa" y añade un escalofriante: "por favor!!!, ayúdenme!!!".
Los paraguayos leemos casi todos los días un mensaje de ese calibre escrito por paraguayos desde Paraguay.
¿Por qué quieren salir desesperadamente de Paraguay?
Por falta de empleo. Faltando eso no hay comida, habitación, servicios básicos, transporte, salud, educación.
Nada.
entonces, bien vale que Blanca Ovelar (o Luís Alberto Castiglioni), Fernando Lugo y Lino Oviedo, que quieren ser presidentes de nuestro país, tomen nota en la primera página de sus respectivas agendas, y en la segunda y en la tercera: no distraerse en otro tema sino en la generación de empleos.
La hemorragia humana de Paraguay es impresionante.
Blanca (o Luís), Fernando y Lino: paren la hemorragia ni bien ocupen la silla presidencial, ya que Nicanor fue otro incapaz de solucionarla. Al contrario, Nicanor se había burlado de sus compatriotas que han buscado trabajo en España.
Los miles de paraguayos en el extranjero piden, de rodillas si hace falta, a los candidatos presidenciales que no pierdan su tiempo prometiendo salud, educación, vivienda a los paraguayos.
Que prometan, sí, trabajo.
Si los paraguayos tienen trabajo solucionan cada uno sus respectivos problemas de salud, de educación, de vivienda y les da para divertirse y comprarse un coche. Que el gobierno sea capaz de generar empleo y para eso debe hacer valer las leyes, mumerosísimas, que se tienen en el país como para respaldar a los que quieran invertir.
Para que haya trabajo en el Paraguay, el futuro presidente de la República debe dejar de atender la Aduana, ANDE, COPACO, MOPC, VALLEMI, ITAIPU, Yacyretá, como oportunidades para su particular enriquecimiento. De esa pillería está harta la población que sufre.
El futuro presidente si quiere que haya trabajo en el Paraguay debe dejar de pedir coimas a tirios y troyanos, a paraguayos y extranjeros, a pequeños, medianos y grandes empresarios que tenían la sana intención de generar empleos en Paraguay, pero que al verse acosados por los coimeros oficiales toman violines en bolsa.
El futuro presidente de Paraguay debe tener intenciones muy sanas para que los que desean invertir en nuestro país vuelvan a recuperar la confianza. Que no repitan lo de Wasmosy, Lucho y de Nicanor, que entraron para alzarse con todo lo que había a su alcance.
El próximo presidente paraguayo debe terminar con eso de andar pidiendo limosna en cada reunión internacional o en cada visita al extranjero que, a la larga - si obtienen - no es ni siquiera para el país sino para su bolsillo y el de sus paniaguados. Esos dineros que piden a cuentas de la generación de empleos generan solo vergüenza en cada uno de los paraguayos decentes, que somos la mayoría.
El futuro presidente de Paraguay tiene en sus manos la solución para que compatriotas desesperados no pidan "asilo" en las habitaciones de otros paraguayos emigrados porque en su país no tiene esperanzas en, con, para y por nada.
Al próximo presidente de los paraguayos no le pedimos que gaste salivas en campañas políticas previas prometiendo oro y moro. Que prometan trabajo. Y que cumplan la promesa con decencia y patriotismo. Estamos muy desangrados por causa de los anteriores que mucho hablaron pero nada hicieron.
Los paraguayos queremos un presidente que entienda qué pasa en el Paraguay y que actúe para solucionar sus graves problemas. Si siente que no va a solucionar, mejor no se presente a elecciones. Los paraguayos están cansados de los candidatos tramposos, mentirosos, , sinvergüenzas, ignorantes, corruptos y chambones.
Queremos un futuro presidente que genere empleo en Paraguay para que ya no tengamos compatriotas que en el futuro vuelvan a alzar en Orkut un desesperado pedido: "Por favor!!!, ayudenme!!!".

Español escribió sobre Paraguay


Escribió un relato sobre el Paraguay conociendo apenas el lugar donde se encuentra el país, la dictadura de Alfredo Stroessner, al Cervantes Augusto Roa Bastos y la buena gestión de la selección paraguaya de Futbol. Así lo declaró el escritor español Nicolás Casariego ("Cazadores de luz", "Páginas Amarillas", "la noche de las 200 estrellas", relatos en los diarios "El Páis" y "El Mundo", guiones de dos largometrajes y finalista de Nadal) y quién aparece en la foto de la izquierda. Casariego presentó en el Centro Hispano - Paraguayo en Madrid en la noche del 19 de diciembre último su libro "Lo siento, la suma de los colores da negro", en el cual relata la experiencia de un paraguayo (Alberto Andrés), un imaginario inmigrante que cuidaba a un anciano español.En el acto dijo al auditorio que escribió este capitulo en su nuevo libro mediante Liliana, la "interna" paraguaya de su casa, quién le refirió sobre la manera de ser del paraguayo, de las costumbres y todo dato que necesitaba. "Ella no sabía que escribiría algo sobre el paraguayo y el Paraguay", reveló. Lamentó en la reunión que no haya podido conseguir en las librerías de Madrid una guía sobre turismos en Paraguay para ilustrarse más sobre el país. "Yo preguntaba a mis amigos si conocen algo sobre Paraguay y me decían que no, así que escribí sobre vuestro país a partir de mi ignorancia", dijo. Casariego, miembro de una familia de respetables escritores, es de la opinión de que escribir "es una actividad solitaria y que siempre lo será".
NACIONES GUARANIES
En la misma jornada cultural, el abogado paraguayo Bernardo Insaurralde, del bufete "Insaurralde Asociados" de Madrid, se refirió a las distintas naciones guaraníes de Paraguay, Bolivia y Argentina, refiriéndose igualmente a algunas costumbres indigenas heredadas hasta hoy por los habitantes de nuestro país. Otro disertante sobre mosaicos de culturas, el día anterior, fue el escritor y periodista paraguayo Jesús Ruíz Nestosa y; el autor de este blog en la noche del 19 de diciembre.
CANTO Y DANZAS DEL PARAGUAY
Tras la exposiciones de Casariego, Insaurralde y Martínez Cuevas una cantante y dos bailarinas paraguayas presentaron un show artístico de 20 minutos, como se aprecia en la foto superior. (Fotos: Puerta de Emergencia)



miércoles, 19 de diciembre de 2007

Chongo Ferreira

El accidente de aviación ocurrido el 18 de diciembre en las cercanías de Asunción y por el cual fallecieron cinco personas, me recuerda a un veterano y legendario piloto, también fallecido hace un par de años: Chongo Ferreira, un verdadero maestro del aire y amigo leal. Volar con él era una verdadera garantía de llegar y volver sano y salvo.
Ferreira fue piloto de Alfredo Stroessner, de Juan Carlos Wasmosy y de aquel Convair accidentado en un aeropuerto porteño por la década de 1960 o 1970 pero sin saldos trágicos entre sus pasajeros de artistas argentinos que volvían de unas actuaciones en Paraguay.
Era un piloto a toda prueba, jamás la improvisación se hizo parte de su oficio. Al mando de la nave se hacía respetar ante sus jefes; "yo soy el piloto y comandante de esta nave. Aquí usted no ordena", decía - como si nada - a sus jefes, así sean los ex presidentes Stroessner o Wasmosy - cuando estos querían influir sobre sus decisiones en pleno vuelo.
En sus años mozos volaba a metros del río Paraná con un pequeño Cessna para ubicar a los guerrilleros venidos de hacia Argentina. El tiempo lo volvió sabio y prudente al lado y dentro del avión. Jamás levantó vuelo sin estar absolutamente seguro de que todo está justo y perfecto en la máquina.
Comandó aviones jet de grandes portes, pero se deleitaba como un niño al mando de su antiguo avión mono motor Cessna, que por la década de 1950 perteneciera a su ex jefe Stroessner. Un avioncito de color plateado que en verdad era su pasión. Lo tomaba, en sus momentos tensos, volaba por sobre las cordilleras de Ybytyruzú, el lago de Ypacaraí, a lo largo del río Paraguay con rumbo norte, planeaba sobre los campos de Misiones y retornaba renovado, feliz, animado.
Para la noche estaba listo y con ganas desbordantes de invitar a sus amigos peñeros a un asado en el quincho de su casa. Rabadilla, vino, guitarra y voces bohemias en la madrugada de su residencia. ¡Aquellas jornadas de amistad ya no volverán!
Chongo jamás hubiera decolado del Alto Paraguay, como lo hizo el piloto del Bonanza que capotó en las cercanías de la capital paraguaya, sabiendo que le faltaba combustible. De todas manera creo que si partía de aquellas lejanías del Chaco, aterrizaría en el aeropuerto más próximo, la de Concepción, por ejemplo.
El comandante Ferreira, como también era conocido, hubiera pegado una filípica ante el referido accidente si todavía frecuentaba los hangares del Silvio Pettirossi. Su voz habría retumbado bajo los tinglados de avionetas y el estentóreo ¡¡chambón!! salido de su garganta, hubieran tomado los demás pilotos como la última lección del maestro.

Otra deuda del dictador

Se cumplirán 47 años del asesinato de seis paraguayos en Brasil por orden del dictador Alfredo Stroessner. Fue en la noche del 24 de diciembre de 1960 en un paraje de Paranhos, Matto Grosso, en la frontera con Paraguay, cuando policías y militares paraguayos vestidos de civil masacraron a un grupo de guerrilleros huidos hacia el vecino país. Stroessner, Edgar Linneo Insfrán, coronel Ramón Duarte Vera y el general Patricio Colmán fueron los principales responsables de aquel crimen de Nochebuena. La historia pudo ser contada tal cual fue mediante el relato de dos sobrevientes: Remigio Giménez Gamarra y Gualberto Antonio Arce, que pasaron a ser protegidos por el gobierno brasileño de Getulio Vargas. Giménez (fallecido hace un par de años) y Arce fueron entrevistados en Foz de Yguazú, estado de Paraná por el autor de este blog publicando después la tragedia en el libro "Masacrados en Nochebuena" (2002) en Brasil. Este y otros dos libros publicados ese año permitieron al autor acceder al título de "periodista del año", premio instituido por la Universidad Americana y el Rotary Club.